51 años de Punto Fijo de Julio César Arreaza B.

Los partidos Acción Democrática, Copei y Unión Republicana Democrática, suscribieron hace 51 años, un acuerdo fundamental e histórico, de unidad y cooperación, para la defensa del régimen democrático. Ese pacto le dio a Venezuela su mayor periodo de estabilidad política y progreso, y el tiempo transcurrido lo exalta como un hito excepcional de concertación nacional.
Los partidos ajenos al unanimismo propio del despotismo, supieron canalizar sus divergencias, con arreglo a normas de convivencia política. Reconocieron a los sectores independientes socialmente organizados, como un factor importante de la vida nacional y dieron su respaldo a las Fuerzas Armadas inmersas en el proceso de afirmación republicana, sometidas al poder civil. Motivaron a los movimientos ciudadanos en el empeño de organizar a la nación venezolana, alrededor de los intereses superiores del país.
Quedó en claro que un proceso electoral transparente y ceñido a la voluntad popular, no solamente evitará la ruptura del frente unitario, sino que lo fortalecerá mediante la prolongación de la tregua política, la despersonalización del debate, la erradicación de la violencia interpartidista y la definición de normas que faciliten la formación del Gobierno y de los Cuerpos Legislativos, de modo que ambos agrupen equitativamente a todos los sectores de la sociedad venezolana interesados en la estabilidad de la república.
Los partidos hicieron causa común en torno a la defensa de la Constitución y del derecho a gobernar conforme al resultado electoral. Las elecciones determinaron la responsabilidad en el ejercicio de los Poderes Públicos, durante el período constitucional 1959 – 1964.
Cualquier atentado contra las autoridades surgidas de las votaciones es considerado delito contra la Patria. Las organizaciones políticas se comprometieron a actuar en defensa de las autoridades constitucionales en caso de intentarse o producirse un golpe de Estado, aun cuando en el ejercicio del gobierno, las circunstancias de la autonomía de los partidos, hayan podido colocarlos en la oposición democrática.
Asumieron el rol patriótico de resistir permanentemente frente a cualquier hecho subversivo y consideran la colaboración con éste delito de lesa Patria.
La suerte de la democracia venezolana y la estabilidad del Estado de Derecho exigieron convertir la unidad popular defensiva en un gobierno unitario, por el tiempo que perduren los factores que amenazan el ensayo republicano iniciado el 23 de enero de 1958.
El gobierno de Unidad Nacional fue el camino para canalizar las energías partidistas y evitar una oposición sistemática que debilitaría el movimiento democrático. Ninguna de las organizaciones signatarias tuvo hegemonía en el Gabinete, en el cual estuvieron representados los sectores independientes del país, seleccionados por sus capacidades.
Los partidos concurrieron a las elecciones con un programa mínimo común, cuya ejecución se constituyó en el punto de partida del afianzamiento de la democracia.
El ideal de la unidad como instrumento de lucha contra la tiranía y contra las fuerzas que se reagrupen para auspiciar otra aventura despótica, sería la selección de un candidato presidencial democrático único, la formación de planchas únicas para los cuerpos colegiados y la formación de un frente único alrededor de un solo programa integral de Gobierno. Estos altos retos no se lograron pero sí un gobierno de coalición, que le brindó estabilidad a la democracia.
Las organizaciones y candidatos participantes respetaron los resultados de las elecciones, producto de la expresión de la voluntad popular.
Los votos sufragados por las diversas candidaturas democráticas, se consideraron votos unitarios a favor del régimen constitucional y de la consolidación del Estado de Derecho.
La cooperación de los organismos profesionales, gremiales, cívicos y culturales, de la prensa y de personalidades independientes, con los fines del Pacto de Punto Fijo, ayudaron a consolidar la convivencia nacional y la práctica ordenada y pacífica de la democracia.

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