1er Congreso Pop del PSUV de Marianella Salazar

Es políticamente incorrecta la utilización de la imagen del Libertador Simón Bolívar como símbolo de la farsa revolucionaria y megacorrupta liderada por Hugo Chávez. Son pocas las voces, entre ellas las de algunos historiadores, que vienen protestando por esta apropiación indebida, que parece ser indiferente en gran parte de la dirigencia de oposición.

En el primer congreso extraordinario del PSUV, celebrado la semana pasada en el Teatro Teresa Carreño, con la presencia de delegados en el encuentro internacional de partidos políticos de izquierda, pudimos constatar cómo se ha degradado la semblanza de nuestro Libertador, al permitir, entre otras abominables manifestaciones, que bajo su imagen se leyera un comunicado enviado por las FARC. Vimos el rostro de Simón Bolívar junto al de su maestro y tutor, Simón Rodríguez, en una gigantografía pop, con personajes tan siniestros como Fidel Castro, el Che Guevara y otros líderes comunistas impresos en colores estridentes y con el logo del PSUV ­les faltó incluir, para mayor deshonra, las imágenes del dictador africano Idi Amín Dada y del terrorista venezolano Carlos Ilich Ramírez, alias el Chacal, que van fijos en los pósters del próximo templete internacional­ mezclados en una especie de orgía barata, de imitación del Pop Art, creado por el estadounidense Andy Warhol en los años sesenta, cuando el comandante Presidente todavía deambulaba por los callejones de Sabaneta, soñando con ser estrella del beisbol en las megamillonarias grandes ligas y haciendo la génesis del líder del resentimiento social del siglo XXI. Debieron colocar también una imitación chavista de ese ícono cultural y consumista del imperio, como la emblemática lata de sopa Campbell de Warhol, que pudieron recrear como empanada o como una de las emblemáticas arañas vendidas por el prócer de Sabaneta en la niñez, porque con la escasez de alimentos que se avecina, esa imagen icónica de alimentos ricos en carbohidratos será una versión revolucionaria del cuadro de la Ultima Cena, presente en muchos hogares pobres venezolanos. Regresando al tema de la explotación de nuestros próceres como imágenes rocambolescas de un partido político, al lado de figuras cargadas de tiniebla, se trata de una aberración grotesca y tan rastrera como lo son el robo y la corruptela, que junto con la inseguridad y la impunidad deberían ser los símbolos de ese partido, y de esta década de involución, en la que todos somos víctimas, hasta los héroes más entrañables.

Al ser adoptado por el PSUV, Simón Bolívar ha sido convertido en símbolo de la intolerancia, de la exclusión, del engaño, la mediocridad y sobre todo del saqueo.

Tic Tac

Tambalea el combo de Adán: la detención del empresario Ricardo Fernández Berrueco, estrechamente vinculado al gobernador Adán Chávez, es un terremoto entre la “boliburguesía” y los nuevos banqueros relacionados con el oficialismo.

Desde el año 2007 estaba en la mira del ministro de Alimentación, general Rafael Oropeza, quien contó con el apoyo presidencial, y con los tribunales logró desalojarlo de los almacenes de CASA (Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas). El Presidente quería impedir la expansión de sus negocios porque “no se podía crear otro monstruo como Cisneros”, esperó el momento y actuó, no lo hizo antes porque Fernández había creado la gigantesca infraestructura para abastecer Mercal y era uno de los pilares financieros de la revolución.

Barbas en remojo: según fuentes de inteligencia, en las próximas semanas caerán otros dos empresarios “boliburgueses” relacionados con las finanzas. Uno de ellos es hermano de uno de los ministros más cercanos al Presidente. Tic tac.

msalazar@cantv.net
El nacional

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