Estrategias macabras de Marianella Salazar


Existe una burda manipulación en las declaraciones del vicepresidente Ramón Carrizález, en las que acusa de paramilitares -sin pruebas- a los 10 ciudadanos, (8 colombianos) asesinados en Táchira. El Gobierno pretende salvar de responsabilidad a sus aliados de las FARC, el ELN y el FBLN, cuando sabemos que esos grupos terroristas demarcaron y se repartieron los estados fronterizos durante la última década. Claro está, que pudieron adueñarse de esos territorios en la medida que nuestra FAN abandonó su misión constitucional de garantizar la soberanía y se puso al servicio de un proyecto político que ha conducido al país a un régimen totalitario de inspiración comunista, y gracias también a las gestiones permisivas de gobernadores chavistas que antecedieron a César Pérez Vivas, declarado objetivo por las guerrillas y por el Gobierno. El Gobierno actúa como cómplice en el caso de “los Maniceros”, al impedir las investigaciones que debe realizar el gobernador Pérez Vivas. No sólo está desarmando a la policía regional, sino que sabotea su gestión e intenta sacarlo, enjuiciarlo e inhabilitarlo. Pretenden criminalizarlo, vinculándolo con los paramilitares de la derecha colombiana, supuestamente involucrados en esos macabros hechos.

Las declaraciones del ministro Tareck el Aissami rayan en el colmo del cinismo, cuando afirma que Pérez Vivas “se entregó en cuerpo y alma al paramilitarismo colombiano”, y por eso “se desató el paramilitarismo y el narcotráfico en el estado, algo que no era así hace un año”. ¡Por favor!, ¡qué descaro!, como si el Táchira en la gestión de Roland Blanco La Cruz no era sólo aliviadero, sino santuario para los guerrilleros con estatus diplomático. El número dos de las FARC, Raúl Reyes, recibió, con protección oficial, atención médica financiada por las FARC, en Rubio, hecho difundido en la prensa nacional e internacional. El mismo Pérez Vivas denunció antes de ser candidato los entrenamientos para terroristas en el Complejo Hidroeléctrico de Los Andes, donde se impartía entrenamiento ideológico y paramilitar a civiles reclutados por el FBLN, con la participación y anuencia de la gobernación y del ministro del Interior de la época, Ramón Rodríguez Chacín. Ejemplos abundan. Creen que no tenemos memoria y que les vamos a comprar la especie para dejar impune semejante masacre.

Tic tac

¿Cuánto vale el show?: el ex jefe de informática del DAS, Rafael García, está en Caracas, colaborando en la DIM en la entrega de documentos que pertenecen a investigaciones del DAS, además de vender informaciones - falsas, según el DAS- sobre una supuesta conspiración del gobierno de Uribe contra Chávez.

Espías colombianos: llama la atención que los tres colombianos señalados como espías no sean funcionarios del DAS. En cambio, un subinspector del DAS, Julio Enrique Tocora Páez, preso en Maracaibo por portar cédula falsa no es señalado de hacer actividades de espionaje tic tac

msalazar@cantv.net
El nacional

No hay comentarios:

Publicar un comentario