TURISMO PRESIDENCIAL de Francisco Alarcón


Cada vez que Chávez ve disminuidos sus apegos populares, se dedica a viajar con los dineros de todos los venezolanos, sin ningún protocolo e inmediatamente arranca una gira internacional. Insólitamente improvisada y se marcha con un permiso pro témpore de la complaciente Asamblea Nacional, sin justificar el objeto de la ruta turística, como si se tratara de un viaje de solaz. Con estas seudo giras busca tranquilizar los descontentos internos de su tambaleante “revolución”, para que crean no está ocurriendo nada en Venezuela. ¡Todo bajo control! Acude a sus amigos de igual ralea donde seguramente hallará los “refuerzos positivos” para continuar martirizando a los venezolanos. Esa es su escuela, lo que le “provee” la vida, disponiendo de un avión ajeno y de los emolumentos de la nación venezolana. Llega al encuentro con sus camaradas, los reconocidos opresores aposentados en largos mandatos y cuestionados por el mundo civilizado. Esas visitas particulares que en nada benefician a Venezuela ni a los venezolanos, yéndose a las lejanas tierras de Libia para felicitar al terrorista Muammar Kadafi, o celebrar en Argelia con Buterflica los 40 años de mando, extendiendo su periplo entre descarriados autócratas; en Siria, para ver a Bashar Al Assad una dictadura “heredada”, a Irán donde se acaba de reelegir con las mayores sombra de ilegalidad Ahmadineyad, en plena efervescencia la resistencia opositora de Mousavi. Alcanzando a Bielorrusia, con cambios en el camino decidiendo ir a otros lugares de glorificadas aberraciones, y haciendo su toque técnico en la Habana para rendirle cuentas a Fidel Castro.
Que sabroso viajar de esta manera con los dineros de todos los venezolanos y acompañado de una ampulosa comitiva. Estas huidas siempre fueron tomadas por el pueblo venezolano como el mayor derroche y de innecesaria realización sin que reportaran signos tangibles para el país.
Pero es la forma como nuestro Teniente Coronel “reta” a los gringos, es el eterno juego pueril, pretendiendo mostrar su calidad de líder mundial. Cuéstele lo que le cueste a las finanzas nacionales, no hay recato en los gastos en estas “giras”, en momentos que Venezuela se encuentra más oprimida y la coyuntura económica se hace más aguda para la gente necesitada. Es la forma de burlarse de un pueblo y hacer ver que se encuentra parado con grandes fuerzas en Miraflores. Así lo creen sus seguidores quienes se encargan en su ausencia de prepararle las contramarchas a cualquier manifestación de la disidencia, y los cultores de las persecuciones penalizando las libertades.
La “estrategia” de siempre, me voy porque el país me ama, todo está en calma. El gasto público vía créditos adicionales se incrementa, mas dinero en la calle, jugándose la subida de los precios del petróleo, prolongando el dispendio interno para alimentar a la boliburguesia criolla. El panorama está claro y ojala nuestros compatriotas sepan captarlo no para beneficio personal, la nación está en ruinas a pesar de las pretendidas muestras de que “aquí no pasa nada”. Con desapariciones y despilfarros no se sostiene una nación. Hasta cuando los viajes innecesarios que nos apartan del universo culto y de las economías desarrolladas. Hundiéndonos en el tremedal de la ignorancia y viendo como norte a la desvencija “revolución” cubana, como un paradigma, cuando las fechorías las siguen cometiendo igual que antes y no pareciera avistarse ningún avance para una apertura democrática en la ínsula.
Viajes afrentosos, viajes de yérrateles. El Teniente Coronel ya no llena los tendidos en ninguna parte del mundo que, creyó tener rendido, todo se le redujo como hoy se le abrevia su influencia en Latinoamérica. La situación de Venezuela es un hecho juzgado en el exterior, estando al corriente de las arbitrariedades que se comenten a diario. Queremos de nuevo ser una Patria libre, disfrutar de una democracia y no estar vinculados con las dictaduras decadentes del orbe. Somos y fuimos una expresión republicana y aspiramos seguirlo siendo; no sintiéndonos representados en estos viajes por quien los disfruta como apetencias personales.

La democracia en el contexto globalizado de Teódulo López Meléndez

Los males de la democracia han sido enumerados hasta el cansancio, pero de relieve han sido puestos la desintegración del orden civil, la debilidad inherente a una mediocridad aplastante de los dirigentes políticos y una quiebra casi irreversible en la confianza. Este cuadro clínico ha conllevado al rebrote de totalitarismos en versiones más o menos renovadas. No obstante, ante el cierre de los canales de la democracia del siglo XX, equivalente como sistema político a la era industrial, surgen por doquier nuevas formas de organización que practican una democracia deliberativa. La creación de una nueva democracia para la era postindustrial o para el mundo global, implicará, implica ya, un traslado de los asuntos sociales hacia las asociaciones democráticas que emergen. Aquí cabe mencionar que el proceso de descentralización gubernamental es el camino ya asumido y sólo una reproducción extemporánea de modelos del pasado se empeña en centralizarlo todo, no como una forma de eficacia, sino como una manera de concentrar el poder, lo que permita el establecimiento de un nuevo Estado totalitario. El ciudadano, es decir, el habitante del espacio geográfico que ha abandonado el desinterés por los asuntos públicos, está retado a un acercamiento con el otro, a la construcción de una red de comunicación que deberá extenderse a una red de redes donde los elementos de interés común permitan la creación de un nuevo tejido democrático.



Nacerá así, lo que bien podemos llamar con propiedad y exactitud, la voz de los ciudadanos que creará el nuevo lenguaje, uno por encima de los viejos paradigmas en que se mueven los actores tradicionales. Es necesaria la aparición de lo que en inglés llaman moral commitments, es decir, las obligaciones morales que se asumen en el orden de la acción común. En las democracias aparentes se burlan estos propósitos.



Si un cuestionamiento se hace presente en el mundo que se asoma es a la del llamado “conocimiento experto” en su capacidad de tomar decisiones. Ello conlleva, necesariamente, a un aumento de la intervención colectiva en un debate público del cual se alejó y al cual las evidentes fallas lo han hecho regresar, esta vez para quedarse. Sólo que los cauces tradicionales para esa expresión están obturados y así debe recurrirse a otros medios.



En primer lugar, la incertidumbre es ahora mayor por la simple razón de que la complejidad ha crecido. La participación colectiva pone sobre el tapete diversas opciones, multiplicidad de criterios, variantes casi interminables. Se produce un encuentro donde la confiabilidad va y viene, donde lo teórico y lo práctico por momentos se hacen adversarios y donde el manejo de la comunicación pasa a ser un elemento definitorio. En otras palabras, los errores se pueden magnificar y conllevar al fracaso de una acción. Los desacuerdos son siempre saludables, algo que no se entiende en determinadas situaciones políticas de alta presión. Es lo que los científicos, hablando de su propia tarea, llaman ciencia postnormal, esto es, la apuesta es tan grande que no es aplicable el concepto de lo más importante sobre lo menos importante, sino que los valores se tornan horizontales y hay que recurrir a compromisos valorativos y sobre la incertidumbre hay que colocar la ética.



Los escépticos arguyen que no hay respuesta colectiva y que la multiplicidad de criterios produce, en cambio, la inmovilidad y la falta de toma de decisiones o, al menos, la pérdida de su eficacia. Los realistas arguyen que las decisiones nunca resultan neutras, que nada se logra si el colectivo no participa y, finalmente, ponen sobre la mesa el argumento de la autonomía moral. Esto es, resulta inaceptable que otros tomen las decisiones que afectan nuestras vidas. Por lo demás, se gana eficacia con el conjunto decidiendo, sólo ejerciendo los derechos se aprende a enfrentar la complejidad de los problemas y la única forma de evitar que otros decidan por nosotros es inmiscuyéndonos. Si participamos en la toma de la decisión se reduce al mínimo cualquier expresión de resistencia social al propósito que se busca.



Si lo queremos decir en palabras más precisas, el mundo, para bien, marcha hacia una politización creciente. Es una buena noticia porque el abandono del interés por la Polis ha sido la causante de una inmensa cantidad de vicios que han afectado al proceso democrático. La lucha es por eliminar ciudadanos dependientes que esperan del Estado y pronuncian la inefable y dañina frase: “Es que este gobierno me da”. El ciudadano, inclusive más allá de comportarse como tal, estará sometido en el mundo que se asoma a un permanente desafío para que asuma deberes en la comunidad socio-política a la que pertenece y deberá procurar que esa comunidad le reconozca como miembro suyo y le facilite el acceso a los bienes sociales.



Boaventura de Sousa Santos elaboró un modelo que denominó democracia de alta intensidad o democracia emancipatoria. El autor portugués (Limites y posibilidades de la democracia, entre otros varios) parte en su análisis de una demoledora crítica a lo que llama “pensamiento democrático hegemónico”. Lo basa en un proyecto de transformación social mediante la creación de formas de sociabilidad inconformistas, la reinvención de la ciudadanía y la maximización de la participación política. El sociólogo lusitano describe a la perfección las fallas de la democracia tal como la hemos conocido, en su origen teórico, en sus procedimientos electorales y en sus consecuencias de falta de ingerencia ciudadana, de manera que procede a reelaborar una teoría democrática, lo que evidentemente es absolutamente necesario en el mundo actual.



Propone una democracia radical socialista y la búsqueda de alternativas epistemológicas para devolver la esperanza de emancipación. Los adjetivos pueden ser redundantes; por ejemplo el adjetivo radical es cada vez más usado en Ciencias Sociales en relación a la democracia y el adjetivo socialista se puede prestar a confusión. En cualquier caso, lo que el investigador portugués exige es una “repolitización global de la práctica social”, esto es, superar la mera participación electoral, lo que significa “identificar relaciones de poder e imaginar formas prácticas de transformarlas en relaciones de autoridad compartida”. No podemos disentir en que en el nuevo espacio público global deben surgir actores no estatales en que el Estado coordina pero ejerce un poder compartido. Menos sobre sus tesis de inclusión, sobre sus planteamientos de redención social o sobre sus planteamientos en torno a una participación creciente que conlleve a nuevas formas de poder, lo que nosotros hemos denominado las decisiones colectivas.



No estamos pensando en un modo de democracia directa. En el fondo, la variante representativa ha materializado la posibilidad de la dictadura de las mayorías. De allí la imperiosa necesidad de construir espacios que deliberan e influyen o determinan las decisiones políticas. Esto es, hay que levantar sujetos políticos abiertos a la diversidad y a la tolerancia, con suficiente poder adquirido y derivado de la práctica de lo deliberativo. He dicho que la democracia es siempre una posibilidad en camino donde no se congela un ordenamiento institucional y donde el Derecho no es un simple instrumento de mineralización del pasado. La política, vista así, no es más que una práctica continua, una transformación incesante marcada por la toma de decisiones de los nuevos actores ciudadanos.



Hay una hegemonía que, obviando en este instante viejos factores ideológicos, podemos referir a los partidos políticos, como monopolizadores de las prácticas de la democracia representativa. Las prácticas articuladoras de los diversos sectores sociales emergentes que deliberan se producirán tarde o temprano para hacer saber que terminó al fin un predominio abusivo. Siempre aparecerá el elemento identificatorio del todo, el que produzca el sentido común. La incompletitud de cada sector emergente encontrará la articulación, una que puede ser circunstancial para el ejercicio de un movimiento de poder, una que puede ser de mediano alcance para propósitos de lento perseguir o, inclusive, el nacimiento de bases permanentes sobre la cual continuar manteniendo la diversidad. Para lograrlo se requiere de la conformación de nuevas demandas subjetivas que confluyan mediante un sistema de equivalencias democráticas. No se trata de alianzas sino de un proceso de modificación de la identidad de las fuerzas actuantes. Esto requiere que ninguna lucha se libre en términos que afecten negativamente a los intereses directos de otras fuerzas posibles a la articulación y que subsista la confrontación de diversas posiciones. Ernesto Laclau, virtual padre del término “democracia radical” asegura que “La democracia es radical porque cada uno de los términos deesa pluralidad de identidades encuentra en sí mismo el principio de su propia validez, sin que ésta deba ser buscada en un fundamento positivo que establecería la jerarquía o el sentido de todos ellos, y que sería la fuente o garantía de su legitimidad”.





Cierto es que frente al nuevo mundo que aparece ante nuestros ojos estudiar la democracia y procurar innovar en ella se ha tornado en una tarea esencial. Ciertamente la asociación entre los factores emergentes criticará los conocimientos y los prejuicios, se dará cuenta de la insostenibilidad de los viejos paradigmas y la claridad saliente lo impulsará al ejercicio de la toma de decisiones. Una de las características será de inmediato la puesta bajo sospecha de la soberbia de los “expertos”, llamados también dirigentes partidistas. El ciudadano del mundo global no será, pues, un ser aislado en lo político, pues tendrá muchas interlocuciones de las cuales ocuparse. La asociación implicará que cada quien se haga representante de sí mismo. El ciudadano pasivo que vemos en la democracia del siglo XX llegará, por fuerza, a su extinción. Lo político regresa. La política cesará como privilegio. Las viejas complicidades se están rompiendo. Los viejos cimientos se están hundiendo.



La democracia será intercultural en sociedades pluralistas. Un enfrentamiento tan severo como el que se produjo entre democracia clásica y democracia moderna es lo que configura el escenario. Ahora se trata entre la democracia representativa del siglo XX y de la Era Industrial y una democracia a la que nosotros no ponemos adjetivos sino que llamamos simplemente del siglo XXI.



teodulolopezm@yahoo.com

JUSTICIA para Eligio de Julio César Arreaza B

Dos años y siete meses lleva preso injustamente el emprendedor Eligio Cedeño, quien no es precisamente un oligarca, período en el que le ha sido negado la garantía constitucional del debido proceso y violado sus derechos humanos y el de su esposa e hijos, limitándoles bochornosamente la visita al cabeza del hogar.
Eligio Cedeño, de 45 años, es un ejemplo de superación personal y de ascenso social que sólo permite la Democracia, se trata de la historia de un niño levantado en condiciones de pobreza extrema, en el populoso barrio de Petare. Gracias a su constancia al estudio y dedicación al trabajo se destacó en el sector financiero donde hizo carrera y escalo posiciones.
A Eligio se le acusa de haberse vinculado profesionalmente con un solicitante de una operación financiera, el “Consorcio Microstar”, un mayorista en computadoras de los más grandes de Venezuela, siendo funcionario de alto nivel del Banco Canarias. El Banco actuó con la diligencia y atención pertinentes a una operación de importación de equipos de computación.
Nos preguntamos qué tiene que ver el Banco en el giro normal de sus operaciones, con las actividades legales o ilegales que realicen sus clientes. Los Bancos están exentos de realizar cualquier diligencia dirigida a verificar la veracidad de los contenidos de las solicitudes de divisas extranjeras. Caso tal que fueran responsables por las actividades de sus clientes, o todos los banqueros estarían presos, o no existieran Bancos.
Por otra parte, el juicio de Eligio se ha desarrollado dentro de una maraña de complejidades inexplicables que lo mantienen privado de su libertad, negándole la presunción de inocencia.
Le imputaron cargos sin presentación de evidencias, le ha sido negado tratamiento médico, han sido removidos jueces y fiscales que han actuado en el caso y evidenciado su inocencia de los cargos que se le imputan, ha sido llevado a juicio sin derecho a defensa. A pesar de las limitaciones, pudo establecer su inocencia mediante careo a los testigos de la fiscalía, y de manera insólita fue suspendido el juicio la víspera de la última audiencia, para evitar su libertad, y la fiscalía no aceptó declaraciones de expertos.
A pesar de que el pasado 8 de febrero 2009 cumplió el término máximo de 2 años previsto legalmente para la detención preventiva, no sólo le ha sido negado el juicio en libertad, institución de modernidad procesal prevista en nuestra legislación, sino que dicha detención preventiva, sin fundamento, le ha sido prorrogada por 2 años más, lo cual no ha sido decidido ni para asesinos.
La denegación de justicia pretende desgraciar la vida de un hombre joven, luchador y solidario con los más pobres. Eligio representa un modelo a seguir por la manera como logró superarse en la vida y de ayudar al prójimo, mediante una Fundación que atendía hasta con más interés que sus mismos negocios.
Reiteramos que Cedeño cumplió ya el período máximo de dos años, fijado legalmente para la detención preventiva, el 8 de febrero de 2009, pero el gobierno se negó, como lo ordena la ley, a liberarlo. Mas adelante, el 4 de mayo de 2009, el TSJ dictaminó que Cedeño nunca había sido correctamente procesado por el delito de malversación – el único delito sobre el cual ha sido motivada la persecución para justificar la detención preventiva – y sin embargo aún se niega a liberarlo. Además, el 7 de mayo de 2009, el TSJ anuló todo el juicio y permitió de nuevo la persecución judicial de Cedeño. El 4 de junio de 2009, el tribunal extendió de manera excepcional el término máximo de la detención preventiva de Cedeño, por dos años más. Cedeño será obligado ahora a pasar por el mismo proceso nuevamente y le será requerido demostrar de nuevo su inocencia en algún momento en el futuro, sin plazo conocido. Mientras tanto, él permanece encarcelado y todos sus activos patrimoniales en Venezuela congelados.
El régimen actual acabó con el Estado de Derecho y controla la justicia como un arma contra sus opositores. Por tanto, las decisiones de los tribunales están cargadas de injusticias. Todos los presos políticos que han sido objeto de violaciones de leyes deben ser liberados inmediatamente, incluyendo Eligio Cedeño.

¡ESTE EXPAÍS ESTÁ EN EL DESMADRE! de Agustín Blanco Muñoz


En este ex país hoy impera el desmadre total. No hay esfera de la vida nacional que esté a salvo de su acción. En ningún otro momento de esta historia el padecimiento alcanzó tanto espacio y significación.

Se perdió toda posibilidad de conducción de la sociedad a partir de normas y procedimientos que aludan a coherencia, organización y respeto a una estructura legal-institucional.

Con lo que se ha dado en llamar ‘revolución’ se llega aquí al máximo de la arbitrariedad, la confrontación, el fanatismo, la improvisación, la crisis en todos los órdenes, la desmoralización creciente e imparable. El màximo desmadre.

Pero lo más grave y lamentable es que este terrible mal no se limita a la esfera gubernamental sino que se observa con toda nitidez en ‘las oposiciones’, que no es algo de extrañar si nos atenemos a que las mismas hicieron más de un postgrado en desmadre en los 40 años de saqueo democrático-representativo.

El desmadre oficialista se siente en una economía ya en el abismo, a pesar de contar con una de las mayores riquezas petroleras del mundo, una política regida por la ley de la corrupción, la capacidad de persecución-represión, vejamen, la más vulgar supeditación a la dirigencia cubana y la inversión de fuertes tarifas en la compra-venta de apoyo para una tal revolución que tiene como principal cometido estratégico la plena destrucción de este ex país, para terminar de implantar VENECUBA, ‘dos revoluciones en un destino’.

Se aprecia además el desmadre en la forma como se maneja el partido de gobierno, en el cual sólo parece importar el robo parejo, el culto al héroe y el aseguramiento del dominio del mando-poder. En la utilización de las FAN en los planes de la politiquería y en el desarrollo de una boliburguesía que se presenta como la nueva y gran dueña de Venezuela.

Y en medio de este desmadre al colectivo ya nada lo sorprende. Su capacidad está dispuesta para alcanzar un objetivo central: cuidar la subsistencia. Velar por el logro de algo muy valorable: llegar sanos a casa y amanecer vivos.

Y si así estamos obligados a operar para resguardar la vida, qué tanto nos puede importar la muerte ajena o los males que acogotan al grueso de la población. Aquí cada quien se le obliga a actuar en forma individual. Y así se ejerce el más pleno control de una sociedad.

A favor de este desmadre está el que proviene de ‘las oposiciones’ y específicamente de sus respectivas direcciones. En general puede sostenerse que actúan en y para el beneficio del gobierno del ‘socialismo del siglo XXI’. Por eso el régimen avanza en cada uno de sus planes sin mayores obstáculos.

El penoso comportamiento de esas ‘oposiciones’ en la cuestión electoral lo hemos denunciado permanentemente. Ahora lo reitera periodista Eugenio Martínez: ‘Comienzo a sospechar que la dirigencia de la oposición aspira a que Hugo Chávez gobierne otros cinco años sin contrapeso institucional en la Asamblea Nacional.’

Y esta sospecha la fundamenta en el aparente olvido por parte de la dirigencia antichavista, del sistema electoral recién aprobado que garantiza la sobre representación de las mayorías. Con obtener sólo una fracción por encima de la otras u otras partes, obtendrá sobre el 80% de la Asamblea Nacional.

De este modo prosigue la burla electoral. Pero ‘las oposiciones’, actuando desmadradamente, tienden a favorecer a su supuesto adversario. Martinez lo señala de este modo: ...‘Atrapados entre sus miserias los dirigentes del antichavismo confían en que el descenso lento pero sostenido del Presidente en las encuestas les permita volver a gobernar el país.’(www.eluniversal.com, 07/09/09).

Sus miserias no le permiten ir más allá de la negociación electoral. El acuerdo se concretaría cuando las encuestas le hagan ver al golpista-presidente (GP) que está numéricamente liquidado y por tanto obligado a renunciar para darle paso de nuevo a la Cuarta República, ahora mejorada y redimensionada.

Según esto, no tiene mayor importancia la nueva Ley Electoral. La caída del GP, a nivel de las encuestas, terminará con la ‘revolución-socialismo del siglo XXI’. Este proceder simplemente está al servicio de las fuerzas gubernamentales.

Lo hemos dicho a lo largo del período: la columna vertebral de este régimen son los politiqueros de ‘las oposiciones’, que en espera de su oportunidad de volver son incapaces de ver, como más allá de las encuestas, está un ex país cada vez más hundido y tomado por todos los males.

Un ex país a la deriva en el cual se da uno tras otro acontecimiento que conforman la línea de la sobredescomposición que nos presenta un panorama cada vez más encuadrado en el desmadre.

En medio de este clima de tensiones, inseguridad, amenazas e imposiciones de un régimen autoritario y totalitario, con un forzado y tramposo disfraz de democracia, se producen reacciones que ponen en evidencia el desgaste de un gobierno, al que cada vez le resulta más difícil exhibir las razones de su pérdida de vigencia.
Esto explica un desmadre como el que acaba de lanzar el gobernador de Trujillo: un decreto mediante el cual manda al Paredón a Don Mario Briceno-Iragorri. El pensamiento único regional descubrió que el historiador de ‘Tapices de Historia Patria’ tuvo ideas para la defensa del imperio español, y en otros escritos mantuvo una actitud crítica sobre actuaciones de Bolívar, como la que se refiere a la Guerra a Muerte.

Desconoce este señor con toda seguridad lo que es el desarrollo pensamental de MBI puesto de manifiesto en obras como ‘La hora undécima’, ‘La traición de los mejores’, ‘Introducción y defensa de nuestra historia’,‘Cartera del Proscrito’, ‘Ideario Político’, ‘Mensaje sin Destino’, y en su militania en la democracia para enfrentar la dictadura perezjimenista.

Este gobernador seguramente quiso hacer un acto de y para la cruzada anti-oligarca y por ello mandó a que le quitaran el nombre de MBI a la Biblioteca Pública de Trujillo. Un nativo de la ciudad nos comentaba que esto crearía un gran revuelo y que tendrían que echar para atrás la medida.

Le explicamos que en estos tiempos de desmadrada radicalización, esas son las acciones que le interesan a la ‘revolución’ para un tal deslinde que le sirva para aumentar el dominio fanático sobre la otra parte.

Y ese dominio del fanatismo revolucionario, no tiene una contrapartida a nivel de la dirigencia oposicionista cultora del mismo credo positivista, pero si en el colectivo que comienza a expresar su arrechera ante tanto desmadre.

Esto es más que evidente en el caso del Coronel Héctor Luis Trade de la GN, quien fue objeto de un secuestro express y posteriormente asesinado. Aquí se impone resaltar la actitud de protesta, contestataria, de la familia que se negó a que se le otorgaran reconocimientos post mortem a su deudo, puso a un lado el uniforme militar y realizó un entierro sin representación del ejecutivo ni del alto mando militar, a quienes acusa de haber actuado con negligencia. (EN, 08-09-09, p. 3/12)

En el contexto del desmadre que hoy define y determina a este ex país, hay que señalar que esta conducta de reclamo y enfrentamiento a las miserias y componendas del régimen, permiten pensar que aún quedan reservas para la inevitable e impostergable pelea contra este creciente y perverso desmadre, del cual saldrá, indefectiblemente, un tiempo de justicia, amor y porvenir! abm333@gmail.com

El Universal, 11 de septiembre del 2009.

Consuelo de tontos de Argelia Ríos


La reedición del fiasco se asoma en esta suerte de "administración anticipada de la derrota"
El colega Eugenio Martínez -que conoce bien las ponzoñas de la Ley Electoral- les llama "mentirosos". En lo particular, prefiero advertir que un sector político de la oposición "no está diciendo la verdad" al rechazar, "por extemporánea", la inmediata definición de las estrategias y metodologías más eficientes para enfrentar al régimen bolivariano en los cruciales comicios parlamentarios. Quien conozca la vida íntima de los partidos venezolanos -y la importancia que le otorgan "al reparto" del próximo año- no tiene motivos (salvo la ingenuidad) para creer en semejante alegato. De hecho, la disputa que hoy mismo consume a los partidos es una competencia entre quienes aspiran a controlar la distribución de las curules de la AN.

En tiempos de normalidad democrática, los preparativos electorales solían consumir hasta un par de años. Con la nueva ley, lo único "extemporáneo" es la arrogancia con que se están aplazando decisiones vitales, que deberían generar credibilidad, entusiasmo y confianza al muy complejo electorado "no chavista", integrado por "opositores leales" y por el "segmento no alineado" de la sociedad, hacia donde deben orientarse hoy todos los esfuerzos.

Ya son muchas las voces alarmadas por esta feroz dilación, que niega la necesidad de resolver la pertinencia o no de la tarjeta única o multipartidista, y de los diferentes métodos para escoger a los candidatos de la opción democrática. Es creciente la certeza de que, mientras más tarde se aborde el asunto, menos oportunidad habrá de hacer un papel honroso. "Los extemporáneos" -que disparan insolencias al mejor estilo chavista, con sandeces como la del "antipartidismo" y el "golpismo"- creen, erróneamente, y contra lo que alertan las encuestas, que los abusos y el deterioro del presidente se traducirán en votos automáticos para la oposición, sin que medie un esfuerzo para ganarse la voluntad del "ninismo" más arisco, claramente proclive a la abstención.

Cuando Eugenio Martínez sugiere que tal vez la oposición vuelva a entregarle de nuevo el parlamento a Chávez, no está exagerando. Por algo, ya hay quien dice que alcanzar la mayoría "no necesariamente supone conquistar el mayor número de curules", sino "sumar la mayor cantidad de votos no chavistas, estén ellos dentro o fuera de la nueva alianza perfecta"& La reedición del fiasco de noviembre se asoma en esta suerte de "administración anticipada de la derrota", que pudiera resultar aún más dura con el anunciado reacomodo de los circuitos& La verdad es que aquí nadie está mintiendo. Los exponentes de la pedantería opositora conocen muy bien el alcance de la LOPE, pero eluden el esfuerzo. Prefieren tomar "del lobo un pelo", antes que asumir plenamente el reto y la responsabilidad. Queda un consuelo de tontos: quienes hoy disparan, mañana estarán obligados a ofrecer explicaciones. Ojalá sean mejores que las de Borges en el caso del estado Bolívar.

Argelia.rios@gmail.com
El Universal

LA MEGAMARCHA de Juan Páez Ávila

La megamarcha del sábado despejó cualquier duda acerca de la decisión de la alternativa democrática a no dejarse aterrorizar por las amenazas de los representantes del aparato represivo del gobierno, cuya primacía se las disputan los jefes policiales del Ejecutivo Nacional y los chavistas más recalcitrantes del llamado Poder Moral y del Poder Judicial. La protesta cívica es una derecho constitucional y la calles son un espacio que corresponde ocuparlo a todos los venezolanos, lo confirmó la presencia de centenares de miles de personas en las principales avenidas de Caracas.
Superando la multitud que marchó el sábado del 22 de agosto, el pueblo caraqueño convocado por la Mesa de la Unidad Democrática y otros representantes de la sociedad civil, dio una clara demostración de firmeza democrática, de coraje cívico y de disposición a defender los derechos individuales y colectivos que establece la Constitución de 1999.
La firmeza democrática quedó evidenciada en que no obstante haber marchado hacía apenas unos quince días, frente a nuevas amenazas expresadas por la Fiscal General de la Republica, Luisa Ortega Díaz, de imputar de rebelión civil a los que convoquen una marcha y en su desarrollo se produzca un desorden público, el pueblo de Caracas, sin autobuses de propiedad del Estado, acudió desde urbanizaciones del Este y bajó desde muchos cerros del oeste, a ratificar con su presencia que en Venezuela existe una conciencia democrática, que puede impedir que se consolide un régimen autoritario y militarista.
El coraje cívico se hizo presente, a pesar de la represión oficial contra la marcha anterior y la arenga del Coronel Benavides de la Guardia Nacional llamando sus tropas a defender el socialismo del siglo XXI y a su Comandante en Jefe, frente a una manifestación pacífica y sin armas, lo cual vislumbraba un futuro de graves peligros por la posibilidad de que las armas que la república ha puesto en manos de la Fuerza Armada para defender la soberanía nacional y garantizar la vigencia de la Constitución Nacional, podrían ser utilizadas para reprimir cualquier manifestación opuesta al pensamiento único y al autoritarismo del Jefe del Estado.
Y en cuanto a la disposición de defender los derechos que garantiza la Constitución Nacional vigente, quedó transparentemente expresado en el repudio a una Ley de Educación aprobada sin consulta a las ciudadanos involucrados en el proceso educativo; en la defensa de la libertad de expresión y de información amenazada permanentemente por el gobierno; en la solicitud de la libertad de los presos políticos y en el rechazo a la intimidación contra la ciudadanía, por parte de altos funcionarios públicos que perdieron el poder de convocatoria y el dominio de las calles, y que pretenden sustituirlos con la violencia, primero verbal y luego, si es necesario, policial y militar, actuando al margen de la Constitución vigente.
La represión oficial no desaparecerá, por ahora la están aplicando selectivamente, contra aquellos dirigentes que forman parte de la vanguardia en la protesta, y seguramente la acentuarán contra algunos líderes que han surgido en los últimos tiempos y se destacan como para competir y derrotar a Hugo Chávez en las elecciones de 2012. La confrontación será cada día más tensa y hasta peligrosa por la desesperación a que están llegando los círculos chavistas, que ven descender en sus escuálidas manifestaciones a su jefe único, sin el cual no tienen vida política. Pero una mayor represión traerá como consecuencia que el desprestigio del comandante Chávez será también de mayores dimensiones, y su derrota frente a un pueblo más conciente y más combativo, tal como lo revelan las encuestas, será inevitable.

El “comediante en jefe” en Venecia de Marianella Salazar


Algún día, los científicos estudiarán “el caso Chávez” y pondrán su nombre a alguna patología del siglo XXI.

No hay que ser psiquiatra para percatarse de su enfermizo narcisismo. Además del derroche que se invierte en crear un mito viviente -alejado cada vez más de la investidura presidencial- para convertirse en fenómeno (Oliver Stone dixit), pero en fenómeno psiquiátrico. Hugo Chávez pasará a la posteridad, pero nunca como el Che Guevara, publicitado hasta la saciedad en franelas, pósteres y en cuanta baratija produzca la industria del pop y la voracidad del mercado. Hay que reconocer lo fotogénico que era el Che y lo imponente de su físico, un atractivo que cuenta para el cine, óperas rock y hasta en videojuegos; en cambio, a nuestro “comediante en jefe” le falta sufrir un martirio, como el Che en la selva boliviana, pasar hambre hereje y sudar la gota gorda hasta rebajar esos 40 kilos de sobrepeso que, aunque no logren el efecto exigido por los castings de figuración, al menos ganara en presencia, que es lo ideal en el papel de héroe o villano, que es el rol protagónico que le sienta. Como en el caso de su mentor, inspirador y padre putativo, Fidel Castro, cuya vida también ha sido llevada a la gran pantalla por Oliver Stone, que entre los directores de cine norteamericanos contaminados de izquierda trasnochada es el más recalcitrante propagandista de la dictadura cubana y de grupos terroristas como las FARC, a las que no ha podido documentar después del fracaso de la “Operación Enmanuel”, donde el guionista, con el auspicio y financiamiento de Chávez filmaría el rescate de Clara Rojas y de su hijo nacido en cautiverio.

Desde el Festival de Venezia, el cineasta arremetió contra el presidente Álvaro Uribe al calificarlo como “una de las fuerzas demoníacas en Latinoamérica”. El éxito de Uribe en el rescate de las rehenes y el descubrimiento de Enmanuel en un orfanato fue un balde de agua fría sobre el ego del “Comediante en Jefe” y una gran frustración para el laureado realizador.

Choliver en la alfombra Oliver Stone paseó a Chávez por la alfombra roja como superstar pagada con el ingreso petrolero de uno de los países más violentos y pobres del mundo, pero los venecianos recordaron con indignación el cierre de la planta de Porto Tolle, a pocos kilómetros de la laguna de Venecia, que sería transformada a orimulsión.

Después de años de negociaciones y a sólo dos meses de la firma del decreto de ambientalización con la estatal italiana ENEL, Chávez le cerró las puertas a Bitor, al despedir a todo su personal y, al poco tiempo, transfirió a China el desarrollo energético creado en Venezuela por Intevep. Las autoridades italianas recurrieron a urgentes opciones para la planta, el presidente del Venetto, Giancarlo Galan, hoy reelecto en el poder, recuerda muy bien aquellos meses de incertidumbre. Como era de esperarse, mientras il caudillo estuviera en la Mostra, ni Galan ni el alcalde de Venezia, el filósofo comunista Massimo Cacciari, portaron por el Lido y eso que el Festival está bajo el patrocinio de su alcaldía.

Tic tac

Harry´s bar: miembros de la comitiva presidencial derrocharon en lujosos locales venecianos, entre ellos el Harry´s Bar, donde enloquecieron con el actor Matt Damon. Esas escenas recordaron otras visitas oficiales, cuando la Casa Militar revisaba hasta las pocetas del Palazzo Balbi, en busca de explosivos para evitar un magnicidio con vista al Canal Grande.

Visita confidencial: nuestras fuentes informan que Chávez conversó por más de una hora -en Libia- con el terrorista de Lockerbie, Alí Mohamed Al Megrahi, al que considera héroe… tic tac
El Nacional