¿LLEGÓ LA HORA DEL PUEBLO? de Francisco Alarcón

Esta consigna genérica fue utilizada por Hugo Chávez, cuando llegó por primera vez a la Presidencia de la Republica. Los resultados fueron excelentes frente a un país desvaído, viendo como se derrumbaban los logros de una democracia ancestral. Llegó su tiempo y muchos creyeron que la consigna se materializaría, llevando bienestar a las clases populares. Había esperanza sin que se borrara de la mente del venezolano lo antecedentes golpistas de Hugo Chávez, empero, se le dio el beneficio de la duda y en eso llevamos once años y lo único que hemos cosechado ha sido la ruina y destrucción del país. Por ello, hoy recordamos el aludido lema “llegó la hora del pueblo”. Será qué de verdad está por llegar viendo los acontecimientos funestos de la nación que si nos ponemos a enumerarlos sería incurrir en pleonasmo.
Antes había luz espiritual con cierta creación, y muy pocas veces se iba la luz en nuestros hogares. El agua fallaba, pero no tan seguido y para hacer un corte de 24 horas el gobierno buscaba las fechas oportunas como la Semana Santa, y pasaba meses explicando las razones por las cuales se realizaría. Normalmente eran los mantenimientos que requieren estos servicios. Cosa que nunca hemos visto durante la “revolución” encargándose en mantener algo, el tiempo se les ha ido en amparar “esquinas calientes” y otros grupos de exaltados. La política y los despropósitos ocuparon las mentes oficiales, tratando de borrarles a los venezolanos la honestidad y deseos de mejorar. Creyeron que el país físico era eterno o no existía, abandonándolo en aras de una revolución imaginaria y prosaica. Hoy somos damnificados de esa “revolución” y unos limpios por que ellos malgastaron los dineros del pueblo. Actualmente, tratan de salvar la fatalidad de su destino, que es el fracaso y cese de esta orgía “socialista” sin ningún parangón histórico, y que va más allá de la inmoralidad. Aquí nada se considera una revolución o cambio, aquí ocurrió un cataclismo con causantes plenamente identificados y debe comenzarse a reconstruir la nación o nos quedaremos sin ella. Sencillamente es eso, si antes hubo descuidos y omisiones en estos últimos años hubo destrucción con alevosía contra los bienes públicos y derechos humanos. Por eso, creemos llegará “la hora del pueblo” antes de que quedemos sin nada. El problema del agua no es del Niño o la Niña o de la Madre de alguien, sencillamente es por falta de previsiones en el mantenimiento y ampliación de almacenaje de unas instalaciones que periódicamente deben examinarse y extenderse en la medida que va creciendo la población. Con la luz ocurre algo similar o más grave, cuando a nuestro Presidente se le ocurrió regalarle las plantas de contingencias a Daniel Ortega que, servían para impedir los apagones en la región capital; en el interior la cuestión es peor ahora por abandono total. Ojalá, arranquen algo de una vez antes que nos caiga encima el propio cielo. Y ojala sea la hora del pueblo para que se den cuenta donde están sus verdaderas conveniencias y no sigan viviendo del engaños y de promesas fatuas. Llevamos once años en retrocesos sin ver cristalizar un solo proyecto de esta “revolución” Puro bla bla, y “Alo presidente” que no develan nada importante sino cerrazones y malas ocurrencias. Somos un pueblo de hombres y mujeres postergados, subestimados, tratados como estúpidos, la mediocridad nos rodea, y todo se viene abajo, ¿acaso no es la hora de despertar? Acaso como decía Shakespeare para que ocurra algo se necesita de una providencia especial y esa providencia especial está comenzando a avivarse ante el desespero, y carencias. Un gobierno que no garantice los servicios básicos, no es un gobierno. Un gobierno que no administre la cosa pública con probidad no puede mantenerse eternamente como pretende el “líder” de la revolución, contraviniendo todas las normas democráticas. Quien no sabe nada de nada no puede aspirar a nada, aunque la “suerte” lo haya aventado a la presidencia de un país. El soberano, el pueblo o como quieran llamar esa voluntad colectiva, es quien determinará finalmente los rumbos de la nación y ha de estar pensando en su hora de comenzar a restituir lo disipado.

La antipolítica como nuevo chantaje de Teódulo López Meléndez

Ahora corren presurosos los “politólogos” y los “lastres” que se amparan en seudónimos a lanzar acusaciones de “antipolítica” a todo aquel que trate de vislumbrar una salida por encima de estos que no hacen oposición ni recuerdan el drama nacional de deterioro y caída sino que se muestran tan ponderados en la organización de unos candidatos a unas elecciones peligrosas.

“Antipolítica”, gritan, ignorando el concepto mismo, tergiversando descaradamente, mintiendo para llamar a todos a que caigan postrados frente a los encantos mediadores del personaje tranquilo y frente a los entreveros de quienes no ven otro problema en el país que la consecución de una unidad y de un modo de seleccionar que son absolutamente secundarios frente al mar de fondo que preside una crisis de grandes y graves proporciones.

Lo de la última encuesta que indica que todos los que están allí sentados representan apenas el 9 por ciento les parece un “dato estadístico circunstancial” y seguramente eyaculan con las declaraciones de todos los lunes del “partido” que es señalado como el poseedor del 0,1 por ciento de las preferencias nacionales. El programilla de televisión indica porcentajes de encuestas con descaro, señalando, por ejemplo, que el noventa y tanto por ciento dice que se producirá la lluvia de “maná”, esto es, que el 9 por ciento logrará la unidad, pero se abstiene, impúdicamente, de indicarle a los oyentes cuantos votaron en sus encuestas fantasmagóricas.

Han conseguido la acusación de “antipolítica” para desdeñar la evidencia de que el país no los quiere, que de encuesta en encuesta se reducen, que son unas portavoces vivos gracias a los medios que han decidido mantenerlos vivos con encuestas engañosas y con espacio tutelar a las necedades que dicen cada lunes, con la falsificación vil de que aquí el único problema radica en que el 9 por ciento consiga la “unidad”, obviando que el país está siendo destruido ante su silencio cómplice.

En cuanto me resguarda nadie me venga con “antipolítica”, cuando este año he publicado seis e-books defendiendo la política, reclamándola, colocándola por encima de la economía por ejemplo, proclamando a los cuatro vientos que no hay cansancio de la política sino todo lo contrario, esto es, de la falta de política. Lo que sucede es que para los “lastres” y los politólogos cómplices la política es la que se ejerce en las reuniones de los comandos partidistas del 9 por ciento, la que se construye descubriendo “estadistas” o manifestando sin pudor los enamoramientos por los hombres, primero el gran “estadista” y luego el viajero convertido en su propio Ministro de Relaciones Exteriores mientras le toca ser candidato presidencial.

No tienen ideas los Hernández y los lastres de que cosa es política fuera de los contubernios. Para ellos “política” son los “buenos contactos” y las “jaladas de bolas” oportunas. Para otros política implica sentido de nación, interpretación de las realidades y, sobre todo, hacer oposición, lo que ellos sólo hacen con palabrerío insulso. Política es diseño de república, estrategias y tácticas para enfrentar el problema puntual venezolano, concepciones de país, rediseño institucional, ideas transformadoras y sustitutivas de la agotada democracia representativa.

No entienden, no saben, son francotiradores enanos que se permiten el tupé de llamar así a quienes vemos en la inmensa población que no quiere saber de pasado ni de presente un chance único de producir una transformación redentora y la construcción de una democracia del siglo XXI. Son expresiones burdas, estos seudónimos y estos enmascarados de “politólogos”, del pasado que no retornará, la encarnación seudointelectual de las viejas mañas, las únicas en las cuales conciben la “política”.

Estos manipuladores de la “antipolítica” como arma acusatoria son resabios del escondite, de la reunión secreta, de la buena amistad con el dueño del medio que ofrece pantalla, del subterfugio de los viejos métodos; son arañitas que van tejiendo su tela en procura de que algo caiga y algún día cobren sus halagos incendiados o sus posturas de freno a toda innovación que se asome porque las innovaciones le suena trágicas, enemigas de sus estructuras mentales, contrarias a sus procedimientos engañosos, a sus prácticas soterradas.

Los manipuladores de la “antipolítica” como arma acusatoria no saben sino de encuentros subterráneos para arreglar la candidatura de fulano o tratar de colar la aspiración de zutano, mientras las encuestan repiten que se deshacen, que ya pertenecen al territorio de un solo dígito (9 %). Nada saben de una sociedad organizada, de una sociedad instituyente no dejándose burlar, de una organización social comunicada que se libera de dictaduras partidistas y las reduce a un miembro más de una complejidad social múltiple. No, para ellos son protagonistas y condenables artífices de la “antipolítica” los que no se postran frente a los “dirigentes” huecos y sin seso donde pueden (ellos) cumplir su papel de alabarderos, de limpiadores de escudos oxidados, de cometintas que salen a defender lo indefendible.

La política es otra cosa. El líder es el que suministra insumos en procura de la decisión de la multitud. El líder no es el que se ampara detrás de una estructura alicaída y prácticamente inexistente a decirnos a los venezolanos lo que tenemos que hacer y en las omisiones criminales en las que tenemos que caer para hacerle el juego a sus cálculos electoralistas y de omisión frente a una responsabilidad que ignoran. La política no es contubernio, placidez fingida, tibieza asumida “para armonizar en procura de la unidad”. La política es combate, ideas, concepciones, delineación de medios no cobardes de enfrentar la dictadura.

Tienen demasiado lastre para saber que es política. Tienen el lastre de su pasado extremista y ya sabemos que los conversos son inestimables. Los conversos se arrugan en su arrepentimiento, se meten debajo de las alas neoliberales y de los empresarios televisivos, proclaman la bondad de los fariseos que les pasan el brazo por encima del hombro y de allí van a acusar de “antipolítica” a quienes no medramos en los tabernáculos de la política enferma, cancerosa, podrida y detestable.

Soy un político, he dicho miles de veces, y se lo reitero a estos nuevos cruzados de la falsificación seudointelectual y de las armas que recogen en el fango.

teodulolopezm@yahoo.com

DESCOMPOSICIÓN del régimen de Julio César Arreaza B

El ambiente de la calle adentrado el año 1957, pese a la aparente calma, era de un creciente malestar colectivo en trono a la realidad política del país. Para junio de ese mismo año ya se había constituido la Junta Patriótica, integrada por los factores de oposición. La pastoral del Arzobispo de Caracas Arias Blanco enciende los ánimos de la población venezolana. Se va conformando una conciencia colectiva adversa al régimen de Pérez Jiménez.
Después del éxito político del golpe de Estado de 1952, y de la consolidación del régimen, que lleva adelante una impactante obra material, la dirigencia gubernamental durante el año 1957, empieza a preocuparse por la terminación del período presidencial en abril de 1958.
El artículo 104 de la Constitución Nacional de 1953, es mandatorio sobre la celebración de la elección presidencial con tres meses de anticipación, por lo menos al 19 de abril del año 1958, por votación universal, directa y secreta, Pérez Jiménez y su equipo político dan a esta materia una especial consideración. Recordemos que Pérez Jiménez había sido elegido por la Constituyente espuria para el período 19 de abril de 1953 al 19 de abril de 1958.
Por su deseo de eternizarse en el poder, el que se siente predestinado encarga a los mejores operadores políticos y plumarios del régimen: Vallenilla Lanz y Rafael Pinzón, un proyecto de Ley para ser sometido al Congreso Nacional. El mismo contempla una simple consulta electoral de carácter plebiscitario, para ahorrarle al país un proceso electoral que pudiera traer consigo fuertes alteraciones en el orden público, así como de retrasar el conjunto de obras y proyectos que estaba adelantando el gobierno nacional. La democracia era ñoña, inseguridad, desorden e ineficiencia para la mentalidad neopositivista instalada en el poder.
Sometida, como hemos dicho, la formula plebiscitaria al Congreso por el presidente Pérez Jiménez, el 4 de diciembre, el Congreso la aprueba sumisa y rápidamente, y fija la fecha del el15 de diciembre de 1957, para la celebración de la consulta.
Pérez Jiménez, quien se siente atornillado y autosuficiente, estima que debe estar en el poder por lo menos, otros cinco años, para consolidar su proyecto de transformación del medio físico venezolano. El entorno palaciego no percibe las circunstancias del entorno continental: han ido cayendo sucesivamente varios dictadores latinoamericanos
El artículo 104 de la Constitución prevé confrontación electoral entre candidatos, para escoger al nuevo Presidente de la República, por voto universal, directo y secreto. Cuando la Ley de Elecciones opta por la vía plebiscitaria se apartó de las exigencias de la Constitución. Por ello, dentro los cuadros medios de las Fuerzas Armadas Nacionales, se crea una situación de incomodidad, que determinará un cambio frente al acontecer político que se avecina. Se dan las condiciones para que dentro de las Fuerzas Armadas surja un movimiento conspirativo. Las exposiciones que hace Pérez Jiménez, en reuniones de oficiales celebradas en Caracas y Maracay, sobre la conveniencia de continuar otro periodo constitucional en el poder, a fin de concluir la obra de transformación del medio físico, produce reacciones adversas. Pérez Jiménez sobreestima su liderazgo dentro de las Fuerzas Armadas. El descontento aumenta dentro de la institución armada y se convierte en un movimiento conspirativo que no puede ser detenido o neutralizado.
La oposición política al régimen, tanto dentro del país como en el exilio, buscaba una auténtica elección presidencial, que significara la conclusión del régimen dictatorial, mediante una limpia y clara disputa electoral; y opta por la vía conspirativa, cuando ya la alternativa plebiscitaria ha cerrado la salida electoral. Se pasa así, rápidamente, de una posible solución electoral a la vía de acción. De modo que la Junta Patriótica, integrada por los representantes de todos los sectores políticos de la oposición, trata de establecer contactos con quienes vienen preparando dentro de las Fuerzas Armadas la insurgencia contra Pérez Jiménez.

Más poder, más ineptitud de Argelia Ríos

Las leyes socialistas están hechas para someter a los ciudadanos correctos
Una pregunta cobra sentido por estos días: ¿de qué le ha servido al comandante la acumulación de tanto poder, si su control sobre la sociedad y las instituciones no ha mejorado la capacidad de respuesta de la revolución ante las angustias más básicas de la población? Con toda seguridad esta interrogante abrevia el tenor de los sobresaltos que hoy abruman al hiperlíder. Si nos abstraemos de los desencuentros que agobian al campo opositor -y que siempre figurarán en el inventario de oportunidades de Chávez-, podemos comprender perfectamente la torpeza con que el gobierno intenta enfrentar este momento, cuyo desenlace podría ser narrado en 2010 mediante el registro de una endógena "abstención-castigo". El peligro está allí, acechando en forma de pregunta& ¿Para qué premiarle con más poder, si ese poder no le sirve ni para intimidar a la delincuencia?

La realidad terca del desastre bolivariano ha relajado el fanatismo. "Los actos revolucionarios" -concebidos para eludir el tipo de escrutinio al que suelen ser sometidos los gobiernos "normales"- no consiguen su propósito. La revolución comienza a percibirse como un gigantesco fiasco. El Estado socialista -transgresor e irrespetuoso- no tiene autoridad frente a los malhechores que mantienen a los venezolanos en estado de sitio. El Gobierno militar de Chávez sólo atemoriza a los ciudadanos de bien. Es una ironía que los delincuentes se sientan a sus anchas en un país donde la gente buena es víctima de fuertes controles estatales. Las prohibiciones de que somos objeto no tocan a los criminales.

La cruda visibilización de la portentosa estafa bolivariana no sólo está exponiendo las dimensiones de la farsa. La estrafalaria ineptitud revolucionaria también está dejando al descubierto la insuficiencia de la treta propagandística. Tener todo el poder en las manos -incluido el más deslumbrante chorro de recursos petroleros de nuestra historia- dificulta cualquier explicación. Vivimos en la escasez. No hay agua, no hay luz, ni empleo. Las expectativas de una mejor calidad de vida se han evaporado. Cada vez son menos los que esperan algo de la gestión. La vida de los venezolanos es un infierno. Las leyes socialistas están hechas para someter a los ciudadanos correctos, potenciales críticos del poder.

La decepción de la opinión pública apenas es comparable con el desconcierto que reina paredes adentro de la revolución: allí comienza a expandirse la certeza del fracaso. Todo está transformado en un hueco repleto de naderías ruidosas. Los planes fastuosos, las partidas destinadas para su desarrollo, los cientos de programas devenidos en hojarasca, fueron un montaje teatral. Pero los opositores no deben cantar victoria: todavía no ha llegado el momento en que la opinión general crea que cualquier cosa lucirá mejor que este inmenso chiquero. Esto no está listo: la unidad es indispensable, pero no cualquier unidad.

Argelia.rios@gmail.com
El Universal

Runrunes de Nelson Bocaranda Sardi

alto

¡QUE INCAPACIDADE! No es un error ortográfico. Tiene el mismo significado en portugués. Fue la exclamación varias veces repetida ante sus colaboradores por el presidente de Brasil en su reciente viaje a Venezuela y más detallada con sus ministros en Brasilia. Aún no entiende Lula por qué tiene que venir cada rato a Venezuela para hacer cosas que deberían estar a cargo de sus ministros y así no perder tiempo en tonterías -que aunque le producen mucho dinero a Brasil- no le permiten dedicarse a asuntos más importantes. "Esto que firmé con Chávez podían haberlo firmado los cancilleres" exclamó en el avión de regreso. Para los brasileños no tiene lógica que todo tenga que ser hecho por los dos mandatarios. ¿Será que no confía en su equipo?, dicen insistentemente los vecinos. La misma angustia la ha compartido Lula con la presidenta Cristina Kirchner. Ella también ha exclamado entre sus colaboradores que esos encuentros semestrales son "¿Cómo es que dicen en Venezuela? ¿Vaina? Sí, son una vaina pues los ministros que tienen o son incapaces o los cambia a cada rato y no saben de qué tratamos. Todo tiene que ser directamente con Hugo. Además, parece que las órdenes que da tiene que repetirlas una y mil veces pues o no le hacen caso o son demasiado desordenados". Uno que conoce de memoria la situación es el cuestionado ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, recordado por el caso de la valija de Antonini. Quien sigue echándole la culpa de ese desliz a la improvisación chavista. Total es que lo que aquí en el país se sabe desde hace mucho tiempo en estos once años de desgobierno ya es un lugar común entre gobiernos y empresas de esos países que han aprovechado, esquilmado y chuleado a la roja Venezuela del caudillo, que como improvisado "Atila sudaca" no deja crecer la hierba por donde pasa&



HONDURAS. Tal y como escribimos la semana pasada las condiciones para reponer en el poder -por unos meses y con camisa de fuerza vigilada- a Mel Zelaya se han venido cumpliendo a pesar de la supuesta demora del Congreso y la Corte hondureñas. El acuerdo gringo-brasileño ha de cumplirse antes del fin de semana. En general el planteamiento recogió buena parte de la propuesta empresarial pues el énfasis fue puesto en dejar claramente establecido que no vuelva la injerencia de Chávez en los asuntos internos. El acuerdo logrado por el subsecretario de Estado, Tom Shannon, con los candidatos Elvin Santos, del gobernante Partido Liberal, y Porfirio Lobo, del opositor Partido Nacional, y quien se perfila como el más probable ganador de la contienda del 29 de este mes, estableció que los congresistas de sus partidos aprueben el regreso de Zelaya para así reconocer al ganador, levantar las sanciones económicas y retornar a la maltrecha OEA, que una vez más quedó como la guayabera en el pacto. Las autoridades actuales vigilan, y escuchan, las pláticas de Mel con Hugo pues temen que éste insista ante su protegido en que no acepte las condiciones que le ponga el Congreso como está implícito en el acuerdo estadounidense&

medio

HAZMERREíR. Son tantas las situaciones que provocan la burla global que estoy seguro de quedarme corto. El improvisado cambio de hora que trajo como consecuencia el que oscurezca más temprano provocando no solamente más consumo sino aumento de la criminalidad en las zonas más pobres. Recuerden cómo los ministros adulaban, a cual más, justificando la puntada presidencial como una ocurrencia sabia del líder a quien no se le puede contradecir. Ninguno se atrevió a sugerir el cambio de horario escolar. El baño con totuma de tres minutos ha dado la vuelta al mundo. Los apagones en un país que se presenta como el de las más grandes reservas energéticas. La ley contra los juguetes y juegos bélicos en vez de recoger o prohibir las armas letales en manos de la delincuencia organizada desde arriba. Los bombillos ahorradores se quemaron y nunca los restituyeron; con observar los barrios se nota de nuevo el aumento de la luz incandescente. El cambio del congreso petrolero de Puerto La Cruz a Margarita por las fallas de agua y electricidad sorprendió a los invitados. Las guerras internas en el área petrolera y de electricidad son asombrosas&



SALUD&CUBA. Los supervisores cubanos encargados del Ministerio de la Salud tienen un informe en el que ponen de manifiesto las discrepancias internas y el hecho de que el ministro militar Carlos Rotondaro, de la misma promoción que el súper ministro Diosdado Cabello, siga al frente del Seguro Social desde donde despacha la mayor parte del tiempo. A éste le hacen la guerra desde varios frentes, comenzando por la directora del despacho, Mary Aguilar, acusada de acosar a los trabajadores; la viceministra de Redes de Salud Colectivas, Indira Corado, quien fue cercana al ex gobernador Manuitt y hoy es ficha del vicepresidente Carrizález, quien tiene además al viceministro de Recursos para la Salud, Divis Antúnez y al mayor Alexis Parra, viceministro de Redes Hospitalarias. Todos éstos quieren serrucharle el puesto a Rotondaro y a eso se debe la inoperancia e improvisación, además de la corrupción. Otra que tiene que ver con el despelote sería la presidenta encargada de Conviasa, capitana de fragata, Noris Negrón Rangel, quien es la directora de la Operación Milagro y además funge de jefa del despacho del vicepresidente Carrizález. Como el caudillo estará visitando de "sorpresa" hospitales, los militares que están en el área de salud ordenaron una acelerado "maquillaje" para que siga creyendo -como le pasó con Barrio Adentro- que todo está marchando a la perfección&

bajo

VARIOPINTOS. Ni Germán Yépez ni Janeth Hernández repiten en el CNE. Uno que va seguro es Andrés Brito, quien fungió como consultor jurídico del Consejo. Logró consenso rojo. El otro miembro aún está en discusión . Hasta ahora la más fuerte candidata es Esther Gauthier, segunda suplente de Tibisay Lucena. Las elecciones para concejales, por órdenes de Miraflores, serían pospuestas para 2011& La fuente de Miraflores no tiene agua pero la piscina y las fuentes de La Casona siguen plenas del escaso líquido. Igual los aires acondicionados de las residencias y oficinas que no subirán a 25º& En Bolivia están atentos a los vuelos de Copa que de Panamá llegan a Santa Cruz con muchos cubanos que estarían preparando las elecciones del 6 de diciembre presuntamente pagados por el régimen venezolano& El informe del general Hipólito Izquierdo, ex presidente de Corpoelec, acusaría directamente tanto al ministro de Energía como al "monje" Giordani& Fidel Castro sigue mejorando comiendo alimentos macrobióticos italianos y vegetales de Chile...

elchacaldelainformacion@gmail.com,
twitter.com/nelsonbocaranda
El Universal

Estrategias macabras de Marianella Salazar


Existe una burda manipulación en las declaraciones del vicepresidente Ramón Carrizález, en las que acusa de paramilitares -sin pruebas- a los 10 ciudadanos, (8 colombianos) asesinados en Táchira. El Gobierno pretende salvar de responsabilidad a sus aliados de las FARC, el ELN y el FBLN, cuando sabemos que esos grupos terroristas demarcaron y se repartieron los estados fronterizos durante la última década. Claro está, que pudieron adueñarse de esos territorios en la medida que nuestra FAN abandonó su misión constitucional de garantizar la soberanía y se puso al servicio de un proyecto político que ha conducido al país a un régimen totalitario de inspiración comunista, y gracias también a las gestiones permisivas de gobernadores chavistas que antecedieron a César Pérez Vivas, declarado objetivo por las guerrillas y por el Gobierno. El Gobierno actúa como cómplice en el caso de “los Maniceros”, al impedir las investigaciones que debe realizar el gobernador Pérez Vivas. No sólo está desarmando a la policía regional, sino que sabotea su gestión e intenta sacarlo, enjuiciarlo e inhabilitarlo. Pretenden criminalizarlo, vinculándolo con los paramilitares de la derecha colombiana, supuestamente involucrados en esos macabros hechos.

Las declaraciones del ministro Tareck el Aissami rayan en el colmo del cinismo, cuando afirma que Pérez Vivas “se entregó en cuerpo y alma al paramilitarismo colombiano”, y por eso “se desató el paramilitarismo y el narcotráfico en el estado, algo que no era así hace un año”. ¡Por favor!, ¡qué descaro!, como si el Táchira en la gestión de Roland Blanco La Cruz no era sólo aliviadero, sino santuario para los guerrilleros con estatus diplomático. El número dos de las FARC, Raúl Reyes, recibió, con protección oficial, atención médica financiada por las FARC, en Rubio, hecho difundido en la prensa nacional e internacional. El mismo Pérez Vivas denunció antes de ser candidato los entrenamientos para terroristas en el Complejo Hidroeléctrico de Los Andes, donde se impartía entrenamiento ideológico y paramilitar a civiles reclutados por el FBLN, con la participación y anuencia de la gobernación y del ministro del Interior de la época, Ramón Rodríguez Chacín. Ejemplos abundan. Creen que no tenemos memoria y que les vamos a comprar la especie para dejar impune semejante masacre.

Tic tac

¿Cuánto vale el show?: el ex jefe de informática del DAS, Rafael García, está en Caracas, colaborando en la DIM en la entrega de documentos que pertenecen a investigaciones del DAS, además de vender informaciones - falsas, según el DAS- sobre una supuesta conspiración del gobierno de Uribe contra Chávez.

Espías colombianos: llama la atención que los tres colombianos señalados como espías no sean funcionarios del DAS. En cambio, un subinspector del DAS, Julio Enrique Tocora Páez, preso en Maracaibo por portar cédula falsa no es señalado de hacer actividades de espionaje tic tac

msalazar@cantv.net
El nacional

El deterioro sostenido de Teódulo López Meléndez


El país se está cayendo a pedazos. La frontera con Colombia se ha convertido en un pandemónium atizado por las matanzas indiscriminadas y las declaraciones irresponsables. La delincuencia hace de las suyas en un entrevero donde las investigaciones no determinan si se trató de un asalto o de un uso político del hampa. La cesta básica está muy vecina a los dos mil bolívares fuertes. La inflación devorará los aguinaldos y las utilidades dejando sembrada para febrero una nueva posibilidad de estallido social. El agua y la luz se escurren en un torbellino de irresponsabilidades y dejadez. Los atentados a la propiedad privada se disfrazan de declaraciones irresponsables de “patrimonio cultural”, lo que no resiste un análisis desde el punto de vista jurídico, pero tampoco desde el ángulo estrictamente arquitectónico y de protección histórica.

El deterioro de las formas políticas corre paralelo. Cae el gobierno por su ineptitud y caen los llamados “partidos” de la democracia representativa por su consistencia de barro. La organización sociopolítica del país se diluye, se apaga como la luz o no emerge de los grifos como el agua. Los habitantes de este campamento minero o apagan sus miedos en el encierro del entorno cercano o botan sus angustias en los portales de las frases desesperadas o entierran la cabeza en la arena del desierto o se dedican a litigar en torno a unas elecciones que llevan en sí mismas un veneno mortal o simplemente se encogen de hombros y aseguran que hay que seguir viviendo mientras se pueda.

Eso que se llamaba “calidad de vida” se ha perdido en las alcantarillas semitapadas o confundida con las vertientes de las quebradas o se ha ocultado en la psicología de un país desconocido para muchos que abarrota los centros comerciales como nuevos parques quizás a la espera de que sean cerrados por la incontinencia sin pañales que asegura que allí sólo van los ricos.

Una observación de los transeúntes de las calles o de la población que deambula en los sistemas del transporte o se que amontona en los pequeños espacios sobrevivientes a los desamparados que duermen en las otrora jardineras, nos indica un deterioro humano cercano a la catástrofe. La otra cara está representada en los privilegiados del régimen que comen langosta y beben vino bajo la canícula del mediodía en los clubes privados o en los resquicios de las clases media y alta que atiborran los restaurantes a pesar de los altos precios y por la simple lógica que parece presidir a la nación: mientras se pueda.

Me pregunto por el estado psicológico que emergerá de la Navidad, muy posiblemente sin la Cruz del Ávila, emblema del diciembre caraqueño, o sin adornos de luces en las avenidas o sin árboles de Navidad iluminados o con la precisión de que la alegría de haber cobrado se hace espuma frente a los precios inflacionarios y ante el fracaso del intento de amortiguar la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo o frente a la imposibilidad de atender serenamente a los familiares que han venido de visita debido a los apagones o a la ausencia de agua.

Este diciembre se presenta casi como cruzar el Rubicón. Este diciembre está allí atravesado como una herencia gregoriana inapelable en esta medición cristiana del tiempo. Quizás los venezolanos puedan percibir en sus días otrora de felicidad el drama simple y a la vez complejo de un país que se deteriora como afectado por ácidos de extremo poder corrosivo. Quizás.

La discusión pública es banal. Las ondas de transmisión están infectadas de intrascendencia. La discusión gira en torno a los fantasmas y al acomodamiento cómplice. Se habla de elecciones mientras los pedazos de país caen a nuestros pies como cornisas desprendidas por el efecto indetenible de una lluvia ácida. Nos miramos los dedos de la mano sin nada que asir, sin futuro predecible a no ser el de la ruina nacional, nos hundimos en las nuevas costumbres y en los nuevos hábitos que bien pueden definirse simplemente como adaptación al caos.

La república vive los tiempos de la oscuridad. Deambulamos, no vivimos. A ratos recordamos a Platón y a su cueva y nos preguntamos si alguien trata de escalar para salir y ver y regresar a contar a los encerrados que hay un mundo distinto que se puede perseguir. Algunos soltamos a diario el desafío, por si algún oído está aún abierto, mientras recordamos a Lewis Carroll y a la pequeña Alicia con su frase “en nuestro país no hay más que un día al mismo tiempo” o sentimos la presencia inefable de Dionisio, tirano de Siracusa, utilizando su peñasco en forma de oreja para oír lo que sus prisioneros decimos.

La república está viviendo una hora sórdida, preñada de incógnitas aunque no tan incógnitas. En medio de las tinieblas el futuro se va armando y no somos nosotros los que ponemos las piezas. Se va armando por la inercia de una pieza que se mueve en la falta de gravedad y al desgaire se encuentra con otra y van constituyendo un cuerpo que reclamará su independencia de nosotros. El futuro así se gana el mote de impredecible, aunque no tan impredecible.

La república padece un gran apagón donde apenas pueden distinguirse las pequeñas llamas de un astro que se consume hacia adentro para hacerse hueco negro invisible, materia oscura, desaparición de nuestras posibilidades.

Hay que decírselo a los venezolanos para tentar la comprobación de que aún tienen los cinco sentidos funcionando o si se han apagado como la luz o evaporado como el agua.

teodulolopezm@yahoo.com