GUERRA NO RUMBAS SI de Francisco Alarcón

Si algo ha demostrado Hugo Chávez es ser un político intuitivo, por ello, ha logrado mantenerse durante once años en la presidencia de la república, y ha podido conservar a una “oposición” desarticulada que, hasta ahora no comprende su rumbo. Independientemente de que use los recursos del estado para sus propios fines, ha sabido “batallar” muchas veces, y cuando la disidencia lo ha visto caído, revive de nuevo con mayores fuerzas. Pero, actualmente, comete el mayor de sus errores echando por tierra la apreciación inicial, cuando pretende embarcar a los venezolanos en una guerra con Colombia, o de enviarlos en calidad de mercenarios a defender otras “revoluciones” en el continente; igual como lo ha hecho Cuba durante cinco décadas.
Esto parece no gustarles a los venezolanos antípoda a esa revolución complaciente y permisiva que cada vez se va haciendo más adusta, represiva, restringiendo hasta las posibilidades de bañarse o de encender las luces. Eso, no es lo que conciben los compatriotas como “revolución”, ni es lo que le ofreció Hugo Chávez a sus seguidores como reivindicación social. A ellos les gusta la abundancia, la vida fácil, la proliferación de automóviles de lujo, la anarquía, la venta de cerveza en las calles, hacerse pipi en la vía pública. Estos son los componentes de la “revolución” que, han transformado las buenas costumbres del venezolano, junto a la destrucción y el derroche que observamos en cada movilización oficialista. Cambiar las reglas de la noche a la mañana, no lo miramos auspicioso para un sector del pueblo que se acostumbró al libertinaje, a dormir en las plazas y parques y a hacer cuanto le viniera en ganas. Ni parece obedecer al olfato de Hugo Chávez, quien conoce las debilidades de este pueblo modificándoles las normas de conducta. Algo extraño está ocurriendo en el alto gobierno que, choca con las líneas políticas emanadas desde Cuba.
Aquí “revolución” es relajo y procacidades sin restricciones. Distinto a Cuba donde hay castigo para ciertos delitos, incluyendo por supuesto a los disidentes políticos, y esto ocurre desde sus comienzos. No es hoy en día, cuando limitan el uso de la luz y de los servicios básicos; lamentablemente Cuba se convirtió en una pocilga desde el advenimiento de Castro al poder. Inversamente con lo que ha sucedido en Venezuela, donde aparte de malgastar copiosamente el dinero en aras del “proceso”, se han hecho ciertos repartos “humanitarios” para tratar de mantener contentos a los individuos de menores de recursos, jugando un papel fundamental las llamadas “misiones sociales”. La inseguridad es el producto más elocuente de esta “revolución”, los cacos se sienten también miembros de ella sin acosos ni represiones; tranquilamente en Venezuela muere más gente a diario que en una guerra convencional, y esto lo sabe el mundo entero. Por eso, pensamos que el “proceso” esta llegando a momentos de definición o de eclosión, no somos únicamente los afectados por las medidas del régimen quienes lo resistimos, igual pasa con los propios chavistas, obligados a sacrificar todo lo que obtuvieron antes de que “escasera” el agua, la luz y lo que falta. Vendrán tiempos tormentosos, creciendo la escasez, inflación e inseguridad, unidas en un torbellino demoledor e imparable. Cuando el pueblo se sienta preso en su propia casa, sonarán las alarmas dentro del oficialismo, porque ya seguramente no existirán las comunicaciones entre el régimen y sus partidarios, y éstos se darán cuenta que todo fue un engaño de grandes dimensiones.
Sin sentirse parte de ese “proceso” que pudo comprarlo casi todo, surgirá la debacle y los seres que aquí moran y han soportado estoicamente toda clase de vejámenes, reaccionarán en contra de sus propios guías.
Si no se ha consolidado una disidencia será el momento de ocurrir, aún de manera inesperada y espontánea, cuando confluya el desespero total no habrá arenga que pare una acción colectiva. O los venezolanos tomamos el camino de la unidad y del encuentro, o estaremos pronto sentados sobre las ruinas de lo que fue este país. No a las guerras y menos rumbas para que podamos vigorizar un frente emancipador.

Llamado a la unidad de Teódulo López Meléndez

La unidad es absolutamente necesaria. La unidad es un imperativo del que no se puede huir. El país está reclamando la unidad. Es menester unir a los trabajadores de Guayana con los miles que deambulan pidiendo viviendas frente a los organismos oficiales. La unidad es un requerimiento de los tiempos. La unidad en una solicitud de la historia. Hay que unir a los merideños sin luz con los trabajadores burlados de la costa oriental del lago de Maracaibo. Hay que unir a todas las amas de casa que han visto dañarse sus electrodomésticos con los trabajadores de la UCV a quienes se burlan sus derechos laborales. No querer la unidad es un delito político imperdonable. La unidad toca desesperadamente a nuestras puertas reclamando la acojamos. Se hace indispensable unir a los miles de comerciantes al borde de la quiebra con los habitantes de esa vasta zona que está entre Caracas y el litoral central. Es indispensable unir a los productores agrícolas expropiados con la gente de Barinas que asiste estupefacta al desgobierno local. La unidad es imperiosa, la unidad no puede seguir esperando por nosotros, la unidad está comenzando a desesperar por la falta de unidad. Hay que unir a las “mujeres de negro” de Mérida con los sindicalistas que ven como el gobierno burla la contratación colectiva. Es necesario unir a las barriadas caraqueñas que no tienen agua con los empresarios honestos que han visto deshechas sus empresas. Hay que unir.

La unidad es el reclamo, la exigencia, la necesidad, lo urgente. Hay que unir a los miles de indigentes que duermen en las jardineras del Metro, de las plazas y de los parques con una posibilidad de esperanza dada por los intelectuales que quieren la unidad. Hay que unir a la gente que no puede comer tres veces al día con los abogados que denuncian la constante destrucción de todo vestigio del Estado de Derecho. Hay que unir a los defensores de los derechos humanos con aquellos que están en pobreza crítica. Hay que unir a aquellos que no tienen cloacas con la gente que se moviliza por carreteras y autopistas en pésimo estado. Hay que unir a los dirigentes sociales con la gente por la que se preocupan en una unidad indestructible. Hay que unir a los dirigentes que creen que hay que borrar los paradigmas anticuados y los procederes nefastos con la población desengañada. La unidad es el pedido del país, la unidad es el reclamo, la unidad es una orden que nos está dando la historia.

Hay que hablar de unidad, hay que resaltar la unidad, hay que iluminar la unidad con plantas, con velas, con fósforos, con leña, pero la unidad debe estar alumbrada, la unidad debe saber que vamos en su procura. Hay que unir a las mujeres y a los hombres mayores con los estudiantes que buscan un futuro. Hay que unir a los adolescentes con la idea de una república atractiva. Hay que unir a los sindicalistas con los pobres que pululan por el campo engañados por las expropiaciones y por las ofertas mentirosas. Hay que unir. Todos debemos dedicarnos a construir la unidad. La unidad es el planteamiento clave de esta hora histórica. La unidad es la oferta fundamental que nos permitirá salir del atolladero. Coincidimos con quienes nos venden la unidad como la panacea: sí, hay que unir a la doñita que no puede salir de noche y mira triste desde la ventana enrejada de su rancho con el empresario que da trabajo y está pensando seriamente abandonar, en tirar la toalla ante la permisología aberrante que le obliga a sacar docenas de autorizaciones y que tiene su empresa al borde del colapso, uno ayudado por la corrupción que pide y pide comisiones.

Yo soy un fiel partidario de la unidad. La unidad me obliga, la unidad corre por las calles llenas de huecos exigiendo que la adoptemos, que la acariciemos, que le demos albergue. Hay que unir a católicos, protestantes, judíos y musulmanes con los ateos, es urgente congregar al culto pastor con el analfabeto, es urgente la conjunción del profesor universitario con el maestro de la destartalada escuela del lejano y polvoroso pueblo interiorano. La unidad es nuestra divisa. Hay que unir al soldado y al oficial medio con sus vecinos que padecen los apagones, la inflación y la escasez. Hay que unir al oficial que va al restaurante y se siente observado con la gente que está en las otras mesas y así juntos recobren la identidad venezolana.

La unidad es la condición esencial para tener éxito. Sin unidad no habrá salida. Sin unidad no habrá cambio. La unidad es como el agua, amalgamada en gotas, conjunta en mole, esencial para la vida. La unidad puede devolvernos la existencia, reponernos la luz apagada, reparar las turbinas del Guri, con paciencia, con constancia, con parsimoniosa tarea de reconstrucción. Primero hay que abrir las compuertas, hilvanar en un solo haz de fuerzas a todos los que protestan. Hay que tejer los vínculos, los entendimientos, las comprensiones entre todos los sectores que andan cada uno por su lado y no han visto a la unidad. Hay que unir el engañado con el desengañado y con el nuevo desengañado. La unidad es la prioridad. La unidad debe ser adoptada. La unidad no puede seguir por allí, realenga, vestida con ropa raída, decepcionada. Hay que unir a los sesudos economistas que nos señalan contracción deflación, pérdida de empleo, con los escasos pulperos que sobreviven aquí y acullá. Es urgente la unidad entre las clases que todavía se permiten el matrimonio, la primera comunión y el cumpleaños con una buena fiesta con los jóvenes de los barrios que trasiegan cerveza parados en una esquina y expuestos a que unos distribuidores de droga los acribillen. La unidad nos mira lánguida, extenuada, a nuestra espera. Hay que responderle a la unidad. Es urgente darle una respuesta a la unidad.

Cuando la unidad nos abrace habrá salida. La unidad habrá demostrado así que ella era la panacea. Cuando todos abracemos la unidad seremos de nuevo un cuerpo social. Cuando todos nos hagamos uno con la unidad seremos imbatibles. Seremos de nuevo un pueblo capaz de determinar su destino, de echar la dictadura y de comenzar una reconstrucción sostenida. La unidad es necesaria. El intelectual que teoriza sobre los nuevos parámetros del mundo debe abrazar a la ama de casa que pelea entre el mantenimiento del hogar y el trabajo, entre revisar las tareas escolares por si Stalin ronda los cuadernos y hacer mercado con un dinero que no le alcanza. La unidad nos hala las orejas, la unidad toca el timbre del condominio, la unidad golpea las puertas protegidas del despavorido habitante del barrio azotado por el hampa. La unidad debe ser respirada, absorbida, introyectada. Hay que unir al policía con el ciudadano que lo mira angustiado. Hay que unir al transportista con el pasajero. Hay que unir al comprador con el vendedor. Hay que reconstruir un tejido social unitario. Entonces la esperanza volverá. Estaremos listos para definir una transición. Para conceptualizar lo que vendrá a sustituir al presente malévolo. La transición entonces no nos agarrará desprevenidos, pues ya habremos definido sus bondades, sus condiciones y su ruta.

La unidad anda por todas partes. Hay que asirla, hay que soldarla entre todos quienes protestamos, entre todos los que están resignados y entre todos los que abajo aún creen. Hay que ponerle fin a la inconexión, a la falta de amalgama, a la ausencia de vasos comunicantes. Debemos constituirnos en albañiles de unidad, en ingenieros de unidad, en edificadores del gran edificio de unidad. Entonces veremos la transición, entonces veremos como se abre ante nuestros ojos la reparación de los exámenes en los que fuimos aplazados, entonces veremos la restitución democrática alejada de los vicios del ayer y de su aberrante verruga del hoy. Entonces seremos un pueblo de ciudadanos levantando ciudadanía y una nueva república, ya liberados, ya disfrutando de los resultados de nuestras acciones que pusieron fin a la decadencia y al desastre.

Esta es la unidad. La unidad permitirá restituir la gobernabilidad perdida, procurar la paz en la transición, cohesionar, converger, rehabilitar la libertad, mantener el orden en la mudanza. Esta es la unidad. La unidad es la mudanza. La unidad es la apertura de las puertas y de las ventanas sin rejas. No hay otra unidad. Esta es la unidad.

teodulolopezm@yahoo.com

GUERRA AL HAMBRE de Juan Páez Ávila

Las naciones desarrolladas hace más de medio siglo que le dijeron adiós a la guerra de los tanques, aviones, acorazados y fusiles, y colocaron en sus respectivas agendas la guerra al hambre, al desempleo y al subdesarrollo en general; sin embargo, algunos países atrasados del llamado Tercer Mundo, gobernados por ignaros, incapaces, dogmáticos y corruptos dictadorzuelos, permanecen estancados en los más pobres niveles de la calidad de vida, y hasta experimentan graves retrocesos cuando carecen de todo control administrativo y ético.
El Presidente Lula da Silva se presentó hace algunos días a la reunión de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, con un informe que ha impresionado al mundo que lucha contra el hambre, porque registra 12, 6 millones de familias que reciben una Bolsa Familia complementaria de 55 dólares, con la condición de que preserven a sus hijos en las escuelas, trabajan en pequeñas propiedades rurales, han aumentado la producción de alimentos y eliminado el hambre de más un cuarto de la población, aproximadamente de 50 millones de personas.
En aproximadamente 7 años de gobierno y de ejecución del programa Hambre Cero, el Presidente Lula da un ejemplo al mundo subdesarrollado de cómo combatir el hambre, el desempleo y aumentar el nivel de vida de millones de hombres y mujeres que vivían en la pobreza, sin invadir fincas en producción, que por lo contrario recibieron créditos y apoyo técnico para aumentar la productividad, repartiendo tierras ociosas aumentando el área de cultivo y la producción de agrícola del Brasil.
Los resultados del programa Hambre Cero, para un experto en agricultura, incluso para un político con conocimiento elemental de la realidad agrícola de América Latina, no tiene nada de excepcional, sino mucho de sentido común: ayuda complementaria a la dieta de los más pobres, entrega de parcelas de tierra y pequeñas industrias, asistencia técnica para garantizar su funcionamiento y rentabilidad, para que cada familia coma completo, obtenga ciertos beneficios de su trabajo y contribuya al crecimiento económico del país, donde habita.
Y para que no queden dudas acerca del progreso alcanzado por el gobierno del Presidente Lula, ejemplo para otros países del continente y del mundo, el informe fue elaborado por técnicos de la FAO que visitaron Brasil, y no por ministros o empleados públicos que manipulan cifras para adularle a los jefes de Estado. El respeto a la propiedad privada y su aumento en grandes cantidades de pequeñas industrias agroalimentarias, más el desarrollo industrial, tecnológico y científico ha convertido a Brasil en la novena potencia del mundo y según estudios del Banco Mundial, la encamina a ser la quinta, en los próximos 10 años, superando a Francia, Italia y otras naciones que disfrutan altos niveles de vida.
El Presidente Chávez y cualquier otro jefe de estado futuro en Venezuela, tienen que estudiar y analizar cómo y qué hacer para competir con Brasil, mediante una declaración de guerra al hambre. No se puede ni se debe perder el tiempo inventado guerras entre naciones vecinas, que por desgracia forman parte de los más pobres del mundo, y que si no han podido salir del subdesarrollo sin mayores conflictos, después de una guerra los que les quedarán, serán chatarra y destrucción de las medianas economías que alcanzaron en otras épocas.
La experiencia y la inteligencia de los gobernantes de los países ricos, los indujeron a aprobar en las Naciones Unidas, no sólo la prohibición de las guerras entre naciones, sino también las amenazas de guerra de un país contra otro. El comandante Chávez debería leer o releer el texto de la Carta de las Naciones Unidas, incluso el de la Carta Democrática Interamericana, tanto para garantizarnos la paz a los venezolanos y colombianos, como para no convertirse en el hazmerreír del mundo civilizado y globalizado, por los progresos tecnológicos, científicos y humanísticos de nuestro tiempo,

LA ‘REBELIÓN’ DE LOS PATRULLEROS de Agustín Blanco Muñoz

Una vez más se evidencia que el PSUV no es un partido en lo político, ideológico u organizativo. Es más bien una Compañía Anónima, una empresa oficialista que, como en la república anterior, se ocupa de la comercialización de cuotas de poder.

A partir del 27F-89, cuando queda develado el agotamiento del Modelo ‘Punto Fijo’ surgido en 1958, los partidos políticos, junto con el conjunto de instituciones, pasan a ser, como tanto se ha dicho, 'cascarones vacíos'. Todo se reduce al oficio de una burocracia que se convierte en capa que se une a la clase que lo detenta para convertirse en sus ‘fieles y seguros servidores’, y ejercer la comercialización más ambiciosa, cruda y brutal de la política.

En cada momento del proceso social la clase que detenta el poder se sustenta en la ficción de un modelo que le sirve para legalizar una acción que sólo obedece a los intereses de esa minoría. Aquí se ha utilizado la ficción de democracia y libertad para esconder proyectos dictatoriales o supuestamente democráticos que hoy se presentan como bolivarianos, socialistas y revolucionarios.

En tiempos de la llamada cuarta república el poder estuvo ligado al empresariado-burguesía, conectado con las fuerzas financieras, industriales y a las instituciones correspondientes. Pero lejos de fortalecer la ficción de democracia, sus abusos, ineficiencias y corruptelas terminaron por resquebrajar el modelo hasta agotarlo como posibilidad. El 27F-89 es la muestra más palmaria.

Y es precisamente ese espacio-coyuntura el que da cabida al proyecto surgido a comienzos de los 80, o tal vez antes, que pone en manos de una fracción militar golpista la misión de actuar en función de rescatar la estabilidad política que garantizara el cumplimiento con las cuotas fijadas por y para el ‘imperio’. De allí los muchos implicados a nivel de las FAN que permitieron el desarrollo del plan conspirativo.

Por eso hemos mantenido y mantenemos, a nivel de hipótesis, que el padre de la criatura golpista que liquida a Carlos Andrés Pérez para dar paso al interregno Velásquez-Caldera, y luego encabezar un ‘nuevo mando-poder’, es impulsado y sostenido por el ‘imperio’.

Por ello estamos ante una “revolución bolivariana made in USA” . Y eso explica los beneficios neoliberales que ha obtenido a lo largo de una década en adecuado cumplimiento de cuotas de crudo, pago de la deuda, eliminación de la doble tributación y estricto seguimiento de las fórmulas del FMI.

En este punto estamos cuando se proclama el socialismo y la re-independencia nacional lograda de manos del Nuevo Padre de la Patria. Otra independencia para continuar en una sociedad que no ha conocido la ruptura sino la continuidad del mismo movimiento invasor.

Por ello vemos ahora a lo interno de los partidos del vacío, y en particular en el PSUV, la misma infamia política presente a lo largo del ‘tiempo republicano’.

Hoy aquí, los boliburguerianos pugnan por convertirse en la clase fundamental, tomando como epicentro el poder capitalista-renta petrolera. Los grandes jerarcas del PSUV están unidos al centro del poder establecido y apenas luchan por obtener mejores beneficios.

Frente a este desmadre, los patrulleros, la militancia de base, se rebela y marca su abstención en los comicios del 15N, en enfrentamiento a las apetencias burguesas de los supuestos socialistas y revolucionarios que se acuerdan y despedazan en el camino, dispuesto para aplastar al colectivo y convertir a Venezuela cada vez en un mayor ex-país. abm333@gmail.com



El Universal, 20 de noviembre del 2009.

Runrunes de Nelson Bocaranda Sardi

ALTO

COLOMBIA: Varios informes en manos del Gobierno colombiano dan cuenta de la visita y reuniones que guerrilleros importantes, tanto de las FARC como del ELN, sostuvieron en Caracas con la más alta dirigencia del Gobierno bolivariano. Los “combatientes contra Uribe y el imperio gringo” estuvieron protegidos en camionetas blindadas y con suficiente respaldo policial (¿o militar?) en sus desplazamientos por la capital.

La coordinación de eventuales acciones contra el Gobierno colombiano, bien con ataques de la guerra anunciada (¿montada solo por los medios?) o con escaramuzas impactantes por parte de la guerrilla en territorio adentro, habría sido la razón del encuentro. Otro documento indicaría las presiones que Fidel Castro -el octogenario está muy recuperado pero un día dice una cosa y al otro la contraria- ejerce sobre el caudillo guerrerista venezolano para que “tiente” más al Gobierno de EEUU que al de Colombia y provoque así alguna reacción, pues “tu discurso cobraría credibilidad ante tus seguidores. Ya basta de cuidar la figura de Obama”. De esta forma, Castro, por mampuesto logra detener el acercamiento estadounidense que propicia su hermano Raúl. Chávez, que más de una vez ha amenazado con guerra a los vecinos más importantes en cuanto a historia, relaciones, comercio y familiaridad binacional, quiere hacer alguna refriega para lograr tapar los múltiples y evidentes fracasos de su ¿gestión? de gobierno. El desgano de los supuestos millones de militantes del PSUV, el drama económico y el malestar también creciente en todo el interior del país por las fallas eléctricas y de suministro del agua, son acicate para cualquier locura militar o guerrillera. Los aviones estadounidenses situados estratégicamente en las islas vecinas dan cuenta perfecta de los movimientos venezolanos a los altos mandos colombianos. Esto acontece desde varios años atrás. Lo nuevo es que ahora podrán volar y aterrizar en las bases y aeropuertos neogranadinos. He allí la angustia chavista.

¿APRESTO?: Más documentos demuestran el deterioro del equipamiento de la fuerza militar bolivariana. Tan solo hay 8 pilotos para los 20 aviones F-16; los tanques de guerra siguen sin batería -¿le echarán la culpa al Imperio por no vendérselas?- y trajeron unas de Rusia, que costaron una millonada en dólares, pero que no sirvieron al tratar, infructuosamente, de adaptarlas; tampoco los radios de esos tanques funcionan y el equipo que ordenaron comprar apenas sucedió el otro fallido simulacro con Colombia no lo instalaron -¿o se perdió?- y por lo tanto la comunicación será a través de celulares fácilmente interceptables, como ya se demostró a través de YouTube.

CNE: Sigue la lucha, intestina pero a pulso, por tomar el control del organismo electoral por parte de las distintas facciones del chavismo. La muy atacada Tibisay Lucena sacó las garras en su propia defensa y dejó saber que tiene dos sendos expedientes muy negativos contra J. Rodríguez y D. Cabello. La aparición de la candidatura de Socorro Hernández, cuyo hermano Leonardo fue acusado de manipular data cuando estuvo en el ente y luego cuestionado en la Cantv por supuestamente usar el cargo de jefe de compras en beneficio de amigos estando ella al frente, ha hecho que circulen documentos en su contra. Padrinos van y padrinos vienen. Veremos quién gana.

MEDIO

¿$IN LUZ?: La guerra de acusaciones dentro del régimen para buscar culpables por las fallas eléctricas no se detiene. Desde una guerra entre civiles de Pdvsa, con militares de la confianza de Chávez hasta negociados bochornosos y descarados con sobreprecios para la compra de equipos que no se instalaron o están a medio colocar -y cuyas pruebas circulan entre los cuadros medios- deberán provocar remociones, cambios o asignaciones a otro ente gubernamental. El llamado Plan Estratégico no funcionó, pues nunca pudo ser coordinado, ya que muchas instituciones asumieron inversiones sin coordinación con Corpoelec. Acusan a Pdvsa de afectar el desarrollo del ente eléctrico. El exagerado costo, con el más alto sobreprecio registrado en el mundo, de la planta de generación eléctrica de Cumaná; la adquisición por parte de la Electricidad de Caracas, que aún no es parte de Corpoelec sino de Pdvsa, de más de una docena de turbinas hace más de un año y aun almacenadas en Houston y New Jersey por “falta de recursos para su transporte” y las conversaciones con una transnacional para darle un contrato de mantenimiento de todas las plantas termoeléctricas están en un informe ” del ala militar” para el caudillo…

BAJO

VARIOPINTOS: La decisión estaría tomada. Ordenar la detención de Guillermo Zuloaga cuando se presente hoy en tribunales. Es una orden desde Miraflores para debilitar a Globovisión, canal para que el que tendrían una supuesta fecha de cierre en navidades, aunque hay otros factores en el poder rojo que consideran exageradas las medidas. El detenido Gustavo Arráiz, responsable de los dólares que Cadivi le autorizó para importar equipos de computación para sus tiendas Microstar, habría llegado a un acuerdo con la FGR para salir en libertad -aunque de las tres imputaciones quedarían dos pendientes- y acusar, para que se le inicie otro juicio al banquero Eligio Cedeño también detenido en la Disip desde el 8 de febrero del 2007 sin juicio y con todas las vagabunderías posibles desde el máximo tribunal para no permitirle su defensa… Con ya más de medio centenar de PM asesinados pasamos la cifra de aquellos policías que mató la guerrilla urbana de las FALN en las calles de Caracas en los años 60. Un informe de inteligencia sobre Cadivi dio cuenta al Presidente que las principales bandas de gestores de dólares preferenciales están integradas por altos funcionarios de su gobierno. El cierre de la frontera colombiana ha sido, por carambola, obstáculo para seguirle mandando verdes billetes a Zelaya. Ya no sabe qué hacer. Tras las elecciones tomarán la decisión en el Congreso hondureño. El superintendente bancario ordenó a un grupo de bancos recién adquiridos no hacer publicidad hasta que no presenten un plan de mejora patrimonial. La carpeta con todo el informe se la llevó al jefe en Miraflores. Y él lo apoyó. Por eso las carreras. ¿Y los socios rojos qué? Ayer apostaban que sacarían a Hernández Behrens, hoy ya no. ¿Qué pasó con la compra de 1.500 toneladas de leche en polvo a una transnacional láctea en Argentina hace más de un año y cuyo vencimiento es en tres meses y aún permanecen en Buenos Aires? ¿Pasará lo mismo que con la denuncia del chavismo en Aporrea que hasta con fotos dio cuenta de otras 490 toneladas de leche vencida en el Pdval de Caracolí, estado Zulia?…

elchacaldelainformacion@gmail.com

Lo que viene es joropo de marianella Salazar

La falta de dólares y la renuencia de las navieras a tocar puertos venezolanos para evitar robos y pérdidas gigantescas, debido al caos administrativo, lograron lo inimaginable: La Guaira, que por esta época del año siempre estuvo abarrotada de buques, parece un pueblo fantasma. Cartagena ha sustituido de manera definitiva los puertos venezolanos, generando aún más retrasos en los tiempos de importación comercial en Venezuela, con el agravante del congelamiento de las relaciones comerciales con el vecino país, que ha paralizado compras ­medicinas, entre ellas­ por 6 millardos de dólares.

La caída de las importaciones se notará fuertemente para el primer trimestre de 2010, cuando lleguen a su fin los pocos inventarios de cualquier rubro comercial. Ni por mar o tierra llegan los artículos necesitados, tampoco los alimentos que dejamos de producir desde que el Gobierno quebró ­deliberadamente­ la industria nacional y llevó a los productores agropecuarios a la miseria, a pesar de que este es un país extraordinariamente dotado por la naturaleza para producir en abundancia.

Misión Aduana. La nacionalización de las almacenadoras, en manos del todopoderoso Diosdado Cabello, ha disparado la matraca y los robos de la poca mercancía importada que llega a duras penas. Se ha disparado una versión sobre la suerte que correrían miles de agencias aduanales, con una presunta nacionalización para centralizarla ­según el modelo cubano­ en una sola megaagencia del Estado.

Sería la puesta en marcha de las mil veces anunciada libreta de racionamiento del siglo XXI, aunque se viene implantando con el bloqueo comercial que prohíbe la importación de productos colombianos, un hecho sin precedentes cuyos efectos son equivalentes a los que produjo el bloqueo estadounidense en Cuba, en 1962, que obligó a racionar drásticamente el consumo con la “cartilla” de racionamiento; aunque paradójicamente, Estados Unidos le suministra hoy más alimentos a la isla que cualquier otro país. Por lo pronto, cunde el terror en los puertos venezolanos, porque en fechas tan emblemáticas como ésta se encuentran vacíos y los importadores que lograron traer alguna mercancía son víctimas de la más descarada corrupción a manos de funcionarios y militares. Pareciera ser una política de Estado para generar un caos social que lleve al Gobierno a un control totalitario. A la contundencia de la carestía y los problemas sociales, los voceros oficialistas han comenzado a falsificar la realidad, dando explicaciones incoherentes como la pretensión expansionista del “imperio” a través de las bases militares permitidas por Uribe. Tendremos que comernos las hallacas con menos aceitunas y pasitas, y si permitimos que Chávez continúe monopolizando los poderes, sufriremos humillaciones en serie cada vez mayores y nos resultará imposible degustar nuestros platos navideños en la Noche Buena de 2010.

Tic tac

Con las tablas en la cabeza: ante el rotundo fracaso del boicot a las elecciones hondureñas y del regreso al poder de Manuel Zelaya, el Presidente venezolano sigue en su empeño intervencionista y ha enviado a El Salvador a un grupo de altos funcionarios de inteligencia, con la intención de sacar de Tegucigalpa al depuesto Mel Zelaya.



Exquisiteces diplomáticas: por primera vez en más de 30 años, el bazar navideño de Invedín (Instituto Venezolano para el Desarrollo Integral del Niño), asociación civil sin fines de lucro, no obtuvo el apoyo de la Embajada de Francia, que consideró los quesos y otras exquisiteces degustadas a diario por los ciudadanos franceses como un lujo para los venezolanos… tic tac

msalazar@cantv.net