CARLOS ANDRÉS PÉREZ de Juan Páez Ávila

Carlos Andrés Pérez es posiblemente el Presidente de la República de la era democrática más controversial y polémico, no obstante haber ascendido al poder por una abrumadora mayoría de votos y haber salido del mismo, con absoluto respeto a las reglas de la democracia que él había  contribuido a  crear, con la firme convicción de que era el sistema político que podía sacar al país del subdesarrollo, pero que fue manipulado por factores de poder de la antipolítica que se confabularon para sacarlo de Miraflores.
                Fue controversial y polémico no sólo porque le correspondió ser y actuar como el Ministro de Policía en una época  de violencia política protagonizada por su gobierno y  el Partico Comunista de Venezuela y el Movimiento de Izquierda revolucionaria con claros objetivos de derrocamiento del régimen del cual  era alto funcionario, sino desde la época en que ejercía como Secretario Privado de Rómulo Betancourt, lo que congratulaba a algunos, pero creaba resquemores en otros que lo veían ejercer también como operador político muy eficiente al lado del jefe máximo de Acción democrática, lo que quedaría demostrado una vez que fue promovido por Betancourt como candidato presidencial.
                Antes el Presidente Rómulo Betancourt lo nombró Viceministro de Relaciones Interiores y posteriormente ministro, el período más controversial de su carrera política, porque  sin dudas que hubo excesos policiales, que podían responder o no proporcionalmente a la violencia de los grupos armados de la guerrilla, pero que lo señalaban como el Ministro Policía responsable de la represión contra sus opositores. Con el tiempo este período lo juzgarán los historiadores con mayor objetividad y rigor analítico.
                Una vez electo Presidente de la Republica en 1973 se conocieron otras cualidades de Carlos Andrés Pérez que sorprendieron a muchos de sus antiguos adversarios. Ningún gesto de odio o rencor contra quienes trataron de derrocarlo. Antes de asumir la Presidencia, aprovechando la visita a Venezuela de Presidente Chocescou de Rumanía, se entrevistó con él para pedirle que abogara ante el gobierno de Corea de Norte por la libertad de Alí Lameda, poeta de militancia comunista, injustamente detenido en ese país, donde purgó 7 años de secuestro y trabajos forzados en campos de concentración. Cuando asumió la Jefatura del Estado, en 1974, y se reunía en Caracas la Conferencia del Mar, el Embajador de Corea del Norte en Cuba, por intermedio del  Embajador cubano y el Canciller Aristeguieta Granko, le hizo saber al Presidente Pérez el interés de su país en establecer relaciones diplomáticas con Venezuela. CAP condicionó el establecimiento de esas relaciones a la libertad de Alí Lameda. La versión es muy larga, pero me limito a decir, que así se lo informó el Presidente de Rumanía a Alí y asi me lo contó mi paisano y amigo en múltiples visitas que hizo a mi apartamento en Caracas. 
                Esta gestión del Presidente Pérez, quien no conocía a Alí Lameda, pero sabía de las múltiples gestiones que hacía el PCV y algunos amigos y familiares de Alí,  se produjo a los pocos días o meses de su gobierno. Esta breve relación de un hecho conocido por mí por razones amistosas con Alí, sólo tiene como objeto ratificar el talante democrático de un Presiente que muere en el exilio, perseguido por quienes él trató con respeto después de dos alzamientos militares dirigidos a derrocarlo, como igualmente trató a los guerrilleros que se acogieron a paz democrática impulsada por el Presidente Rafael Caldera, y no para exculparlo de sus errores  en otros aspectos en la conducción de la administración pública.
                Carlos Andrés Pérez fue el Presidente que después de una larga experiencia hizo los mayores esfuerzos para modernizar el país en lo político,  en lo económico y social, pero al confiarse en su carisma y prestigio personal y no explicar con humildad siquiera a su propio partido los objetivos de su proyecto,  lo enfrentó a factores muy poderosos de la antipolítica y  de grandes intereses generados al amparo del proteccionismo del Estado. El país rechazó su proyecto que posteriormente   han puesto práctica la mayoría de los países de América Latina que les ha permitido progresar paulatinamente y caminan hacia la superación del subdesarrollo. Dio comienzo a la descentralización política al impulsar la Ley para elegir a gobernadores y alcaldes, nacionalizó el petróleo y el hierro, creó  la Fundación Mariscal de Ayacucho   y envió a centenares de miles de jóvenes a estudiar en las mejores universidades del mundo. En los últimos 3 años de su gobierno la economía creció un promedio de 9% anual, sólo comparable con el crecimiento de China después de la reformas introducidas por Den Ciao Ping. Fue respetuoso de la independencia de los Poderes Públicos e incluso contribuyó a su elección, sin pensar que la mayoría de sus integrantes se sumaría al coro de la antipolítica, hasta decidir su enjuiciamiento y destitución.
                Y aunque fue un líder latinoamericano sin chequera petrolera, en algunos aspectos descuidó la marcha de la política interior y fue permisivo con algunos hechos de corrupción que contribuyeron a  sumar voluntades en su contra, al extremo de considerar que el apoyo a la Presidenta Violeta Chamorro, electa democráticamente, constituía un delito de malversación de fondos por 17 millones de dólares. Si esta hubiera sido una decisión legal, Hugo Chávez que ha despilfarrado miles de millones de dólares ha debido haber sido juzgado y sentenciado hace años. Pero la decisión fue política y funcionó porque los Poderes Públicos fueron manipulados por el CEN de Acción Democrática, los llamados Notables y algunos influyentes medios de comunicación. Carlos Andrés Pérez no controlaba esos Poderes, lo que Hugo Chávez si logró paulatina y antidemocráticamente desde  el comienzo de su mandato.
                Para sorpresa de muchos Carlos Andrés Pérez muere en el peor momento de Hugo Chávez, porque resulta inevitable comparar una y otra administración, y el Comandante Presidente queda al desnudo. Las estadísticas revelan que hoy hay más corrupción, registrada incluso por organismos internacionales, más inseguridad de bienes y personas por un hampa desbordada, más desempleo, más hospitales sin insumos médicos, menos libertad de expresión también denunciada mundialmente, más universidades sin presupuesto justo,  mayor costo de la vida, mayor importación de alimentos y un aparato productivo arruinado,  menos industrias, dos millones de déficit de viviendas, y para terminar, presos y exiliados políticos;  y toda esta catástrofe impulsada  por las políticas del chavismo con el mayor precio del barril de petróleo de toda nuestra historia.

LEGISLAR Y CONTROLAR de Juan Páez Ávila

Desesperado para tratar de superar la derrota que sufrió el 26S, Hugo Chávez ha decidido huir hacia delante y anunciar la radicalización de su proyecto político, colocándose al margen de la Constitución Nacional que ya no le sirve para imponer su pensamiento único y controlar  los aspectos fundamentales de la sociedad, tal como lo logró Fidel Casto en Cuba y Hitler en Alemania, reprimiendo brutalmente a la disidencia, si no la puede someter mediante la aplicación de leyes draconianas.  
El paquetazo de leyes aprobado por la Asamblea Nacional en el mes de diciembre y en particular la Ley Habilitante que delega en el Presidente de la República la facultad de legislar durante los próximos 18 meses, independientemente de la legalidad o no de la misma, limita una de las principales funciones legislativas de la  Asamblea electa en las elecciones  del 26 de septiembre, y en cierto modo reduce su papel a ¨ejercer funciones de control sobre el Gobierno y  la Administración Pública Nacional¨, de acuerdo lo establecido en el artículo 187 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
            De allí que la Asamblea Nacional que se instala el 5 de enero de 2011 se convertirá  en el centro de  investigación de la administración de los presupuestos de cada  ministerio, institutos autónomos e incluso de los gastos del Presidente de la República, sin poder evitar los debates requeridos  sobre hechos de corrupción que se detecten en dichas investigaciones, debates que se producirán también en las calles y en los medios de comunicación social. La Comisión de Contraloría podrá pedir cuentas o información al Contralor General de la República sobre denuncias de corrupción supuestamente engavetadas, que se refieren a negociaciones al margen de la legislación venezolana, por parte de altos funcionarios de la actual administración, porque los delitos de corrupción no prescriben.
            Igualmente la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos y sociales en general establecidos en la Constitución vigente, podrá y deberá vigilar y denunciar la comisión de delitos contra ciudadanos a quienes se les violan sus derechos en diferentes dependencias publicas, especialmente por parte de organismos policiales  y militares, que actúan por órdenes superiores o por abusos de sus integrantes. Estos delitos, como los relacionados con la corrupción administrativa podrán ser llevados, incluso, a organismos internacionales a los cuales pertenece Venezuela y cuyas leyes y reglamentos ha firmado y refrendado nuestro país. Como es sabido estos delitos relativos a la violación de los derechos humanos tampoco prescriben en el tiempo y son sancionados con penas también aprobadas por Venezuela.
            Incluso las leyes que apruebe el Presidente serán objetos de debate en la Asamblea, en las calles y en los medios de comunicación y redes sociales de alcance internacional, salvo que el gobierno viole la Constitución y detenga a los parlamentarios.
            Afortunadamente la Mesa de la Unidad Democrática le ha dicho al país, que no se puede caer en provocaciones, que la utilización de la Fuerza Armada contra agricultores y ganaderos del sur del Lago de Maracaibo, contra las universidades y en particular contra los estudiantes, contra los buhoneros y el asalto a hoteles y edificios en construcción, no le darán viabilidad al proyecto del socialismo cubano que Chávez se empeña inútilmente en aplicar.
            La oposición debe ser más contundente en el rechazo a las medidas represivas del gobierno, pero sin caer en la desesperación, sin salirse del contexto de la Constitución Nacional vigente. Hugo Chávez pierde respaldo cada día y con sus disparates  y bravuconadas sólo asusta a una minoría de débiles de espíritu para la resistencia cívica. La mayoría de los venezolanos lo derrotará en las elecciones de 2012, por eso se desequilibra y se aterroriza al verse ante un posible tribunal internacional, para ser juzgado como violaciones a los derechos humanos y beneplácito con la corrupción administrativa, e incluso algunos investigan y hablan de delincuencia organizada. No es el momento para dejarse atrapar por el miedo, aunque la revolución castro chavista esté armada. La lucha cívica ha derrotado a poderosos ejércitos y  grupos de matones, como sucedió en el Chile de Pinochet y en la Unión Soviética, donde el ejército no disparó contra el pueblo.
            Es el momento de la inteligencia contra la fuerza bruta, de la creatividad y sabiduría contra la ignorancia y la incapacidad para gobernar en democracia. También es hora de los Partidos Políticos, a los cuales hay que apoyar en su proceso de recuperación, para cerrarle el camino a aventureros y a demagogos que predican el don del estado de derecho, pero violan todo las leyes que se convierten en obstáculos para sus planes autocráticos y represivos. El país aprendió a vivir en democracia y más  temprano que tarde la recuperará.

SEIS IDEAS BASICAS de Américo Martín

Dijo el último disidente: ¡Qué tozudez la suya autoexiliándose del amante regazo! Dos lagrimones perfumados de ginebra le resbalaron por las mejillas.   Pero ya todo estaba bien,  la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo. Amaba al Gran Hermano.
Orwell, 1984


1.  El totalitarismo reconcilia al esclavo con su amo. Hay que adorar al caudillo, lamer su bota. No toda dictadura es totalitaria, pero todo totalitarismo es la peor y más extrema de las dictaduras. En él la cultura, la educación y el arte son medios de sujeción. La agresión del presidente contra la cultura libre, la educación de ideología única, la abolición de la disidencia, el asedio a la libertad de expresión y la concentración de todo el poder revelaban ya su vocación totalitaria. Pero la Ley Habilitante, la supresión de los medios independientes, la muerte de la libertad de cátedra y de las autonomías universitaria, estadal y municipal, indican su ubicación actual: no le basta abolir derechos, necesita saquear la memoria.
2.   Las dictaduras tradicionales son neutras. Proscriben partidos, persiguen disidentes, encarcelan y torturan, pero no se interesan especialmente en dominar espiritualmente a la gente. No organizan juventudes puño alzado ni matarifes en grupos de respuesta rápida.  Creen que narradores, poetas, cineastas y artistas plásticos son inofensivos. Pedro Estrada no fastidiaba más de la cuenta al grupo Sardio.
No es suficiente para las dictaduras totalitarias acabar con la libertad política, necesitan asaltar el fuero interior del ciudadano. Les resulta vital transformar a sus leales en apóstoles de la nueva fe, indignados porque alguien difiera de la deidad reinante; necesitan acorralar a los disidentes  hasta la intimidad de sus pensamientos. Las guerras religiosas alrededor de Jerusalén o en la reconquista española no se conformaban con la derrota del enemigo: querían convertirlo. En Venezuela, un lamentable diputado, quintaesencia del servilismo,  llama traidores a la patria a quienes no voten la Ley Habilitante. Una reproducción grotesca de aquellas guerras divinales.
3.  Encubrir ese sistema inhumano con el velo de una ideología es embutir el puño de acero en guante de seda. Pero cada vez hay menos oídos inclinados a aceptar los sacrificios descomunales de hoy con el señuelo de la libertad de mañana. El velo debe ser descorrido para que todo se vea en su maligna verdad. Llamarlos “socialistas” es dorar la brutalidad con la gala de la justicia. El sedicente socialismo- hombre-nuevo es una utopía jamás encarnada en la historia. Su genuina naturaleza es represiva, excluyente, mesiánica, totalitaria.
4.  El totalitarismo no nace completo y armado. Es un proceso que se expandiría a todos los rincones si no es detenido. Es la lucha por los espacios. Abstenerse o retirarse cual duques ofendidos, equivale a entregarlos porque la política repugna el vacío. Chávez acaba de doblar la apuesta. Hay que enfrentarlo en cada sitio, Constitución en mano. La pelea es por pulgadas de terreno. El que se retira, pierde. Si la deidad destruye plazas democráticas hay que redoblar la resistencia, ganar más de lo que se pierda. Chávez va contra la corriente, su oferta es inviable. La democracia es el futuro, pero no hay tal si no se lucha con inteligencia y tenacidad para alcanzarlo.
5.  La confrontación entre democracia y totalitarismo es también lucha entre memoria y olvido. La democracia preserva la memoria histórica, el totalitarismo la reescribe conforme a sus apetitos. De ahí la manía de la refundación. Los autócratas suelen ser mesiánicos. Se ufanan de ser refundadores. La patria nació con ellos.
El ruinoso modelo bolivariano no ha alcanzado plenitud totalitaria aunque el paquetazo anunciado por ahí vaya, sencillamente porque la democracia no se quiere ni se va a entregar

6.  Hanna Arendt definió el totalitarismo en función de sus efectos: los gulags y campos de exterminio estalinistas y nazis. Raymond Arón destacó rasgos importantes: partido único, ideología única impuesta a la fuerza, uso instrumental del terror. En mi modesta opinión, de acuerdo con lo señalado en los puntos anteriores, creo que es Jacek Kurón quien da la definición más apolínea: el totalitarismo –piensa-  es la absorción de la sociedad civil por el Estado.
Cosa que  podría ocurrir, incluso suavemente, en la hipótesis negada de que la democracia se resigne

CENSURA A INTERNET de Juan Páez Ávila

La reforma de las leyes  de Telecomunicación y Resorte, no sólo está orientada a censurar a Internet y a sacar del aire a Globovisión, sino que forman parte de una conspiración desde el gobierno para desconocer disposiciones fundamentales de la Constitución Nacional vigente, como un mecanismo para imponer un régimen totalitario. De allí la Ley Habilitante otorgada por 12 mes, que está concebida para anular en gran parte la labor legislativa de la nueva Asamblea Nacional que se instalará el 5 de enero del próximo año. De allí reformas de otras leyes que tiene como objetivo darle más poder al Ejecutivo Nacional, para que el comandante Chávez amplíe sus facultades para imponernos el socialismo a la cubana, en el que destaca la ruina económica de la nación y mayor pobreza de los ciudadanos.
En los países de regímenes totalitarios todos los medios de comunicación social  son controlados por el gobierno, para impedir que los ciudadanos puedan expresar libremente lo que piensan, a través de cualquier vehículo comunicacional que esté a su alcance y disposición. El temor a la crítica en aquellos países en los que trata de imponerse un pensamiento único, los gobernantes tienden a crear las condiciones políticas, apelando incluso a la siembra de informaciones falsas,  para justificar legislaciones que censuren las publicaciones que consideren inconvenientes a sus objetivos dictatoriales.
Desde que un forista escribió en un noticiero digital que había muerto el Ministro de Obras Públicas y de la Vivienda, el Presidente de la República expresó sus primeras opiniones contra Internet, pidió investigar dicho noticiero y estudiar una posible regulación de este moderno medio de comunicación universal. Desde ese mismo momento también quedó claro que el Jefe del Gobierno exhortaba a sus subalternos a una  flagrante violación  a la libertad de expresión, establecida como el derecho constitucional de todo ciudadano para no sólo expresar libremente su pensamiento, sino también hacerlo a través de cualquier medio sin previa censura, pero asumiendo la responsabilidad de lo que dice. De allí que el responsable no es el medio de comunicación, sino la persona que lo utiliza para cometer una falta o un delito, cuya calificación sólo puede hacerla un juez, y por lo tanto es a quien deben investigar. Antes de que el juez decida si hay o no delito, todos podemos hacer conjeturas, incluso del Jefe del Estado, pero nadie puede sustituir la función de los tribunales.
            El Comandante en Jefe adelantó opinión y solicitó que además de investigar al noticiero, se pensara en regular el funcionamiento de Internet en nuestro país, lo cual, según la experiencia conocida constituyó una orden, que condujo a la reforma de la Ley Resorte para que se proceda a censurar al medio o a provocar la autocensura.
            Sin embargo, la revolución de las nuevas tecnologías y de la comunicación masiva le dificultará a Hugo Chávez imponer su política restrictiva de la circulación de informaciones a través de los sofisticados medios de comunicación electrónica que existen en el mundo del hoy, y su intento de someter a los venezolanos  a ver y oír un solo medio de comunicación bajo su control, le resultará de un alto costo político, que los nuevos diputados de la oposición sabrán cobrar en sus luchas en las calles del país.
            Las  leyes que Hugo Chávez apruebe serán denunciadas no sólo como inconstitucionales en todo el país, sino como instrumentos desesperados para tratar de contener el deterioro de un régimen que cada día se hunde en el caos, como consecuencia de la ineptitud y la corrupción de sus principales responsables en la conducción de la administración pública.
            Y aunque todas estas medidas son percibidas como un indicador de que el gobierno camina hacia una dictadura, lo cual es desde luego es el propósito final para cubrirla con un manto de legalidad como lo hizo Adolfo Hitler en Alemania, si la sociedad civil encabezada por la Mesa de la Unidad es capaz de resistir, tal como lo espera la mayoría de los venezolanos que votaron por sus candidatos a diputados, Hugo Chávez va seguro a una derrota electoral en el 2012.

NICARAGUA Y COSTA RICA de Juan Páez Ávila

Las crisis políticas internas que algunos gobernantes de tendencia totalitaria han confrontado en diferentes países, especialmente en el llamado Tercer Mundo, generalmente han servido de pretexto a tiranuelos corruptos para provocar conflictos con las naciones vecinas, aumentando la miseria de pueblos incultos y manipulables que se suman a cualquier llamado a la violencia militar. Y aunque también hay ejemplos de naciones que han alcanzado cierto e importante desarrollo, que han provocado guerras destructivas, criminales, cuando los gobiernos han caído en  poder  de políticos demagogos, irresponsables y guerreristas, en el siglo que apenas comienza, estas barbaridades se han visto limitadas a países donde la pobreza aniquila a la mayoría de sus habitantes.
Dos países pequeños, que en el siglo XXI podrían y deberían estar luchando por la integración económica, viven un momento de tensión y de peligrosa belicosidad propiciada por el predominio de las armas que tiene Nicaragua, que no presta atención a los llamados de paz y de entendimiento bilateral, tal como la demandan organismos internacionales como la OEA, de los cuales  forman parte ambas naciones. En un momento de nuestra historia contemporánea, cuando pequeños países europeos, que fueron ocupados  militarmente y  humillados por las tropas de Adolfo Hitler durante la II guerra mundial, conversan con Alemania y se incorporan a la Unión Europea, donde discuten y defienden civilizadamente sus intereses, en  nuestro subcontinente americano algunos gobiernos tratan de emplear la fuerza para dirimir sus diferencias.
            La causa aparente de defender la soberanía que nunca ha estado no podrá estar amenazada por un vecino que carece de ejército, el gobierno de Daniel Ortega debe tener otras motivaciones para crear un conflicto con Costa Rica y amenazar con retirarse de la OEA, porque por primera vez la mayoría de sus integrantes acuerda pedir a ambas naciones centroamericanas, que eviten una confrontación violenta y se sienten a discutir y buscar una solución bilateral.
            La experiencia política en nuestra región y en muchos países del mundo indica que cuando un gobernante decide perpetuarse en el poder y recibe el rechazo de la mayoría de sus habitantes, apela al recurso de crear artificialmente conflictos con los vecinos o con un imperio al que le venden y compran sus mercancías. En Nicaragua las encuestas y los últimos resultados electorales revelan que Daniel Ortega puede ser derrotado en sus aspiraciones continuistas, y por eso ocupa con el ejército el río San Juan, para tratar de aglutinar a su alrededor el sentimiento patriótico de los nicaragüenses, llamando a defender la soberanía nacional que nunca ha estado en peligro.
            Y en un momento en el que  la revolución de la ciencia y la tecnología y  las grandes inversiones en  educación, salud e infraestructura, en la  industria, la agricultura y el comercio para impulsar el desarrollo y bienestar de la población, los guerreristas del tercer mundo resultan unos seres primitivos, atrasados, que sólo los mueve la ambición personal, con el agravante en algunos casos, que es la única manera de no rendir cuentas de la corrupción y el desastre en que han sumido a sus pueblos. En Nicaragua, cuya economía subsiste gracias a las remesas que envían desde los Estados Unidos miles de emigrantes que han buscado y encontrado un refugio en esa nación, y a la ayuda que Hugo Chávez le suministra a Daniel Ortega para colocarlo al lado de su delirio de líder continental y mundial, la ambición del actual Presidente expone a su pueblo a más sacrificios y  desgracias, levantando falsas banderas de soberanía nacional.
            Y toda esta perspectiva de mayores tragedias en nuestras pequeñas naciones, resurge en la era del conocimiento, cuando las sociedades avanzadas se preparan para asimilar los más trascendentales cambios científicos, tecnológicos y humanísticos, los intercambios de esos conocimientos, para ponerlos al servicio de un mayor bienestar de sus habitantes.  A nuestras naciones les queda la alternativa de unir a los sectores sociales más sensibles y con claro  conocimiento de los cambios progresistas que se generan en el mundo de hoy, para cerrarle el paso a los Ortega, a los Chávez, y a todo cuanto ignaro y aventurero pretenda perpetuarse en el poder para beneficio de una minoría de traficantes y corruptos,  que además de saquear el Tesoro Público pretenda llevarnos a una guerra inútil y suicida para nuestros pueblos.  

EXPROPIACIONES Y CONFISCACIONES de Juan Páez Ávila

Ante el evidente fracaso económico y social de las empresas nacionalizadas o estatizadas por el gobierno de Hugo Chávez, la protesta contra este tipo de política se ha extendido a diversos sectores de la sociedad. No sólo protestan los dueños, directamente afectados, sino también los trabajadores, muchos de los cuales han visto y sufrido la desaparición de sus empleos, a otros el gobierno no les paga las prestaciones y se retrasa varios meses para cancelarles las respectivas quincenas. Y el país político también cuestiona la estatización de empresas grandes y medianas, porque la experiencia mundial e incluso la nuestra, registra pérdidas millonarias y un retraso en el desarrollo, que se manifiesta en más pobreza, en más miseria para miles o millones de personas.
A lo que hay que agregar que la ocupación de tierras del sector privado por parte del gobierno, sin el debido proceso o apego a lo establecido en la Constitución Bolivariana de Venezuela de compensar adecuadamente a los expropiados, según denuncian los afectados no se han cumplido en la mayoría de los casos, lo cual constituye una apropiación indebida y por lo tanto un delito, que tarde o temprano los tribunales de la República dictaminarán y obligarán al Estado a pagar el justo precio o a devolver las tierras a sus antiguos dueños, y posiblemente cancelando daños y perjuicios. Denominar confiscaciones a esas apropiaciones por parte del Estado de tierras particulares, es algo peor, porque la Constitución establece que sólo se pueden confiscar bienes provenientes de un delito como el narcotráfico, y ninguno de los afectados ha sido juzgado por tales delitos.
            De lo que se desprende que el gobierno toma medidas de carácter político violando el ordenamiento jurídico vigente porque obstaculiza su proceso revolucionario, y juega a permanecer por los siglos en el poder, durante cuyo tiempo nadie podrá hacer cumplir la Constitución Nacional, porque mientras el Poder Judicial obedezca al Presidente de la República o esté de acuerdo con sus decisiones, las llamadas expropiaciones y confiscaciones no serán revertidas por apelación.
            De allí que puede demostrase que estamos ante un régimen de facto, que desconoce el Estado de Derecho vigente, y en la práctica crea un orden jurídico que favorece al pensamiento único del Jefe del Estado, que sus subalternos ejecutan por simple obediencia o por complicidad en los actos violatorios de las leyes venezolanas. Y como no hay apelación que pueda ser atendida por alguna instancia jurídica constituida por jueces nombrados por el Comandante Presidente, la única esperanza que les queda a los agricultores, industriales y comerciantes es un cambio democrático de gobierno, que por  lo estampado en la Constitución Nacional, se podrá producir en las elecciones del 2012.
            Afortunadamente todavía queda en manos de la empresa privada cerca del 70% de la producción nacional de bienes y servicios, lo que en economía se denomina el Producto Interno Bruto (PIB), aunque sigue el despojo de muchas empresas con el pretexto   de que son estratégicas para la alimentación de la población y para la seguridad de Estado.  Pero lo que ha logrado el gobierno es la ruina de esas empresas estatizadas, producir menos e importar aproximadamente el 70% de los alimentos que consumimos, y con las amenazas en general a la propiedad privada, desestimular la inversión nacional e internacional. En síntesis, mayor subdesarrollo, que costará tiempo, grandes inversiones y sabiduría en la conducción del país para revertirlo, para alcanzar un desarrollo sostenido, y como consecuencia un mayor  bienestar de la mayoría de la población
            Queda desde luego el derecho a dejar constancia de haber sido despojado de sus bienes adquiridos legítimamente, y en vez de gastar dinero en juicios interminables, que incluso algunos que han favorecidos a las víctimas no se cumplen, el camino que deben transitar empresarios, trabajadores y la clase media,  es apoyar a la Mesa de la Unidad Democrática para derrotar al candidato de tendencia autoritaria, militarista, centralista y personalista representado en la candidatura de Hugo Chávez,  que pretende llevarnos al  socialismo cubano, al comunismo según palabras del Comandante Fidel Castro..

DE CUBA A CUBILLAS de Luis Marín

Dice el régimen que el etarra Arturo Cubillas no puede ser procesado con base en declaraciones provenientes de unos “terroristas sanguinarios, sin ninguna autoridad ética, carentes de toda credibilidad”; en cambio, Alejandro Peña Esclusa llega meses en prisión acusado por las supuestas declaraciones de Francisco Chávez Abarca, cuya única credencial es ser un terrorista sanguinario, sin ninguna autoridad ética y carente de toda credibilidad.
Por supuesto, hay diferencias: Aquellos son dos ciudadanos españoles, vascos para más señas, militantes convictos y confesos de ETA, que rinden ante un juez español, de cuerpo presente, declaraciones concordantes y luego quedan allí, a disposición de la justicia, a la vista y escrutinio del público.
Éste es uno solo y mientras que dos testigos hacen plena prueba, está escrito que “por la declaración de un solo testigo nadie podrá ser condenado”; su declaración es apócrifa, rendida con pasaporte falso e identidad supuesta, ante un funcionario incompetente, luego se sumergió en Cuba y no puede ratificar lo dicho en el tribunal, ni ser repreguntado, por lo que sus dichos carecen de todo efecto legal.
Pero lo más grave es que estos hechos son de dominio público y notorio, sin embargo, Cubillas sigue mandando y Alejandro sigue preso, sin que pase nada, ni un solo funcionario de la Fiscalía, ni un solo juez, ni siquiera un Colegio de Abogados, ONG, Amnesty International, HRW, OEA, ONU, nadie hace nada.
Y esto se ha vuelto costumbre, al punto que puede considerarse como el logro más alto de la revolución en materia jurídica el establecimiento del principio de  “Desigualdad ante la Ley”.
Recordemos el caso de Puente Llaguno, en que los famosos pistoleros que fueron vistos, retratados y filmados disparando a mansalva contra población civil indefensa no solo fueron absueltos de todo cargo criminal, sino declarados como héroes de la revolución y siguen gozando de remuneraciones y cargos públicos.
Mientras que los comisarios Iván Simonovis, Lázaro Forero, Henry Vivas y los seis policías metropolitanos fueron condenados hasta a 30 años de prisión, la pena máxima admitida por la legislación penal venezolana, por el ejercicio de las funciones inherentes a los cargos que desempeñaban, perfectamente legales y sin que se les demostrara transgresión alguna.
Algo semejante puede decirse del caso de la juez María Lourdes Afiuni, que se encuentra en prisión por haber dictado una medida que se encuentra entre las atribuciones legales del cargo que desempeña, y que en el supuesto negado de que hubiera sido dictada irregularmente, lo que no se ha demostrado, a lo sumo daría lugar a la instrucción de un expediente administrativo y a la aplicación de una medida disciplinaria; pero nunca jamás a la apertura de un proceso judicial, por hechos que evidentemente ni siquiera revisten carácter penal.
Y aquí llegamos al quid de la cuestión: la flagrancia con que se perpetran las injusticias son un claro mensaje político contra la población. Nadie está seguro de nada, ha desaparecido el amparo de la Ley, no hay garantía para los derechos humanos y ciudadanos. Los comunistas ni siquiera se sienten vinculados por la coherencia de su propio discurso que sirve para unos sí, pero para otros, no. La Ley no es la misma para todos.
Los derechos naturales del hombre se desconocen explícitamente: la libertad, la propiedad, la igualdad, ante lo que sólo queda “la resistencia a la opresión”.
SOCIEDAD PARA EL CRIMEN
Si Cubillas quisiera aclarar su situación y, como dice, no tiene nada que temer, debería presentarse ante el juez español, que es quien lo requiere, no de esta manera teatral ante la Fiscalía de Venezuela, que no lo está buscando y donde no se le acusa de nada, al contrario, como los de Puente Llaguno, él es un héroe de la revolución.
Su esposa, Goiz Eder, es algo así como la mano derecha de Elías Jaua, desde que era Ministro de Tierras y lo sigue siendo ahora, como Vicepresidente. Todos ensañándose en la expoliación de empresarios de origen español con la fruición propia del espíritu de venganza, como no pueden hacerlo en sus tierras de origen.
Da declaraciones ante Ciudad CCS, un diario oficialista que ni siquiera se vende en las calles sino que se regala, porque está completamente financiado con dinero público y ¡que declaraciones!  El retrato cabal de un fanático: jamás dice España o país vasco, sino Euskal Herria.
Además le recomienda a la organización de víctimas del terrorismo que busquen a los culpables del asesinato de sus familiares en el gobierno de Aznar, responsable de la intervención de España en la guerra de Irak, que fue la justificación del atentado de Atocha del 11 de marzo de 2004.
Extraña alusión a un evento que le concedió la presidencia a Rodríguez Zapatero, en un momento en que nadie le apostaba una peseta como ganador. Lo cierto es que la Izquierda Unida y el PSOE sabían con inexplicable certeza que el atentado no lo habría perpetrado ETA sino una supuesta conexión islámica, por lo que pudieron acusar plausiblemente al gobierno de Aznar de mentir deliberadamente.
Pero, ¿cómo podían estar tan seguros los de la IU y el PSOE de la inocencia de ETA, si nunca antes ni nunca después ocurrieron atentados islámicos en España?
El dato duro e incontrovertible es que después de 6 años de gobierno socialista, con reelección incluida, no se pudo nunca encontrar la supuesta conexión islámica. Todos los detenidos de apellido extraño han sido absueltos y el mayor atentado jamás perpetrado en Europa sigue sin solución, sus autores materiales e intelectuales impunes y las víctimas sin satisfacción.
Pero el único problema para la IU, el PSOE y la ETA es que haya surgido ésta molesta asociación de víctimas del terrorismo, que no deja que el asunto se olvide por completo. Que la gente repase las inconsistencias, como ese anzuelo de que la pista reina fuera una mochila con un celular y un ejemplar del Corán, lo que se llama una “bomba caza bobos”.
Usted puede pasarse la vida elucubrando porqué un terrorista islámico iba a meter un Corán en una mochila junto con la bomba que va a detonar, sin preguntarse si no será un pecado volar su libro sagrado; aunque tendrá que convenir que es una buena manera de dejar una pista, no para Sherlock Holmes, sino para Zapatero.
Asimismo, que la tarjeta del celular lo conduzca al quiosco de un marroquí para arrestarlo bajo el cargo tan grave de vender tarjetas telefónicas; y así, hasta el absurdo. Lo que pone de relieve una fantástica operación de encubrimiento de la que no pueden librarse estos partidos y que involucra al propio gobierno socialista.
Otro hecho abrumador es la indolencia, la desidia demostrada por el gobierno de España ante las tiranías de Cuba y Venezuela. Moratinos hizo maña para derrotar cruelmente la protesta que con tanto sacrificio levantaba el disidente Guillermo Fariñas, reivindicando la tiranía de los hermanos Castro.
Ahora, según el Ministro del Interior de España, probablemente Venezuela es un lugar de encuentro de terroristas de todo el mundo, hasta es posible que se adiestren y apertrechen aquí; pero no puede “ni pensarse” que esto ocurra con el conocimiento del gobierno de este país.
Pero ocurre que es el embajador de Venezuela en España quien tercia a favor de Cubillas, desestima las declaraciones de los etarras y acusa a su ministerio, el de Pérez Rubalcaba, de arrancar declaraciones bajo tortura.
Otra sorpresa es que aparece el cónsul de Venezuela en Islas Canarias y antes en Vigo, David Nieves, declarando que su caso no puede compararse con el de los parlamentarios presos en Venezuela porque él no fue procesado por delitos semejantes. ¿Y cuál fue el delito de David Nieves?
Digamos que es un guerrillero involucrado en el secuestro del empresario americano William Frank Niehous, gerente de la Owen Illinois, que resultó ser el más largo de toda la historia criminal de Venezuela.
El hoy flamante cónsul en España es dirigente de la Liga Socialista, el partido de quien fuera padre del alcalde, vicepresidente, presidente del Consejo Nacional Electoral, Jorge Rodríguez, que tenía su brazo armado, la Organización de Revolucionarios, que planeó y ejecutó el secuestro de Niehous; pero claro, no puede “ni pensarse” que el gobierno sepa quiénes son sus funcionarios.
El argumento más recurrente que se utiliza para explicar esta conducta tan bizarra del gobierno de España son unos supuestos intereses económicos de empresas españolas en Venezuela, que pesarían más que la dignidad del Reino.
Pero esto es otra falsedad de los fabricantes de opinión socialistas, que nunca, ni allá ni aquí, se han movido por intereses comerciales. La verdad está en los vínculos subterráneos de la izquierda mundial. En los magistrados y catedráticos españoles que asesoran y apoyan bajo cuerda a estos regímenes impresentables, mientras detentan altos cargos en la magistratura y la academia española.
Estos señores ven al mundo con la óptica del antifranquismo, de manera que cualquiera que se presente como socialista o comunista, aunque apeste, lo perciben como un aliado circunstancial en su lucha universal contra “el fascismo”.
A estos magistrados y académicos españoles les sorprendería saber que en Venezuela no existe el fascismo y que el dictador los está engañando; pero esto sería nadar contra los prejuicios ideológicos, lo que, como se sabe, es inútil.
Ahora ocurre que Cubillas dicta cursos él solo, para dos alumnos únicamente, para no ver una vasta red operativa mundial. Hace desplantes en la Fiscalía ante la que no tiene nada que temer, al contrario de cualquier venezolano decente, lo que demuestra su inmenso poder.
El régimen dice que no va a deportarlo porque tiene la nacionalidad venezolana, recién adquirida, pero nacionalidad al fin; con lo que parece insinuar que quiere hacerlo pero no puede, porque lo impide esa barrera que es la Constitución.
Ahora bien, los españoles pueden naturalizarse en países iberoamericanos sin perder su nacionalidad de origen, por lo que Cubillas sigue siendo ciudadano español, sometido a las leyes y autoridades españolas y tiene o puede tener pasaporte europeo.
Además, es sabido que cuando una nacionalidad se adquiere con la finalidad de evadir la persecución legal del Estado de origen, puede ser revocada por fraude al derecho internacional privado.
El principio es que la nacionalidad derivada cede ante la nacionalidad originaria, tanto más cuando nunca se la ha perdido.
No obstante, la audiencia española declara que sería “complicadísimo” conseguir la extradición de Venezuela. Tan complicado como que a Cubillas le diera la gana coger un avión y aterrizar en el aeropuerto de Barajas.
¿Por qué este sainete burlesco del que sólo salió el payaso Moratinos, por grotesco y no resultar divertido para la Comunidad Europea; pero los demás siguen haciendo piruetas, aparentando lo que no son?
Quizás el fin de la obra sea un rotundo: “Zapatero, a tus zapatos” y que gobierne quien sepa.

CHÁVEZ Y LA URSS de Juan Páez Ávila

Aunque el viaje de Hugo Chávez se extendió por varios países en los que imperan regímenes dictatoriales y hasta teocráticos, con la excepción de Portugal que tocaría al final de su gira, el gran espectáculo publicitario e ideológicamente contradictorio a lo que ha pasado en las últimas décadas en lo que fue la representación del Partido único, la violación de los derechos humanos y su derrumbe definitivo ocurrió en Rusia.
En varios de sus viajes a Moscú, el Comandante Presidente  ha abogado a favor de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, régimen que se desplomó en 1989 sin que ninguno de sus más conocidos gobernantes o sectores populares salieran en su defensa y se sacrificaran por la vigencia de dicha administración. Después de 70 años de gobierno dirigido por un solo partido político, denominado el Partido Comunista de la Unión Soviética, la mayoría de los habitantes de ese  inmenso imperio, salió a la calle a protestar por la falta de  libertad y  bienestar económico y social, que le había sido negado en nombre de un socialismo autoritario, y éste sistema fue derrocado.
         Que Hugo Chávez piense e incluso lo exprese públicamente, que el comunismo que desapareció con la caída de la Unión Soviética es el régimen que más conviene a los venezolanos, aunque la mayoría lo rechace, es un derecho absolutamente legítimo que le garantiza la Constitución Nacional de 1999, pero que  lo diga delante de quienes derrocaron ese tipo de gobierno y construyen un sistema capitalista, por cierto, más salvaje que el del mundo occidental, es algo más que una impertinencia política,  de un abuso ante la conciencia de quienes lo invitan, una manifestación de una profunda y crasa ignorancia de lo que significó para los rusos y sus aliados la violación de sus derechos humanos y la ejecución de los más horrendos crímenes que conoce la humanidad. Y si expreso que puede ser ignorancia del Comandante Presidente, es porque resulta, hasta ahora, extremadamente desproporcionado pensar que él pudiera ser partidario de los juicios sumarios y sentencias a muerte de la mayoría de los hombres que participaron en la Revolución que llevó al poder a los comunistas.
         No resulta exagerado hablar de la ignorancia del Presidente, de la teoría y práctica de Revolución Socialista en Rusia, porque en una oportunidad expresó que no había leído El Capital de Carlos Marx, y es posible que sus asesores no le hayan hecho llegar el Informe de Nikita Kruschev al 20 Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, en el que denuncia los crímenes cometidos contra sus propios camaradas por el gobierno de la URSS presidido por Stalin.
         Y para cerrar con broche de oro, compró misiles de largo alcance y contrató la construcción de una planta nuclear para producir energía atómica, cuando después de 11 años de gobierno no han podido siquiera darle mantenimiento a la infraestructura eléctrica que construyó la llamada IV República y los venezolanos, especialmente  en el interior del país, han sido sometido a racionamiento y a apagones intermitentes por una o varias horas. Un gobierno que no ha podido ni sabido utilizar el petróleo y el gas para producir la energía complementara al sistema hidroeléctrico de Guri, decide invertir miles de millones de dólares para montar una planta nuclear, sigue siendo el hazmerreír del mundo civilizado. Gastar miles de millones de dólares en una planta temo nuclear que funcionaría dentro de 10 años, teniendo inmensas reservas de petróleo y gas, no sólo es un despilfarro más de nuestro tesoro público, sino también parte del espectáculo mediático mundial, que lo coloca al lado de Irán, en franca provocación al Consejo de Seguridad de la ONU que sancionó al gobierno teocrático y dictatorial de ese país,  y en particular a los Estados Unidos, el primer cliente que le compra petróleo al Comandante Presidente.
         En cuanto nos corresponde a los venezolanos, aún desde la oposición, deberíamos recomendarle al Presidente que mire hacia las democracias occidentales, que si no han resuelto todos los problemas de la sociedad contemporánea, se empeñan en lograrlo, en libertad. Pero como no oye  sino a quienes le adulan y levantan su ego personal, sólo nos queda fortalecer la política de la Mesa de la Unidad Democrática y prepararnos para derrotarlo en las elecciones presidenciales del 2012.

VARGAS LLOSA. LITERATURA Y POLÍTICA de Juan Páez Ávila

Desde que se publicaron los primeros  textos literarios y a través de todo el tiempo transcurrido hasta nuestros días, la literatura y la política han desarrollado vasos comunicantes, algunas veces directos, aunque la mayor parte han estado   relacionados de una manera sugerida.  Incluso algunos regímenes han tratado de utilizar la literatura como instrumento para fines ideológicos, frente a lo cual se han rebelado los  más auténticos y trascendentes creadores del arte literario, sin dejar de escribir sobre política, pero colocando cada actividad en el  lugar que le corresponde.
El Premio Nobel de Literatura  2010 otorgado a Mario Vargas Llosa ha llenado regocijo no sólo al autor de La Ciudad y los Perros, La Casa Verde, La Guerra del Fin del Mundo y La Fiesta del Chivo, entre decenas de novelas, cuentos, ensayos, obras de teatro y una excepcional labor periodística, sino también a sus lectores en el mundo de la literatura y en particular a los amantes y luchadores por la libertad y la democracia.
            El autor lo merecía y seguramente lo esperaba desde hace algunos años, por la titánica y sólida labor literaria traducida a diferentes idiomas, reconocida por críticos y disfrutada por millones de lectores en el mundo. Exitoso en su país desde sus primeras publicaciones, fue proyectado a Latinoamérica y al universo de las letras al ganar el Premio de Novela Rómulo Gallegos en 1967 cuando apenas frisaba los 30 años de edad. Defensor de la Revolución Cubana y de todos los movimientos políticos que anunciaban un cambio social y un progreso económico para bien de los pueblos subdesarrollados, rompió con Fidel Castro cuando trató de imponer el realismo socialista, detuvieron al poeta Padilla y lo obligaron a confesar en público que su obra merecía la censura de la revolución porque no defendía al régimen existente. Desde esos tiempos Vargas Llosa se convirtió  en un  crítico de todas las dictaduras políticas,  de izquierda o de derecha, que en nombre del futuro de los oprimidos cercenan las libertades públicas.
            Pero ha sido su obra literaria la que lo ha revestido de prestigio y de gloria en diversas latitudes hasta donde han llegado sus magistrales novelas y ensayos. Declarado en diversas ocasiones partidario del realismo literario, ha creado una nueva realidad que si bien refleja algunos aspectos del mundo real objeto de su observación directa o documentada, le ha permitido ganarse el respeto y la admiración de quienes privilegian la estética, la recreación de la realidad del entorno humano y la invención de una obra de ficción extraordinaria.
            Según su propia visión de la literatura, su obra es una gran mentira que transmite los efectos de las más grandes verdades de la sociedad contemporánea, el rostro oculto de la realidad que percibimos, que  sólo la novela puede decir y transferir a los lectores, y el novelista puede auscultar con su imaginación. Otras verdades y en algunas oportunidades las mismas que encierran sus ficciones y mentiras literarias, las ha expresado directamente a través de su labor periodística, con tanta vehemencia y pasión como la que transmiten sus grandes obras narrativas. Su labor literaria está perfectamente delimitada de la periodística, las une su prosa magistral, el estilo directo y  sus geniales sugerencias.
            Finalmente, el Premio Nobel consagra a un escritor ya consagrado. La obra de Vargas Llosa, antes del Nobel, ya formaba parte de la literatura universal, ubicada en un contexto global había trascendido fronteras, convertida en  una verdadera escuela para sus lectores y seguidores. Después del más resonante Premio, miles o millones han comenzado a releerlo, otro tanto, más difícil de cuantificar, tendrán la oportunidad de descubrir a uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo.

BRASIL DEMOCRÁTICO de Juan Páez Ávila

Como un ejemplo para los que aspiran perpetuarse en el poder por considerarse los únicos capaces o llamados por la historia para dirigir una nación, aunque la mayoría de sus habitantes vivan en la miseria y sin muchas perspectivas de cambiar por un mejor nivel de vida, en Brasil no sólo se cumple con la alternabilidad democrática, sino que también impera y se respeta el pluralismo, y la elección final depende de los votos del Partido Verde, cuya candidata, Marina Silva obtuvo cerca del 20% de los votos.
Rumbo a convertirse en la octava potencia económica del mundo, Brasil consolida sus instituciones democráticas, una vez que el Presidente Lula cumple su segundo período de gobierno constitucional y da paso a Dilma Rousseff, una de sus más cercanas colaboradoras, preparada para continuar su extraordinaria labor pública, después de obtener aproximadamente el 44% de los votos en la primera vuelta, que le asignan la primera opción para ganar la Presidencia de ese país en la segunda ronda electoral establecida en la Constitución brasileña.
            Brasil emerge no sólo como la economía más importante de Iberoamérica, después de experimentar un crecimiento sostenido entre el 5 y el 7% durante los 8 años de gobierno de Lula, que sacó de la pobreza  a unos 40 millones de brasileños, sino que también señala el camino de la democracia alternativa, del control de la inflación y de la capacidad para tener éxito en una economía globalizada.
            La alternabilidad en el poder, después que  Lula sustituyó a Enrique Cardozo en la Presidencia y dio continuidad, e incluso profundizó las políticas de su antecesor, ha convertido a Brasil en el país cuyos gobernantes atienden a una política de Estado, creada y ejecutada por  quienes son electos para los más altos cargos de la administración pública, cualesquiera sean sus concepciones ideológicas, le ha permitido cumplir   con el objetivo fundamental del fortalecimiento general de la democracia.
            El control de la inflación desde los tiempos de Enrique Cardozo le ha concedido una mejor calidad de vida a los brasileños, al obtener productos de la dieta diaria a precios razonables en un mercado abastecido por la producción nacional y por la importación de lo estrictamente necesario.
            Y al comprender que no puede escapar a los efectos de la globalización de la economía y de la vida en general de las naciones, sus gobernantes han  establecido  como política de Estado prepararse para la competencia en el mercado internacional, para lo cual han estimulado y el apoyado el surgimiento de un aparato productivo, capaz de generar diferentes rubros a precios competitivos. De allí que el triunfo  de Dilma Rousseff garantiza la continuidad del progreso de Brasil, lo que también, con algunos matices, hubiese ejecutado José Serra si la mayoría de los brasileños hubiera sufragado por él y Marina Silva se inclinase por su candidatura.
 El Brasil  que  progresa económicamente a un ritmo acelerado, con su ejemplo de democracia política sigue señalando el camino a los países de América Latina y del mundo subdesarrollado, como el epicentro de lo que hay que hacer para sacar a nuestras naciones del atraso y de la permanente desestabilización política, al consolidar las instituciones de las sociedades modernas y avanzadas del primer mundo.
Se pueden tener discrepancias con el gobierno de Lula, y ello forma parte del pensamiento libre y autónomo de los analistas y políticos latinoamericanos, pero la realidad de vive ese gran país para beneficio de sus pobladores más pobres, durante siglos, y el avance de su economía competitiva en el mundo globalizado, son indicadores de que estamos frente a una nación, cuyos gobernantes de las últimas décadas han acertado en la aplicación de sus políticas económicas y sociales..         

Venezuela para los venezolanos de Francisco Alarcón

Los resultados de las elecciones parlamentarias demostraron que la disidencia en Venezuela es mayoría y quizá siempre lo fue, que la “revolución” nunca anduvo más allá de una alharaca chambona, sin principios ni ideales con resultados funestos y a la vista de todos disociando un país empobrecido y destrozado.

Posiblemente ese 52% que obtuvo la unidad es mucho mayor, y el resto obtenido por el oficialismo serán cifras marginales infladas de distintas maneras. Pero pronto empezará a llegar la debacle al oficialismo, cuando todos esos obligados empleados estatales no quieran seguirle acompañando, cuando tengan que justificar un presupuesto ante una Asamblea Nacional plural que le exigirá cuentas. Serán cambios radicales para que esta tierra comience a renacer, bueno, digo radicales para quienes se creyeron que Venezuela era su posesión, y los erarios públicos era dinero propio que cargaban en los bolsillos. Se adicionarán al descontento, magistrados y altos funcionarios de otros poderes que no querrán verse involucrados en lo que fue una orgía aciaga. Así siempre ocurre con el perdedor, ni a misa se va con él y ese día tenía que llegar para darse cuenta el pueblo venezolano que todo fue una jácara, hipotecando nuestra soberanía y subordinándonos a los designios de Fidel Castro. Saldrán muchas cosas a relucir y si trataran de borrar o quitarles atribuciones a esos nuevos diputados electos por el pueblo, se verá Venezuela involucrada en una situación explosiva. Tendrán que rendir cuentas todos esos adulantes que se declararon rojos, rojitos y que deben volver a cumplir con sus obligaciones, o serán encubridores de una aventura infeliz llamada el “socialismo del siglo XXI”. Una “revolución” sepultada y que actualmente identificarse con ella puede significar hundirse con ella. Las secuelas se verán prontamente con los perdedores, a nadie le gusta cerrar filas, y los dineros de todos los venezolanos no se podrán seguir regalando a diestra y siniestra. Se acabará el festejo y las ayudas a gobiernos “afines”, con una solidaridad mal concebida.

Venezuela será otra, surgió unitariamente una disidencia con una nueva generación formada en los clamores de estos últimos doce años, mucha juventud y vigor para no claudicar y llevar la obra hasta el final que les devuelva su democracia a todos los venezolanos. Quedó demostrado por segunda vez que, este pueblo ni quiere ni acepta comunismo, tendrá el oficialismo que volcarse a la reconstrucción de lo que echaron abajo, a cumplir con sus obligaciones, a resolver el problema de la electricidad como debe ser, a combatir el hampa y garantizarles seguridad a los venezolanos, a restituirle las propiedades confiscadas a sus legítimos dueños para que de nuevo comiencen a producir, a no comprar más chatarra bélica, a regularizar el comercio con los países vecinos y nuestros socios tradicionales para que no siga la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales, a combatir la inflación trabajando, a darle el debido uso a los medios de comunicación del estado y no embasurándolos con espacios chocarreros y largas cadenas insustanciales.

Reponerle la decencia a las instituciones y entender que Venezuela es un sólo país a donde todos debemos caber y comprendernos, que las leyes y la Constitución se respetan y que las Fuerzas Armadas están al servicio de ella y no “del patria, socialismo o muerte”. El rescate debe entrar de inmediato será la única manera de coexistir y de evitar mayores confrontaciones, aquí quien manda es el pueblo y no un único hombre, o el caudillo. Esto será obra de todos para lograr el bienestar y avenimiento de los venezolanos. Esa nueva Asamblea plural será el comienzo del recuentro entre los ciudadanos de esta nación y no la confrontación de dos parcialidades como quisieron hacerlo ver sectores radicales del oficialismo, ni los mismos camaradas desean eso y entienden que llegó el momento de enmendarse, de cambiar para bien y se verán obligados en ser los primeros en exigir la renuncia de ese CNE incompetente que, tantas molestias y aberraciones a inflingido a la sociedad, puesto en evidencia con su insolvencia, que en este momento no lo observan únicamente en el ámbito doméstico sino en el mundo entero. Manos a la obra que hay tiempo de revertir estos doce años de desidia y corrupción, adelante “camaradas” y no camaradas que ya los rojos, rojitos dentro de poco no serán nada.