Caos y devaluación de Francisco Alarcón

El oficialismo guarda gran sincretismo con algunos vendedores inescrupulosos que siempre se “equivocan” pero a su favor. Todos sus proyectos han fallado y con las soluciones que le dan a sus propios errores sucede igual. Entonces vienen las excusas, es a causa de tal cosa y nos veremos obligados a cerrar parcialmente los centros comerciales, sin avizorar los daños que causaban y sin dar razones ciertas que justifiquen las medidas, finalmente han tenido que recular viendo que la “prevención” no representa mayor ahorro para el consumo eléctrico y si un grave perjuicio para trabajadores, empresarios y publico en general.

Antes era hasta complicado entender sus desatinos, y era fácil echarles la culpa a sus predecesores, pero con dos ejercicios presidenciales consecutivos, además accediendo a una devaluación del 100% y con los recursos que han manejado, no hay excusa que valga ni ya se pueden trasladar las incompetencias a la cuarta republica. La reducción del horario del trabajo traerá un caos funcional y mayores deficiencias en la administración pública Es claro, evidente que estamos ante la mayor ineptitud y malas intenciones sin que hayan explicaciones que valgan para justificar la catástrofe que arrastra este país desde hace once años. Seguramente, daños irrogados que costarán algunas décadas para devolver a Venezuela a su normalidad, sin muchos lujos ni aspavientos. Será una labor de héroes, que no advertimos pero que seguramente aparecerán en algún lado, y que no serán los mismos tercios de antes ni parientes de los de ahora. Vomitará el volcán todas sus lavas sepultando odios, pendencias e incapacidades. Comenzaremos de nuevo, preferiblemente sin rencores e impartiendo justicia, no creo que haya compasión para los transgresores, ni perdones incoloros. Venezuela cruje desde sus cimientos y se halla hipotecada, empero, el dinero se sigue botando raudamente como si las cosas no fueran así, a punta de gasto público se mantiene unos “alabarderos” que en nada benefician los intereses nacionales.

Cada vez somos más dependientes, cada vez se van más los capitales de este país y con escasas posibilidades de regresar al corto plazo. Desde afuera nos miran como “bichos” raros. El venezolano se ha degradado dentro y fuera de sus confines. No hay disimulos que valgan para ocultar la tragedia, es como si hubiese ocurrido un terremoto y quisieran borrar sus huellas con pintura y a brochazos.

La luz, o la carencia de ella son prueba ineluctable de esa incapacidad, de lo que es gobernar sin tener la menor noción de cómo se llevan las cosas en una nación. Improvisando individuos para que ocupen puestos de dirección sin ninguna preparación, trayectoria o experiencia. Estamos pagando toda una sociedad las carencias éticas de un grupo de improvisados “caballeros” que se adueñaron del país.

Los pueblos son sabios, y pienso que el venezolano también lo será cuando le toque reaccionar frente a la tragedia, no hay mayor escalafón que la Patria, y ella está a punto de perderse. No creo en los conformismos indeterminados, siempre hay un final para todo y para todos y parece que estamos en la alborada de un cambio. Ya no se pueden trasladar las culpas a responsabilidades ajenas, ya superamos los tiempos cuando la gente vivía engañada, y no sabia quien era el culpable cómo en la guaracha que cantaba Manolo Monterrey “Quién fue que mató a Consuelo” y el coro de la orquesta le respondía acordemente “no lo sé señor Juez;” aquí hasta el más despistado ciudadano lo sabe. Eso era antes “que la gente se preguntaba por la muerte de Consuelo y quién fue quien le dio los tiros”. El único consuelo que le queda al oficialismo será abrir más cosas que cerrarlas porque la debacle que se avecina es total. Serán los tiempos de las aproximaciones pero no virtuales o provisionales, hay que meterle más el hombro al país, que seguirle metiendo las manos a sus arcas. Los ladrones tienen un sólo final, que son “honrados” en la cárcel, y no es posible que nos hayamos cundidos de ellos como se cunden lugares de roedores. Nos cercaron, avasallaron los otrora representantes del “proceso” que ahora andan huyendo de la justicia y solicitados por la INTERPOL. Qué vergüenza para un país que antes contaba con figuras decentes y acentuadas. Hoy somos el bagazo y el monstruo de la fecundidad randa.

Lectura no lineal de un país complejo de Teódulo López Meléndez

La situación venezolana no admite lecturas lineales o simplistas. Vivimos una hipercomplejidad que hay que analizar recurriendo a “pensamiento complejo” y/o a “pensamiento lateral”. Esto de Venezuela es lo que podríamos denominar un “conjunto borroso”, uno donde habría que hacer un abordaje analítico con conceptos como caos y fractales. La razón lógica siempre conduce a los mismos resultados y en nuestro caso esa parece ser la consabida frase de “no hay salida”. Es necesario plantearle al país que existe una “virtualidad real” en la cual cambia el concepto de poder y la experiencias engendran nuevas realidades.

Hemos perdido la capacidad de multiplicar los enfoques y actuamos desde una mirada tradicional que preside a los dirigentes como el cuento de la zanahoria delante. La zanahoria la porta el régimen y el burro sigue mansamente detrás. Hay que recurrir a una dinámica no lineal, a la invocación de análisis capaz de partir de una dinámica caótica, hay que fomentar un sistema organizativo autógeno. No estamos ante una sucesión lineal de causas y efectos. Desde este punto de vista podríamos reproducir el viejo cuento del vaso medio lleno o medio vacío para asegurarle a los venezolanos que esto no es un desorden sino la génesis de un nuevo orden.

Por supuesto que las variaciones diarias disparan desde ese “humor”, que ahora se hace pesante, de nuestros compatriotas frente a la realidad que ven como inmodificable, hasta el reclamo de organización que nadie o pocos procuran sin darse cuenta que la realidad agobiante es la mejor posibilidad de conseguirla.

El gobierno ha sido incapaz de imponer su “nueva cultura” al tiempo que la sociedad admite que la vieja estaba imbricada con el error y la omisión y originada en un comportamiento de desinterés culpable. Ambos elementos modifican conductas, si bien lo hacen hacia una indefinición de queja vana. Hay que agregar la mediocridad de los actores que diariamente nos repiten una cantidad inasimilable de sandeces con la ayuda del monopolio de opinión que le suministran los dueños de los medios sobrevivientes.

Si el gobierno recula frente a Caracas y suspende, por variadas razones, el racionamiento eléctrico la provincia protesta que allí no son menos y aparecen los “dirigentes”, en una letanía insoportable, a reclamar que todos somos iguales, es decir, que si el interior tiene cortes en Caracas también los deberíamos tener o, en el mejor de los casos, que nadie debe padecerlos, olvidando que tenemos un grave problema multicausado que de una u otra manera debemos enfrentar. La provincia no se plantea que ahora le tocó el liderazgo, que es la hora de su voz, sino que mira con aprehensión a la capital. Los “dirigentes” no piensan sino en posturas demagógicas. Queda así demostrado que en el interior se creen lejanos, sin poder protagónico, en lugar de asumir una constante de nuestra historia, la venida de la provincia a ejercer el poder desde Caracas. Este problema puntual nos revela una mirada en línea recta, en lugar de una mirada lateral que porta a conclusiones muy diferentes. Si la provincia quedó sufriendo los cortes, es a la provincia que le toca la respuesta, sería la conclusión obvia de un pensamiento sin gríngolas. En Caracas está el Poder, en consecuencia es Caracas la que debe responder, piensan, olvidando así que en esta hipercomplejidad el poder no es el mismo de antes, que el poder en el caos se ejerce donde el poder se manifieste y que el ejemplo de su ejercicio sería inmediatamente seguido por una población perpleja.

He dicho muchas veces que la mejor inteligencia venezolana está en la provincia, pero esa inteligencia sigue sin asumir protagonismo. Antes he analizado las posibles causas, pero ahora me parece que la mentalidad centralista no está sólo en el gobierno sino internalizada en una provincia que piensa que sólo por su número de votantes es “tomada en cuenta”, cuando el verdadero planteamiento no es “ser tomada en cuenta” sino imponer caminos por la vía de las ideas y la acción. Esto es, ejercer protagonismo como nuevos polos del nuevo poder. Caso patético, sin duda, de análisis y comportamiento lineal donde debe haber un análisis lateral y complejo.

Cuando se reclama “aquí no somos ciudadanos de segunda” se está omitiendo la verdadera expresión que debe ser “los ciudadanos de primera somos nosotros” y, en consecuencia, somos quienes aportamos los hombres y mujeres, las municiones (léase ideas) y los que señalamos el camino que debe seguir la república toda.

Pedirle al gobierno “luz” equivale a asumir un papel parecido al de las universidades autónomas que le piden dinero, cuando lo que deberían platearse es su transformación y generar las ideas de la sustitución real de los paradigmas en el poder.

El país entra fácilmente en el juego siniestro de imposibilidad de transformar los símbolos en realidades emergentes. He leído, por ejemplo, a un prelado de la Iglesia Católica diciendo algo así como “lo que el país quiere es agua, electricidad, paz…etc”. Semejante barbaridad implica una adecuación a la circunstancia, no un esfuerzo por trascenderla. Semejante cretinismo refleja en toda su magnitud la crisis de liderazgo de los portavoces con acceso a los medios por ahora sobrevivientes. Y refleja que el país no ha podido cambiar la mirada lineal que conduce siempre a la misma conclusión de pesimismo agónico por otra lateral o compleja que le muestra cien salidas donde ahora no ve ninguna.

La posibilidad está, pues, en trastocar esta forma de pensar, de torcerle el brazo, de reventar el lenguaje habitual. Mientras sigamos en las lecturas lineales sólo florecerá el “humor” que esconde, las conclusiones de la imposibilidad y la visión del poder desde un ángulo trasnochado. Entiendo que romper un paradigma es en sí muy difícil. Entiendo que enseñarle a un país a pensar es tarea nada fácil, pero las burbujas que envuelven a una república a veces son frágiles y se pueden pinchar con el verbo repetido.

teodulolopezm@yahoo.com

Y ahora, el Chapulín Colorado de Argelia Ríos

Recogió los pedazos desmigajados de su propia torta, intentando rescatar la confianza.

Simplemente, la puso. Si apeláramos a su propio glosario, Miguel Maita, amigo del lenguaje respetuoso y jefe de estas páginas, llamaría de inmediato para sugerir, con toda amabilidad, un vocablo sustituto. Apegada entonces al rol pedagógico que este diario adopta sin excepciones coyunturales, me conformo con señalar que el comandante-presidente, ha puesto otra vez una torta gigantesca, cuyos primeros efectos resultó una narración meticulosa de su infinita irresponsabilidad.

Si algún ingenuo guardaba todavía dudas acerca de la negligencia irreparable con que Chávez nos gobierna, el episodio del racionamiento eléctrico, debió haberle confirmado lo que en tantas ocasiones se ha advertido: la administración del Estado venezolano se encuentra, desde hace 11 años, en manos de un incompetente sin límites, a quien los ciudadanos sólo podemos valorar como a un gravísimo peligro para nuestro presente y nuestro futuro.

La improvisación de la oscurana no es, sin embargo, la única transgresión involucrada en este disparate. Otras perversidades están involucradas en el barroco episodio, con el cual el hiperlíder ha pretendido reconquistar antiguas fortalezas, borrando aviesamente su firma de una decisión personalísima, que -en menos de 24 horas, récord de su propia marca- le generó una de la lluvias más ácidas de las tantas ocurridas a lo largo de su tortuosa presencia en Miraflores.

La pretensión de desmarcarse del error -descargado exclusivamente sobre los hombros del ministro Ángel Rodr´íguez -abulta el caradurismo del personaje, a la vez que expone -y esto es lo más interesante- las debilidades con que el mandamás afronta este momento crucial del “proceso”. La inevitable asociación de su figura con el desplome de los bancos de la boliburguesía -en la que aparece su nombre y el de sus más íntimos colaboradores-; además de la devaluación del Bolívar Fuerte -ambos consecuencia de la corrupción, el derroche y la inmoralidad en el manejo de los recursos públicos- explican las razones de este desmarque circense, entre cuyo interlineado resaltan objetivos políticos prefabricados en el trajín del sofocón.

Empleando cara de “yonofuí”, el hombre que ordenó “a la macha” apagar las luces de la ciudad capital -¡la segunda más peligrosa del mundo!- procura ahora recuperar el “efecto teflón”, haciendo el papel de “salvador”, a quien los ciudadanos deberíamos ponderar como a un pobre presidente bienintencionado, rodeado de ineptos caídos del cielo.

Traicionando despiadadamente la verdad -porque en Venezuela la mentira también goza de impunidad-, Chávez recogió los pedazos desmigajados de su propia torta, intentando rescatar la confianza perdida por su inhabilidad frente a los problemas. No: esta crisis no fue generada adrede como pudiera inferirse. La única verdad es la de su incompetencia infinita, aunque el tipo busque inútilmente salir del atolladero disfrazado de Chapulín Colorado.

argelia.rios@gmail.com
El Universal

DEVALUACIÓN DEL SIGLO XXI de Juan Páez Ávila

Después de asegurarle a los venezolanos y al mundo que la economía nacional estaba blindada frente a la crisis económica mundial, gracias a las políticas económicas que el gobierno había implementado, alguno de los ministros, aunque parece más probable que fuera el Comandante Fidel Castro, le ha debido explicar la realidad a Hugo Chávez, los miles de millones de dólares que ingresarían al Fisco Nacional por las exportaciones petroleras no alcanzarían para que continuara la regaladora a otros gobiernos y para el gasto público necesario para mantener las misiones y financiar la próxima campaña electoral.
Para tratar de engañar incautos el Presidente de la República no ordenó una cadena de radio y televisión, sino que habló por las plantas oficiales y llamó ajuste a lo que en la práctica es la gran devaluación del siglo XXI al estilo neoliberal, del bolívar, que tendrá repercusiones negativas contra la capacidad de compra de los más pobres, de la clase media y de todas aquellas personas que tengan un ingreso fijo, porque el bolívar ha perdido su valor en un 20% para comprar algunos alimentos y de un 100% para comprar, por ejemplo, unos zapatos o una nevera.
Un gobierno socialista o de cualquier otro signo ideológico que tenga como norte la defensa de los intereses de la población de menores ingresos económicos, para aprobar una devaluación como la anunciada por el Presidente Chávez, tenía que tomar primero un serie de medidas, como aumento de sueldos y salarios, que compensaran en parte, si no en su totalidad, el impacto negativo en el bolsillo de esos sectores populares. Y aunque es posible que lo haga dentro de algunos meses, sobre todo cuando se acerquen las elecciones para diputados a la Asamblea Nacional, ya el mal está hecho, y el nivel de consumo de alimentos y de algunos bienes necesarios como la ropa de vestir hombres y mujeres, habrá provocado no sólo malestar en la población de menores recursos, sino también hambre y miseria entre los más pobres o marginales,
El alto costo de la vida no será evitado ni siquiera entre aquellas familias que han hecho largas colas para comprar algunos bienes importados como televisores o una pequeña cocina, antes de que dupliquen sus precios. En pocos días sufrirán el impacto global de la devaluación.
Y lo más grave del paquete económico aprobado por el Presidente en reunión de gabinete, es que los grandes beneficiarios serán en lo inmediato los especuladores en la compra venta de dólares y en menor escala algunos comerciantes, que esconderán mercancías importadas a 2,15 bolívares por dólar, para luego vender al doble, como si la hubiesen adquirido a 4, 30, tal como fue establecido por el gobierno.
De allí que el bienestar de la población seguirá siendo una esperanza, porque si a los apagones de luz eléctrica, al racionamiento de agua, a la inseguridad que viven pobres y ricos y al desempleo, se le agrega un más alto costo de la vida de los últimos tiempos, la mayoría de los venezolanos podrá constatar que el socialismo del siglo XXI, es el mismo del siglo XX aplicado en la Unión Soviética donde fracasó rotundamente, y en China donde ha sido desechado para buscar una economía productiva que le dé bienestar a sus mil y tantos millones de habitantes.
Finalmente, el principal beneficiario será el gobierno que obtendrá más bolívares por cada dólar que venda a los importadores, quienes trasladarán a los consumidores el aumento de sus importaciones, encareciendo el costo de la vida en más del doble del que existe hoy en el país. Lanzará a la calle más bolívares devaluados para buscar votos para los candidatos oficialistas a la Asamblea Nacional, pero ya parece demasiado tarde para mantener el engaño: el socialismo del siglo XXI de Chávez ha resultado un gran fraude, no para quienes le han hecho oposición desde que asumió el poder, porque ya lo sabían y lo habían denunciado, sino para millones de hombres y mujeres humildes que creyeron en las palabras de un Teniente Coronel incapacitado para gobernar y hasta para escoger a sus ayudantes, que han resultado los más corruptos e ineficientes de nuestra historia republicana.

Runrunes de Nelson Bocaranda Sardi

alto

¿desorden o diseño?: Esta inquietud la oí apenas terminó el anuncio del empobrecimiento mayor de los venezolanos con la devaluación que les cortó por la mitad su poder adquisitivo. Todo dependerá del tratamiento que el Gobierno dé a las llamadas facturas en tránsito del sector privado -las comprometidas a Bs 2.150- antes del segundo viernes negro. Si las honra demuestra que la improvisación y el desorden fueron los culpables de la debacle económica del país "que está blindado ante la crisis global del capitalismo". Si no lo hace podría demostrarse que es un plan urdido para quebrar a lo que queda del sector privado venezolano con expropiaciones y confiscaciones utilizando como excusa el aumento de precios ante la reposición de inventarios, provocando otra crisis bancaria de mayores proporciones. ¿A: chavismo incapaz o B: cubanos aprovechadores?..



CHIVOS: Definitivamente una de las más altas responsabilidades en la crisis energética -después de la propia incapacidad de "El Niño" Hugo- recae, sin duda, en el ministro presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, que desde el año 2007 mandó a parar todo el plan alterno de energía con plantas termoeléctricas que se estaba implementando. Las apetencias crematísticas entre los petroleros y los militares dieron al traste con lo que hubiera evitado esta terrible situación. La mejor prueba de que no obedece a los fenómenos naturales o a la falta de lluvia es que ya en 2003 se pasó por una sequía similar en las represas. Varias veces escribimos en estos años sobre los negociados desde la petrolera y los informes que desde que llegó a la corporación eléctrica había levantado su presidente militar y que a través de un edecán -varias veces sacado y vuelto a recibir y ficha cierta de Ramírez- se lo engavetaron varios meses hasta que un apagón nacional hizo que se lo comunicara al caudillo. Son demasiadas las distracciones que la sala situacional cubano-venezolana nos ha montado en estos 11 años para poder hacerles seguimiento permanente&



¿ASAMBLEA?: Si las encuestas lo siguen perjudicando (luz, agua, corrupción y delincuencia sumadas) el propio Chávez anulará las elecciones para el Legislativo. Desde una escaramuza guerrerista con Colombia o un automagnicidio con víctimas son escenarios contemplados. Teme perder la mayoría tanto como la comparación con el caso Noriega y Panamá, que cada día circula más en la prensa global&

medio

rojopintos: Siguen especulando en torno al malestar que hay entre muchos de los más cercanos hombres del Presidente pues se sienten golpeados y lanzados al abandono. Aunque circulaban rumores de que tanto Diosdado Cabello como Jesse Chacón irían a cargos diplomáticos en Europa, esto habría sido negado por los mencionados. Sin embargo la asesoría cubana insiste en que hay que seguir saliendo de otros reconocidos "millonarios" cercanos al poder. El clan de Pdvsa, temeroso ante la posibilidad de que le enfilen las baterías mediáticas presidenciales, tiene las barbas en remojo& La mejor demostración de que todo lo que Chávez hace está bien estudiado y coordinado desde la sala situacional fue el hecho de que el anuncio de la devaluación no se hizo en cadena sino solo por VTV, pues "la gente pobre no sabe lo que es dólar y si lo hacemos encadenados se darán cuenta de que esa medida sí los afecta". Lo mismo pasó con los anuncios de los cortes eléctricos, dejados a los funcionarios "responsables" para que ni se relacionen con el líder culpable& Un importante ex funcionario, muleta del caudillo en varios escenarios pasados, comentó entre amigos: "La noticia no será si tal o cual persona está o no involucrada en alguna de las trampas bancarias y financieras avaladas por el régimen sino más bien si se procede judicialmente contra ella". Otro me indica que en los allanamientos a las casas de los solicitados podría haber caída y mesa limpia por parte de los policías enviados. No se está haciendo inventario de lo encontrado o retirado por las "autoridades". ¿A quién le reclamarán esas "desapariciones" los que puedan salir limpios de las investigaciones?.. Una demanda que se cocina de un banco de inversión contra una casa de bolsa podría arrojar noticias sorprendentes que desnudarían la corrupción familiar petrolera al nivel más alto& Dos de los funcionarios responsables de la economía y finanzas viajaron a Cuba dos días antes de anunciarse las medidas para coordinar con sus "mentores castristas" los operativos a realizar. Otros dos no viajaron por problemas de salud pero estuvieron al tanto por una conferencia telefónica desde La Habana& ¿Se podrán ver todas las fotos de la galería que en su casa lucía Pedro Torres Ciliberto? Allí hay personajes de todos los colores, gobiernos y ramas del poder desde los años sesenta. Destacan militares, políticos y magistrados de varias épocas&

bajo

radiografía: Un individuo ligado a las finanzas me advierte: "Entiende que en materia de colocaciones bancarias, comisiones a funcionarios y transferencias al exterior siempre se han movido personajes conocidos pero con bajo perfil. Lo distinto en esta robolución es que han sido exageradamente descarados, avaros, egoístas y abusadoramente "nuevos ricos" con sentido de impunidad. El ostentoso tren de vida, con aviones, guardaespaldas y caravanas de carros blindados con millonarias propiedades en el exterior y llamativas presencias en restoranes, casinos, clubes, marinas y aeropuertos del mundo los colocó en el ojo del huracán. En medio de la salida apresurada algunos compraron, solo en este diciembre, aviones, yates, casas y apartamentos en La Romana, Miami, París, Madrid, Milán, Roma, Londres, Viena y Nueva York. La lista las hacen en muchas de esas ciudades las autoridades impositivas. Te sorprenderás de la pila de "ex pata en el sue- lo" que hoy se apertrechan en Louis Vuitton, Gucci, Hermes, Jourdan, Cross, Brioni, Dunhill, Zegna y en las relojerías más costosas para mover, en sus muñecas, dinero fácil mal habido. No escapan ni los más monacales. Anota, que si bien entre 99 y 2002 hubo corrupción, tras los hechos aún no claros del "golpe" la permisividad para tener fondos y respaldo ante eventualidades contó con el visto bueno desde la más alta posición. Así es que hay fortunas de más de una decena de miles de millones de dólares a buen resguardo. La gente cree que exagero pero sólo piensa que han manejado más de $950.000 millones. El 1% son apenas $9.500 millones. Cuidado y si esta devaluación se hace para hacer más ricos a los boliburgueses, pues ahora tendrán el doble de bolívares aunque no tengan bancos". Le creí todo tras darme nombres y sobre todo mostrarme fotos de algunas fiestas de esos personajes...

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Twitter.com/NelsonBocaranda

Devaluación bicentenaria de Marianella Salazar

Este régimen ineficiente, corrupto y pavoso ha decidido celebrar el bicentenario de la Independencia devaluando no sólo la moneda que lleva el nombre del supuesto líder reencarnado, sino destruyendo los niveles de vida a estándares sin precedentes. Los bicentenarios en Venezuela son de mal agüero, en 1983 celebramos los 200 años del natalicio del Libertador y a menos de dos meses el país se estrenaba en la etapa de los “viernes negros”.
Luis Herrera y Lusinchi gobernaron haciendo de Recadi un símbolo de la corrupción de la Cuarta República; Caldera creó la OTAC, sucesora de los males del populismo y Chávez lo sustituyo con un organismo como Cadivi, que supera a los anteriores en corruptelas y manejos irregulares en la entrega de divisas, tanto, que los aliados partidos oficialistas como el PPT y el PCV le exigen “sanearlo”. Chávez ostenta el récord de haber devaluado el bolívar por debajo del peso colombiano, y de ser el presidente que más ha hecho por las economías foráneas imperiales, de las que dependemos hasta para comer. Si seguimos así, pronto tendremos la necesidad de comprar agua potable en tanqueros que transporten glaciares desde Argentina, país al que hemos subsidiado su deuda en dólares.

Chávez es tan consciente del daño que le hace al país con la devaluación del bolívar, que la perpetra de manera prácticamente clandestina, intentando pasarla por debajo de la mesa. Una medida devastadora, tan grave como la devaluación de 100% del bolívar, que dejó en rojo nuestros depósitos y ahorros, la anuncia en medio de chistes nerviosos, en un “pase” con el canal 8. Cuando más se justifican las cadenas no las hace. Las devaluadas cadenas presidenciales sólo transmiten las mentiras de la decadente propaganda de un régimen que pasará a la historia como el más depredador.

En vez de bolívares, Boves.

Esta devaluación bicentenaria es mucho más que la destrucción de nuestra moneda y de la poca calidad de vida, también es la depreciación de la moral y del intelecto de quienes gobiernan, con sus pobres excusas, intentando explicar sin éxito el estado de destrucción de las turbinas del Guri ­una de las obras de ingeniería más importantes del mundo­, cuando en realidad se debe a la desidia reinante en 10 años de revolución bolivariana que no le hace mantenimiento a nada; o las infelices declaraciones que le atribuyen las tinieblas que oscurecen a Venezuela al fenómeno atmosférico de El Niño. Si el Gobierno ordenara la reparación de las turbinas del Guri tendría que invertir 20 millardos de dólares, la mesada de un año que Chávez le regala a Cuba.

La devaluación, más allá de decretar la verdadera ruina del país, nos transporta 200 años atrás, a 1810, sin luz eléctrica ni aguas servidas y, lo que es peor, más dependientes del resto del mundo que nunca, con el agravante de que la sangre derramada producto de la violencia supera y multiplica el número de muertos en la más larga guerra de independencia de América. Como lo propone Oswaldo Álvarez Paz, deberían cambiarle el nombre de Bolívar a nuestra depreciada moneda. Chávez no tendrá el descaro de seguir hablando de bolívar fuerte.

En realidad, debería llevar el nombre del caudillo llanero que sí reencarnó en vez del Libertador. El cruel José Tomás Boves.

Tic tac ¡Buenas compañías! Según fuentes de inteligencia, en los primeros días de enero, el líder de las FARC, Iván Márquez, llegó a Cuba procedente de Venezuela. Coincidió en La Habana durante esos días con el presidente Chávez. Márquez salió el jueves pasado desde el mar de la felicidad rumbo a Nicaragua, en un avión con matrícula venezolana…

tic tac

El socialismo inservible de Francisco Alarcón

El socialismo del “Siglo XXI” no tiene ideas ni principios; sin embargo, tiene una década desolando la ex rica nación venezolana. Los resultados concretos indican eso, y su camino parece ser el de terminar con todo. Este axioma, lo podemos observar a la luz de algunas cifras que contienen ciertas verdades y fueron divulgadas por el presidente del BCV para el cierre de del 2009. Indicó:”pese a los enormes esfuerzos desplegados para avanzar en el proceso de transición de una economía rentista hacia un nuevo modelo socioproductivo, el proceso ha sido lento”.

La producción petrolera viene en picada, siendo mucho menor (36%) a cuanto ocurrió el paro petrolero en 2003. El peor desempeño lo encontramos en la producción no petrolera habiendo declinado en el periodo 2009 a 3 mil 326 millones de dólares. Reflejando la destrucción de la industria privada, nunca antes su situación fue tan precaria ni siquiera cuando el paro de 2003 o en los momentos de mayor tensión política. El Banco Central le atribuye el derrumbe a las “empresas productoras de metales comunes, sustancias y productos químicos y de caucho, entre otros”.

Cuestión no cierta, la verdad la hallamos en el anclaje cambiario y la sobrevaluación de la moneda con un tipo de cambio del dólar oficial en 2,15 bolívares. Cuando los industriales particulares cada vez tienen menos posibilidades de su obtención, acumulando perdidas de un 70% con la diferencia cambiaria. El corolario de esto es que la moneda está sobrevaluada causando un desequilibrio que, deviene en perdidas, viendo como lo que se compra con 2,15 bolívares dentro del país es mucho menos de lo que se adquiere con un dólar.

La Economía de puertos puesta en práctica por el oficialismo, nos hace cada vez más dependientes de las importaciones. La industria nacional se le hace cuesta arriba competir con los productos importados que son más baratos, forzándose a reducir sus nominas. El Estado se ha constituido en el gran empleador, en el dueño de todo con las estatizaciones de las empresas privadas, y estás empresas dejaron de dar los rendimientos acostumbrados para convertirse en plazas destinadas al el clientelismo político del “proceso”. Dejando atrás sus cualidades de sociedades competitivas, en esta situación se encuentran las industrias básicas, petrolera, telefónica y la eléctrica, conociendo cuales han sido sus rendimientos después que pasaron a manos del Estado.

El acceso a las divisas es un privilegio del Estado y de escasa consecución para los industriales privados, atropellando a la producción nacional, además de la disminución en el consumo.

La política de Estado está dirigida a acabar con la industria privada con las restricciones ya señaladas, a tomarse lo que queda de éstas para tener un control total de los medios de producción. En la teórica marxista el control de los medios de producción constituye el “comunismo”, supuestamente serían controlados por la clase obrera, estableciéndose la dictadura del proletariado. En Venezuela no ha ocurrido nada de esto, la supuesta revolución no aglutina a obreros, sino a una burguesía expoliadora que emergió de su propio seno. La centralización de los poderes es un hecho consumado, manteniéndose ciertos visos de legalidad que cada vez son menos ciertos. El destino de esta “revolución” pareciera acercarse por momentos, cuando vemos que todas estas medidas y errores son aceptados con resignación por la gente. Sin necesidad de ser un taumaturgo para darnos cuenta que nuestro final parece ser homologarnos con Cuba. Igual que allá, en nuestro país no se ha visto ningún avance de las empresas estatales, simplemente vivimos una etapa de cierta convivencia entre los industriales privados y gubernamentales, y quienes se benefician son los países aliados a la “revolución” con tecnologías importadas porque las “fabricas socialistas” no poseen conocimientos para incorporarse a la producción.

Así arribamos a lo que han sido once años perdidos por una Venezuela que debía estar por lo menos en “vías de desarrollo” y no en vías de su ruina, siguiendo las instrucciones emanadas desde la Habana en los epítomes de Fidel Castro, anima de “la revolución Cubana”.

La disociación de las apariencias objetivas de Teódulo López Meléndez

En el Manifiesto futurista se hablaba de la belleza de la velocidad, de una, claro está, representada por los medios de transporte, revolución ya comenzada en el siglo XIX. Lo curioso es que se condenaba la inmovilidad a la que, pensaban, la literatura había condenado al hombre. En consecuencia, se exaltaba el movimiento agresivo, el insomnio afiebrado, el salto mortal. En El manifiesto técnico de la pintura futurista se hablaba del “dinamismo universal” y de la “sensación dinámica”, del concepto de la energía de la materia cuya esencia no era lo formado sino el continuo formarse.

Filippo Tommaso Marinetti encontraría hoy que sí, que más allá de como él lo quería, la identificación del hombre con la máquina se aproxima a límites impensados que podrían conllevar a un cambio de la fisonomía misma del cuerpo humano y también encontraría que la máquina que él asociaba a velocidad impone hoy la inmovilidad.

¿Qué es belleza? ¿Qué será belleza? Dentro del mundo que viene de la ruptura de la doble visión del ojo, de una humanidad disléxica, de la pérdida absoluta de distancia y de los relieves, de la desaparición del aquí, el arte abandonará la perspectiva del espacio para asumir la perspectiva del tiempo. En cualquier caso, como lo quería Marinetti, belleza estará asociada a velocidad, pero no puedo concebir como será esta "belleza", si es que no llegamos a concluir que ambas palabras se harán sinónimas. Entre otras cosas, el mundo postindustrial ya no fabricará grande objetos, pues bien se sabe que estamos ante una miniaturización del producto tecnológico. Mañana nos tragaremos micromáquinas que recorrerán nuestro cuerpo, micro robots que andarán nuestras arterias y píldoras inteligentes que transmitirán información sobre los restos de carne que nos queden. Paul Virilio lo sabe y por eso acuñó la palabra “anímatas” para describir a esos extraños visitantes que a la larga se irán integrando a nosotros como nuevos órganos sustitutivos de aquellos atrofiados o inservibles o, simplemente, para cubrir otras necesidades, unas no propias de la evolución de la especie, dado que el caso parece ser que esa evolución ha terminado. Sí, el sueño dislocador de Marinetti de una identificación plena del hombre y el motor se asoma. Esa será la nueva salud, anunciada por el propio Nietzsche y convertida ahora en un espacio reducido y circunscrito, dado que lo exterior se anula. Si el hombre es ahora el espacio a conquistar debemos tener en cuenta que la metafísica reaparece en la forma más insospechada, puesto que este hombre postevolucionista intervenido por los objetos de la biotécnica se convertirá, literalmente, en un hombre metafísico.

El futurismo asociaba velocidad a automóvil. Con él a tren y a todo lo que se moviera por motor. Hoy la velocidad está en las ondas electromagnéticas. Dentro de poco Internet entrará por la vía de la electricidad, no del teléfono. Bien podemos decir que la velocidad de la luz es el nuevo límite, uno en que nos paralizamos. Ya no hay interpretación subjetiva o disociación de apariencias objetivas. Ya no sabemos bien que es realidad. Está rota la unidad de percepción del hombre y su relación con lo real, si es que a algo podemos seguir llamando así. El ojo humano ha sido superado por la imagen de síntesis. En los tiempos de Marinetti la velocidad equivalía a disminución de tiempo, a un ahorro entre llegada y partida. Ahora sólo llegamos y no es necesario partir. Velocidad se ha convertido así en absoluta inmovilidad. Virilio nos lo recuerda al hablarnos del hombre inicialmente móvil, luego automóvil y finalmente mótil, es decir, uno que ha limitado sus movimientos y en cuyas casas pronto no existirán ventanas, ventanas como las de Shakespeare y Pessoa en sus sonetos, más sólo pantallas y cables que ocupan los antiguos lugares de ellas. Ya no puede decirse que estar signifique aquí. La transmisión entra directa convirtiendo a este planeta en uno sin espacio y distancia. No necesitamos desplazarnos, el violento aire removido por la máquina que ha podido conmover a los futuristas ha sido sustituido por la paradoja de que todo acontece en este lugar en ninguna parte donde estamos fijos o clavados nosotros receptores de las ondas electromagnéticas.

Al desaparecer la distancia lo lejano es lo que tenemos “cerca” y lo cercano se hace intolerable. El hombre queda contraído, por la velocidad, en un mismo sitio, en uno que ya no se llama “aquí” sino “ahora”. Las consecuencias son previsibles. En el campo de la literatura la eliminación de las distancias ha conllevado a la aparición de una sin distancia; es lo que se denomina literatura “light”. Sólo podremos derrotarla viajando hacia el interior del hombre, pues hacia fuera todo está comprimido. Si queremos escribir sobre lo planetario hay que ir a buscarlo en el único planeta que todavía subsiste, el hombre. Él está inmovilizándose y llegará a un sedentarismo total, a una parálisis que hace de su cuerpo un ghetto. En ese ghetto debemos introducirnos y buscar lo intermitente, que será lo único que quede. Así, deberemos aprender a manejarnos en el tiempo, no en uno histórico desaparecido, sino en el “real” de la onda electromagnética y hacer tomar a la literatura su papel de alimento del alma en sustitución del narcótico del vacío llamado “light”. La tecnología paralizará al humano, pero podemos los escritores combatir la atrofia de los miembros que esto traerá impidiendo que las ondas electromagnéticas de la transmisión en vivo nos hagan meros receptores de una “luz” aséptica alimenticia en sí misma, suministrando la otra luminosidad, la que siempre ha anidado en aquello que está por ser paralizado.

La clonación puede hacerse, pero existe otra, la del “doble”, uno electroergonómico, la proyección de una “imagen” a la que podemos dotar de los “sentimientos” de aquél que la origina. Ya está planteado que el astronauta viaje desde su casa siguiendo una proyección virtual a partir de una sonda espacial. “¿Velocidad es belleza” como lo planteaba el viejo furor futurista? Los pintores deberán aprender a pintar la perspectiva del tiempo, los poetas deberán comprender de una vez por todas que están colocados en el espacio en blanco entre las palabras, los escultores deberán tomar en cuenta la existencia de otra materia (el tiempo ya lo es) y cambiar el humano rostro desfigurado. Nuestra labor deberá ser la de inferirnos de la luz, comprehender el lugar del no- lugar.

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