A GUSTAVO Adolfo Bécquer de Francisco Alarcón

Al hablar del Romanticismo, lo relacionamos con Gustavo Adolfo Bécquer, poeta muy popular y de rica paráfrasis. Los Becquer fueron oriundos de Flandes pero Gustavo Adolfo nació en Sevilla en 1836. Fue casi un marinero mudado a la literatura, inesperadamente no pudo ingresar a la escuela náutica y así se dirigió hacia lo que él quería: la gloria literaria.



A los doce años compone su primer poema una “Oda a la muerte de Don Alberto Lista”, su adolescencia estuvo cargada de cánticos a ninfas evasivas que fluían en sus sueños y de su apego con la grácil inmortalidad de la belleza.


Su vida fue rápida, apurada, sin posibilidades, a veces, de compilaciones; su obra fue dispersa con sus setenta y seis cortas rimas que han podido haber quedado en el aire.
Pero ya habían sido publicadas en periódicos y encauzadas para su edición.

En sus comienzos sus versos del período sevillano eran un adiós a todas las cosas que no pudo alcanzar y hacer suyas, en suave sollozo modulado por la desesperación; siempre dominado por un sentimiento de interinidad, excediéndose con un lirismo pueril y plañidero.

Becker fue un provinciano hasta tanto sus rimas pudieron levantar interés en los pechos henchidos de los vates conocidos. Ya en Madrid, su vida comienza a cambiar a pesar de haber aguantado extendidas miserias. Emprende con ditirambos en “La Corona de Oro” que los redactores de la España Musical y Literaria, dedicaron a Don Manuel José Quintana.

Esto no fue suficiente y arranca a viajar con su hermano pintor Valeriano en excursiones artísticas por España. Aquel errabundo y abstraído poeta no se daba cuenta del tiempo ni del medio ambiente, por fin a los veinte años obtiene reconocimiento escribiendo en “La Crónica” críticas de arte. Madrid lo lleva al romance heroico en el pasado y poéticamente escudriñando leyendas. Así, Becquer comprendió mejor a Madrid, encuentra en las consejas del Duque de Rivas un estímulo e hizo como José Zorrilla viéndose que su verso se prestaba más a él que al de la historia. Este nuevo rumbo mejoró su destino y Becquer fue nombrado censor de novelas y comienza a escribir sus Rimas. Con otra voluntad el poeta cambia su talante político, y alcanza a estarcir su polémica opinión en “El Contemporáneo”.

Eran tiempos controvertibles y se debatían en los corrillos literarios los partidarios de Alberto Lista con los románticos, recitaban los poemas José de Espronceda, considerado el superlativo exponente del romanticismo español, entretanto, los incomprendidos se aferraban al rictus inolvidable de Fígaro.

Becker, establecido como traductor, periodista y censor se casa, no siendo su experiencia en este aspecto la mejor, tranquilizando las tribulaciones del matrimonio en la medida en que un amor de ilusión es la enmienda de una desilusión amorosa. Llegó y comprobó la vieja máxima de que amor con hambre no se sostiene con ninguna musa, por eso la fe amatoria de Becker triscaba por el limbo: “Qué es poesía”, me dices mientras me clavas en mi pupila tu pupila azul. “Poesía… eres tú”.

Becker de nuevo se queda en la calle con la caída de Isabel II, pero ya tenia resonancia, y regresa de nuevo con otro editor quien le permite difundir su famoso artículo: “Las hojas secas”. Publicó también cuartillas hasta en almanaques: “Errante por el mundo fui gritando: La gloria ¿dónde está?” Para él la gloria era nada, el poeta aludía el mal, la crisis del romanticismo, cuando el aire estaba cargado de ideas revolucionarias.

Los biógrafos de Becker acentúan la influencia de Heinrich Heine sobre su poesía, encontrando concordancias con Byron y Musset. Pero hay grandes diferencias de pensamiento entre Heine y Becker que pudieran disipar este criterio. La vida de Becker fue muy corta y se estaba acabando sin dejar una obra compendiada en un puñado de Rimas y algunos poemas fragmentarios, de los mejores son: El Miserere, Las Cartas desde mi celda entre otros. Y sus magníficas Leyendas, algunas son Tradiciones Sevillanas o de Castilla.

Tenía treinta y cuatro años cuando murió el poeta que hizo brotar lirios de las miserias humanas y había llorado por la soledad de los muertos. Se despidió diferenciándose de Heine cuando dijo “Dios me perdonará; es su oficio…”.

El tono de una actividad política desleída de Teódulo López Meléndez

Cuando un país no conoce de tonos de grises ni logra distinguir acentos, modulaciones o entonaciones, puede decirse que está extremadamente radicalizado y que lo único que lo anima es destruir a la otra mitad. Ese es el panorama impuesto por el llamado comandante de la revolución con sus constantes peroratas de odio y su continuo llamado a exterminar a quienes no le siguen. He aquí el origen del drama, uno que es muy difícil de enfrentar con un mínimo de sindéresis.

Es lo que algunos han llamado con esa odiosa palabra “polarización”, una sacada del staff de los sociólogos de nuevo cuño que se dicen especialistas en la resolución de conflictos. Apelan a palabras como diálogo, lo que conllevaría a asegurar de manera terminante que a Venezuela no le queda otra salida que la guerra civil, dado que diálogo no puede haber, cuando el caudillo proclama a los cuatro vientos su imposibilidad bajo el argumento de que “ser rico es malo” o que “la batalla es final” o que “la oligarquía y la oposición de mierda deben ser destruidas”.

En estas condiciones no puede decirse que la política es una posibilidad por hacer, a menos que de alguna manera se busquen los intersticios para vencer la llamarada del odio. Ello no equivale a la inacción de resistencia frente a la dictadura, pues tal comportamiento equivaldría a complicidad ni a obstinarse sólo en una participación electoral obviando las magras condiciones en que ella se produce. En este contexto manifestarse continuamente dispuesto al diálogo se percibe como una disposición a un entrevero de piernas con un régimen que sólo permite la fidelidad más absoluta.

El ejercicio del poder en Venezuela es uno arbitrario, caprichoso y típicamente de cuartel. El caso de la disidencia del gobernador del estado de Lara a su militancia en el partido de gobierno (PSUV) nos ha mostrado con mayor claridad las aristas de la crisis presente. El presidente llega a Barquisimeto y ordena la expropiación de dos galpones de la empresa “Polar” y el gobernador reacciona como todo hombre apegado a la ley: eso es una zona industrial, así está en el plan de desarrollo urbano de su ciudad, hay ordenanzas específicas y la ley de la materia impide desafectar sólo una parcela pues habría que hacerlo con toda la zona que tiene alrededor de 180 industrias. Si menciono este caso específico es porqué posiblemente fue el detonante final de la crisis entre el gobernador disidente y el presidente mandón y arbitrario.

Está claro que lo que el régimen se propone es controlar en su totalidad la producción y distribución de alimentos para tener un control total de la población por vía del estómago, pero la arbitrariedad ordenada a su paso por la ciudad de Barquisimeto equivalía a un “yo soy la ley” o “mi voluntad es el texto constitucional”. Obviando el caso específico, uno donde no se consultó a la autoridad local sino que se le ordenó una medida contraria a Derecho, lo destacable es que el gobernador Henri Falcón llegó al llegadero, como se dice popularmente. En su carta de renuncia al partido expresa la necesidad de un diálogo entre todas las ramas del Poder Ejecutivo, la consulta democrática, el acuerdo como mecanismo para resolver las diferencias. Pero, más allá, proclama que el país requiere concordia, entendimiento, paz, transformación social sin atropello.

La carta, obviamente, no fue entendida por sus excompañeros de partido que se lanzaron a endilgarle toda clase de improperios, pero tampoco por una oposición obtusa que se lanzó por el mismo camino. Esta última le reclama al gobernador Falcón su anuncio de mantenerse en el proceso revolucionario o la ratificación de que con el líder el tratamiento es decirle la verdad. No entienden. El gobernador disidente no podía provocar la ruptura. Con la inmensa habilidad política que ha demostrado tener debe haber tenido también muy en claro que el diálogo y la paz que reclamaba iba a ser respondida con una catapulta de odio. De manera que es el dictador y el régimen los que producen la ruptura, no él. Eso le concede un inmenso poder moral sobre un país que no recapacita, es verdad, pero que a la larga puede ser entendido.

El otro argumento usado por los obtusos es el de Francisco Arias Cárdenas, un excomandante compañero de Chávez que se convirtió en candidato presidencial de la oposición, salió derrotado y luego mansamente volvió a las filas del gobierno donde fue “cristianamente” perdonado por el jefe supremo. Ese trauma parece internalizado por una parte de la población. Veamos lo ocurrido: Arias fue honesto en su oposición, cumplió su tarea, perdió y cayó en el más absoluto olvido y en el más doloroso abandono. No tenía piel para aguantar semejante situación que me imagino incluía una situación económica difícil. En esta situación buscó a cercarse a su viejo amigo que en nombre de esa amistad lo recibió y lo incorporó a su gobierno, siendo hoy Viceministro de Relaciones Exteriores. Sin entrar a calificar la actitud de Arias lo que importa es mirar hacia quienes padecen lo que ya se conoce como “el trauma Arias Cárdenas”. Parece que los preside una convicción de que todo disidente es un “caballo de Troya”, un traidor enviado por Chávez a infiltrar las puras aguas de la oposición para luego voltearse. No fue el caso de Arias Cárdenas. Es interesante como el sector oposicionista obnubilado se coloca en una situación francamente psiquiátrica, una que les impide observar con la debida atención la magnitud del desgajamiento que ha sufrido el partido de gobierno con la renuncia del gobernador Falcón. Una que induce a rechazo porque seguramente es otro insincero enviado a infiltrar cual “caballo de Troya”.

Esa carencia de percepción no los hace ver que el gobernador disidente no puede cumplir con ese papel porque entre los planteamientos más firmes que ha hecho es que no tiene nada que ver con la oposición ni ningún partido de oposición le sirve. Por cierto, uno de los mejores planteamientos de su rueda de prensa. Lo es porque el gobernador disidente es un militante revolucionario que no abjura de sus principios y porque sabe meridianamente que esa oposición está condenada a no tener oportunidad seria de gobernar. Pero más aún: no pueden ver el estupendo planteamiento de fondo del gobernador disidente: reclama un socialismo no sectario, humano, de entendimiento, de desarrollo social y de respeto a la ley y al texto constitucional de 1999. Cuando proclama su apego a la Constitución salida de una Asamblea Constituyente es señalado por los obtusos por supuestamente decir lo mismo que Chávez, olvidando dos cosas: la primera es que Chávez ya proclamó a ese texto como transitorio y que la oposición no hace otra cosa que reclamar el respeto por él. ¿En qué quedamos entonces? He recordado que los funcionarios no son electos solamente para hacer obra, para desarrollar los servicios públicos y atender a los más necesitados, sino también para apegarse al texto legal, para actuar enmarcados por un Estado de Derecho.

Volvamos, porque es vital, a la oferta del disidente gobernador Falcón del estado de Lara. Ha puesto sobre la mesa un socialismo de estos tiempos, una declaración que es equivalente a una condena de las prácticas estalinistas de Chávez, un reclamo directo y contundente contra el personalismo encarnado en el líder que todo lo sabe y todo lo decide sin preguntarle nada a nadie. Ha puesto sobre la mesa un reclamo de justicia social y de mantenimiento de lo que la revolución haya podido lograr en este sentido, pero volviendo a la sindéresis, a la dirección colectiva y dialogante. Este es un extraordinario planteamiento que no ha podido ser visto ni por los fanáticos oficialistas que lo acusan ahora de “financiado por la oligarquía”, de “servir al capital internacional”, de “traidor” y hasta de “conspirador”, ni por la oposición obtusa que lo llama “nuevo Arias Cárdenas”, “ladrón” y “líder con pies de barro”.

¿Podrá ser visto y oído este llamado por la gran cantidad de militancia oficialista ya preocupada por las arbitrariedades de su líder que, para muestra de botón, ya tiene un largo historial en las conferencias internacionales? Al menos en el estado que gobierna el señor Henri Falcón ha tenido eco: diputados a la legislativa local, a la Asamblea Nacional, concejales y militancia lo han acompañado. Es ya el mayor desgajamiento sufrido jamás por el partido de gobierno.

Ahora bien, el señor Falcón ha ido a militar a un partido aliado del gobierno, Patria Para Todos (PPT), en un gesto de su apego al proceso con todas las variantes y diferencias que tiene con él y que hemos resaltado en este texto. El PPT es una disidencia de Causa “R”, fundado por Moleiro, un viejo marxista teórico que inició en Venezuela el planteamiento radical (la “R” viene de radical) y que estuvo a punto de ganar las elecciones (todavía hay gente que dice que las ganó y se las usurparon) con la candidatura presidencial de Andrés Velásquez, un líder sindical del sector metalúrgico. En pocas palabras, una versión del Partido de los Trabajadores de Brasil y un planteamiento muy similar al de Lula Da Silva.

La respuesta del partido del señor Chávez ha sido congelar sus relaciones con el PPT por recibir en su seno al “traidor” gobernador disidente del estalinismo. Antes de usar los calificativos apropiados para semejante actitud, lo que interesa resaltar es que se ha puesto sobre la mesa un verdadero escape a la militancia desencantada oficialista y no hacia una posición retrógrada, sino hacia una oferta de principios y de apego a la legalidad. Ahora bien, ¿cómo alguien que tenga dos dedos de frente no puede darse cuenta que estamos ante el hecho más importante ocurrido en Venezuela en por lo menos ocho años?

No tengo capacidades adivinatorias para conocer la suerte de este proyecto que ante la ceguera general ha puesto sobre el tapete el gobernador Henri Falcón, pero sí creo estar en la excepción, esto es, creo tener dos dedos de frente por lo menos, de manera que saludo el hecho como una oleada excepcional de viento fresco en esta situación obtusa que describo al inicio de este texto y lo saludo como un hecho de una importancia política excepcional que bien podría romper el presente encasillamiento.

Buena suerte gobernador Falcón.

teodulolopezm@yahoo.com

¿PAZ? ¿GUERRA? de Américo Martín

Pese al presidente de Venezuela sigue en angustiosa búsqueda de pretextos para sacudirse el fantasma de las elecciones de septiembre, el peligro de guerra en nuestra región se ha ido desvaneciendo. Subsisten, sin embargo, focos de latente conflicto. La relación Perú-Bolivia- Chile desde la Guerra del Pacífico (1879-1884) es delicada. Bolivia perdió Antofagasta y con ella su salida al mar, y Perú la riquísima Taracapá y la importante ciudad de Arica. Hay un latente rencor antichileno en no pocos bolivianos y peruanos, que podría erupcionar por incidentes delicados o por la irrupción de algún mágico salvador de la patria. Incidentes como el presunto espionaje chileno en Perú y un ruidoso líder étnico en Bolivia, podrían abanicar viejas brasas incandescentes. ¿Se produjo o producirá una guerra? Afortunadamente no. El difícil diálogo se ha impuesto.

En Argentina el latente problema de Las Malvinas dio lugar a la invasión ordenada en 1982 por Galtieri, para encender una causa patriótica que obliterara sus graves problemas internos. Argentina fue lamentablemente derrotada. Y la secuela fue la caída de la dictadura. Ahora se presenta el problema de la perforación de pozos en el Archipiélago. Se estima que haya allí unos 60 millones de barriles, más de los que tienen actualmente Argentina y el Reino Unido. Cristina, quien suele actuar con la mira puesta en la perpetuidad de los Kirchner, logró la solidaridad de 33 países latinoamericanos y del Caribe y elevó el asunto a la ONU. Decisiones estas “de librito” pero –y he aquí un pero que la enaltece- dejó en claro que su gobierno no provocaría conflictos bélicos. El presidente Chávez, que no deja pasar ninguna ocasión para el espectáculo, saltó a sugerir ayuda militar no solicitada. La respuesta británica fue lógica. Dialogaremos –subrayaron- con Kirchner, no con quien no tiene vela en ese entierro.

Los presidentes Correa y Uribe estuvieron a un tris del choque bélico. Entre las computadoras, el bombardeo y las revelaciones de la Comisión de la Verdad ecuatoriana virtualmente convalidando documentos de Reyes, pareció bloqueada toda posibilidad de acuerdo. Y, Chávez, no faltaba más, movilizó tropas por “solidaridad” para colocarse en el centro de los acontecimientos. No obstante, se inició el diálogo entre los dos países, que parece culminar felizmente en Cancún, precisamente cuando el presidente Chávez llevaba al rojo sus relaciones con Colombia. Esa contradicción entre aliados del ALBA estalló a la vista en la Cumbre de Cancún.

El incidente que opacó el resto de la agenda, fue el enfrentamiento Uribe-Chávez cuyos pormenores se conocen. Chávez quería utilizar el conflicto con Colombia para hacer lo mismo que Galtieri en 1982, olvidando lo que esa aventura le costó al dictador argentino. Por cierto, Galtieri amaba a Perón, el mismo que declaró en Madrid que si la URSS lo hubiera respaldado, él habría sido el primer Fidel Castro de América. Perón, Perón ¡qué grande sos!

El encendido intercambio Uribe-Chávez más bien sirvió para que asomara una reconciliación. Puestos a honrar el signo al sentido, los dos hicieron lo correcto. Pero tomemos nota: El nuestro teme como al fuego la riña electoral de septiembre. Sabe que puede perder y si Colombia no califica ya como ardid para suspender las parlamentarias, en su imaginación no faltarán otros. Tomemos nota: acaba de culpar a la oposición por sabotaje eléctrico y asegura que la tragedia eléctrica es parte de la lucha entre la revolución y la contrarrevolución. “El culpable de un apagón total –deslizó- no soy yo por incapacidad y por distraer recursos destinados a mantenimiento y ampliación de la generación eléctrica, sino de mis enemigos”.

Con más razón hay que ir a votar.

LA RENUNCIA DE FALCÓN de Juan Páez Ávila

La renuncia del Gobernador del Estado Lara, Henry Falcón, al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y su afiliación al Partido Patria Para Todos (PPT) puede tener varias lecturas, pero sin lugar a dudas es la reacción de un dirigente del Proceso chavista que en su administración como gobernador ha tenido algunas ejecutorias políticas discrepantes de la prédica excluyente y del discurso virulento de su Comandante en Jefe, que desde hace algún tiempo lo ha venido enfrentando a través, primero del ex – gobernador, hoy Ministro, Luis Reyes Reyes, y más recientemente por intermedio de la Alcaldesa Amalia Sáez. Y aunque Falcón ha manifestado que sigue adherido al proceso revolucionario, el Comandante Chávez lo mandó a ¨lavarse el paltó¨, a través de algunos lugartenientes, que permanecieron callados hasta que recibieron la orden del jefe máximo, de descalificarlo y agredirlo desconsideradamente. .
El hecho de que ni siquiera la proximidad de la elecciones para la Asamblea Nacional, llevara Hugo Chávez a arrugar, como lo hizo cuando el entonces Alcalde del Municipio Iribarren lo desafió lanzándose como candidato a Gobernador en un acto de masas, que le permitió demostrar su independencia y su liderazgo personal, puede ser un indicador de hasta dónde puede llegar la confrontación, porque son muchos los rumores de la existencia de un grave malestar en la militancia y dirigencia del PSUV, que han llegado al límite de la tolerancia a las órdenes arbitrarias y violatorias de la Constitución Nacional por parte de su Comandante en Jefe. .
La reacción del Presidente de la República y del PSUV, frente a la renuncia de Falcón a su Partido, cuyos dirigentes y militantes le obedecen como soldados de un batallón del Ejército, coloca a Hugo Chávez en una difícil encrucijada, acostumbrado como está a ordenar y a que nadie le discuta y menos le desobedezca. Frente a la segunda decisión autónoma, de trascendencia nacional, por las implicaciones que tiene en las elecciones del 26 de septiembre, que toma el Gobernador Henry Falcón, no sólo tiene de cabeza al Presidente, sino que también le dice a los militantes y dirigentes del PSUV, que su jefe está equivocado, que no es infalible, y que cada quien puede y debe expresar su pensamiento, aún dentro de su organización.
Y cualquiera sea el camino político que definitivamente tome Henry Falcón, en el Estado Lara el chavismo va a una derrota segura, porque el Gobernador ha recibido respaldo no sólo del chavismo, sino también de su propio liderazgo y de un sector muy importante de la sociedad civil larense, algo que seguramente Hugo Chávez jamás se ha planteado en sus delirios de líder continental. Todo indica que el proceso chavista es inviable, tanto por su fracaso mundial, como por la fractura interna. Un Presidente no puede ordenarle a un Gobernador electo, que viole todas las leyes y ordenanzas existentes para complacer sus arrebatos o planes personales. Los gobernadores y alcaldes que han cumplido órdenes inconstitucionales del Presidente, lo han hecho por diversas razones, unos porque su elección ha dependido de Chávez, y otros por miedo, por no encontrar una alternativa confiable a sus intereses a ideas.
Para no precipitar pronósticos más allá de las consecuencias que pueda tener la renuncia de Henry Falcón, tanto en las filas del chavismo como en los resultados electorales del 26 de septiembre, el contenido de la Carta enviada al Presidente de la República, a juicio de algunos dirigentes y analistas políticos nacionales, expresado por algunos públicamente y otros en privado, podríamos estar en presencia del quiebre definitivo del intento de Hugo Chávez de imponerle al país, un pensamiento único, un régimen autocrático y militarista, un socialismo anacrónico y fracasado históricamente. Sólo hay que esperar algunos nuevos acontecimientos y consolidar la unidad de la alternativa democrática, para que el país transite un nuevo rumbo hacia el progreso y bienestar de los venezolanos, en la diversidad, y recupere la convivencia pacífica, el diálogo y la vigencia de la Constitución Nacional.

La ECONOMÍA que A REVOLUCION MATA de Alexander Guerrero

Entrando el año, las perspectivas económicas para el corto plazo tuvieron que ser reelaboradas, modelos económicos y percepciones en general fueron impactados por una maxidevaluación que dobla la tasa de cambio, en medio se restricciones aun más severas de balanza de pagos, las cuales transmite CADIVI en un régimen más discrecional y restrictivo para la entrega de divisas para importar. El impacto de la maxidevaluación es evidentemente contractivo como es fácil elaborar técnicamente. Pero las cosas no terminaron allí, la descapitalización del sector eléctrico –responsabilidad exclusive del gobierno- trajo un racionamiento masivo de energía eléctrica, en un país donde la vida se nos va en un apagón tras otro. El gobierno decidió desenchufar la economía y claro está la contracción de la economía será aun más severa. Mis estimaciones abajo.

Por la revolución: de que nos vamos a morir

Las perspectivas económicas generadas por ese entorno violento e inestable, sin marco jurídico que proteja los derechos de propiedad, con un Jefe de Estado atropellando esos derechos según lo indiquen sus arrebatos ideológicos, y actuando amenazante contra toda manifestación de inconformidad por la gente, renuente a respetar los derechos básicos de la gente, en un país totalmente “africanizado” –en modelo de Uganda y Zimbawe, sus alter egos comunistas- en manos de maffias institucionalizadas en el poder y en maridaje con sectores mercantilistas que actúan como cronies de la nomenclatura gobernante –el caso de los bancos estatizados recientemente es apenas la punta del iceberg-, no han podido ser cubiertas por los 60 dólares del precio del barril de petróleo, al gobierno no le alcanzan los reales.

La devaluación del bolívar que sobrepasó el 100% consolida el esquema de contracción económica, escasez y racionamiento con inflación –en casos represada ya transcurrido durante el 2009. El creciente déficit fiscal forzó la devaluación del bolívar, con esos bolívares devaluados el gobierno piensa compensar el creciente déficit fiscal que le impone, no solo la caída del ingreso petrolero por descapitalización de PVDSA, sino la conversión en deuda pública, la propia de PDVSA, y otras empresas del Estado literalmente en ruina (Guayana por ejemplo) y muchas otras que ya son demandantes de fondos fiscales.

El gobierno agota las fuentes de financiamiento del déficit: la banca pagara algo

Como una muestra, véase el incremento de la deuda pública (bolívares y dólares) –incluida la deuda de PDVSA- de más de 16 millones de dólares durante todo el 2009!!. Las alarmas se dispararon, y paulatinamente lo vienen anunciando el mercado financiero internacional, el precio de la deuda venezolana se viene reduciendo, y se mantiene en los campos de inversión especulativa, pese a que el petróleo esta en 60 dólares el barril!!).

Solo la estatificación de la banca que opera en Venezuela podría parcialmente compensar la deuda pública, por ejemplo, los bancos intervenidos y estatificados en las semanas anteriores cuyos balances contienen voluminosa deuda pública de la Republica de Venezuela ( en bolívares y dólares) entregaron esos activos a FOGADE y al BCV, que son al mismo tiempo pasivos de la Republica, con lo cual esta reduce de su deuda pública el volumen de deuda pública que los bancos intervenidos y cerrados contenían en sus balances. Puede verse sin mayores problemas que en la estatificación de la banca hay ya un incentivo de tipo fiscal.

La economía amaneció el 2010 con una devaluación efectiva superior al 100%, lo cual decreta según nuestras estimaciones una contracción económica 9crfecimeinto negativo) alrededor del 7-9% - similar a la del pasado reciente (por ejemplo 1995). El efecto contractivo de la devaluación esta marcado en la historia. A él se agrega la incertidumbre cambiaria que trae el nuevo decreto cambiario y las intervención espasmódica del BCV, que muchos creen ilusamente son para reducir el diferencial entre la tasa oficial –inexistente- y el dólar permuta, pero que la realidad le muerde sus esperanzas.

El gobierno, y con el BCV no tienen el menor interés en reducir el spread entre el precio del dólar en el mercado permuta y el dólar cero cupón (bonos cambiarios) que emite el BCV y cuyo precio efectivo se sitúa alrededor de los 5.30 bolívares por dólar, porque hay que pagar una prima para adquirirlos a 4.85 Bs/$ en las colocaciones primarias. En el mercado secundario del dólar BCV para llamarlo de alguna manera la prima encarece el precio de ese dólar unos 50 céntimos de bolívar por dólar.

La devaluación que el BCV duplica

El BCV no posee la fuerza institucional – ya no es una institución independiente ni autónoma funcional- ni económica (pocas reservas internacionales para intervenir) para afectar sostenidamente hacia la baja la tasa de cambio, las razones son muy sencillas: la política monetaria se ejecuta en favor de las demandas por fondos del fisco -gobierno, es decir, para que el fisco tenga más bolívares la tasa de cambio del permuta debe mantener la presión al alza. Así ha ocurrido, la inflación que se genera por actuar como agente fiscal es en los hechos el impuesto inflacionario cuyo destino final es el fisco -gobierno. En otras palabras, no hay ninguna razón económica valedera que señale que el gobierno desea reducir el diferencial “cambiario”.

El estado cada vez con más empresas, además de la natural expansión fiscal que muestra un creciente déficit, acuden al mercado permuta para obtener más bolívares por dólar de los que le da el BCV en razón del esquema cambiario. Allí funciona la misma lógica del decreto cambiario donde las empresas del Estado y el fisco tienen el privilegio de obtener dólares a 2.60Bs; el resto, lo que queda del sector privado tiene que ir al permuta, o alas miserables subastas a un precio efectivo de 5.35 Bs/$ que ofrece ocasionalmente el BCV. Esto último se entiende el BCV está en manos del fisco (gobierno y FONDEN) y los dólares de su doble contabilidad están en parte dirigidas como excedentes hacia el fisco que al mercado.

El déficit fiscal 2010: el impuesto inflacionario y el ahorro licuado de la gente

Así, la política fiscal expansiva impone condicionantes financieros que han producido una extrema astringencia de fondos al sector privado; el flujo normal de fondos en la economía en las circunstancias políticas y económicas que describimos arriba están siendo desplazados hacia el fisco y el Estado (PDVSA) y otras empresas públicas, a través de un colosal crawding out (físico y financiero) con lo cual el dinero se acaba en las juntas directivas de los bancos para adquirir la deuda pública colocada por el Tesoro y el BCV, una especie de veneno que los matara lentamente, cuando el fisco agote esta fuente de fondos en medio de un déficit fiscal insostenible, no siquiera contablemente.

Ello se aparea con actividades económicas reguladas en extremo, y un sector privado con una capacidad severamente disminuida, entre otros. El círculo vicioso de un régimen financiero restringido y atrofiado por un insaciable fisco, va licuando la deuda, con efecto depredador absorbe el ahorro privado, que se corre con tasas de interés reales negativas, un régimen financiero establecido por agenda para facilitar la expansión fiscal.

En esas condiciones financieras y económicas, con una económica depredada con un endógeno déficit fiscal, en virtud que el ingreso fiscal y a 60 dólares el barril de petróleo no puede sostener la expansión del gasto público. La devaluación además de crear bolívares nominales depredados por la inflación, impondrá una fuerte contracción en la demanda agregada. El tenor de esa contracción ya se percibe en la balanza de pagos, donde las importaciones sentirán una caída del 25% respecto del 2009, ano que ya marco un descenso sustancial (30%) respecto del 2008.

Que dice la historia de las maxidevaluaciones

Las condiciones contractivas serian similares a las de 1995, por ejemplo, a propósito de la maxidevaluación de aquel año, pero que sin embargo, la devaluación allá fue un mecanismos para liberar las astringentes condiciones financieras causadas por la crisis financiera y el mal manejo de la economía de aquellos años. En esta oportunidad, el ajuste de la tasa de cambio, también una maxidevaluación, se ejecuto para drenar dinero al gasto público, el cual ya conocemos no puede vivir ni con 60 dólares el barril de petróleo, sin que se lograra el objetivo de eliminar las restricciones o el corsé sobre la economía en la demanda de divisas. La contraparte de ello lo vemos en la fuerte contracción –en términos reales - de la liquidez monetaria. La economía se contraerá en este año a niveles nunca vistos en la historia reciente, en los niveles de un crecimiento negativo de -12-15%. La crisis del sector eléctrico es el colofón de la anunciada ruina.

Para colmo de males, el intenso proceso de descapitalización de la economía venezolana impuesto por la revolución comunista que lideriza el Presidente de la Republica, arruinaron el sector eléctrico, el cual en virtud de las fuertes restricciones y racionamiento al consumo, domestico, comercial e industrial impactara negativamente la ya contraída actividad económica.

Ayer Cuba y Perú, hoy Venezuela

En esas circunstancias, y en medio de masivas expropiaciones, propias de un ambiente revolucionario donde leyes y constitución han sido vulnerados, la caída de la economía nos replicaría sin duda alguna las memorables contracciones de la economía cubana, al mando del Che Guevara en aquellos años setenta, que duro varias décadas, y en fuerte contracción de la economía peruana en los setenta dirigidas por el general Velasco Alvarado. Venezuela va corriendo ahora en paralelo a esa historia, aunque con unas décadas de rezago pero con los resultados ya conocidos desde que el comunismo se inauguro en los años 20 del siglo XX.

Algunas diferencias sin embargo hay que acotar; el fisco venezolano –y el Estado- venden en dólares y factura en bolívares, la tasa de cambio entonces le sirve para depredar con velocidad al sector privado, aunque la liquidez monetaria creada por el ingreso petróleo y las peripecias –doble contabilidad- contables monetarias del gobierno han permitido estirar la arruga pagando con una tasa de cambio fuertemente apreciada el consumo de la gente. El artificio monetario se desborona cuando el déficit fiscal no puede ser escondido como basura debajo de una alfombra.

Ese estirón, sin embargo, no pareciera aguantar más, por ello la revolución y las expropiaciones se han acelerado, porque los tiempos económicos de hoy harán difícil la compra de paz política y social como la de estos años de altos precios del petróleo, el desbalance fiscal que es colosal, ha apurado al Presidente Chávez ha correr hacia adelante con su revolución, el fin de la historia no está lejos, en el Titanic, vamos todos.