¿Y la libreta de racionamiento? de Francisco Alarcón

Resulta peregrino a estas alturas que a la “revolución” no se le haya ocurrido implementar una libreta de racionamiento, o mejor dicho tratándose de Venezuela país rico y de inmensas reservas petroleras, una libreta de abastecimiento. Que les garantice a todos los venezolanos por lo menos la buena alimentación para poder soportar el resto de los martirios vivenciales con las limitaciones de luz, agua, escasez de comida e inseguridad resultado de causas “indeterminadas”. De esta manera nos resolverían el inconveniente alimentario con las redes de supermercados que le fueron expropiados a las industrias privadas. Esa libreta de abastecimiento nos salvaría para obtener los productos de primera necesidad y medicinas con o sin dinero, y tratándose de una sociedad “socialista” la distribución se haría de acuerdo a las necesidades de cada uno. Así se alejarían de los cestatickets originarios de la cuarta republica y de denominación “burguesa”. Siempre me ha llamado la atención que tras once años del “proceso” el Estado “revolucionario” no nos pueda garantizar el abastecimiento de los alimentos. Habiendo tanta gente talentosa involucrada en la “revolución” parece raro, entendemos que los grandes problemas de Venezuela son endógenos y nada tienen que ver con el resto del mundo, nuestra economía decrece y cae el PIB no por la recesión mundial que empieza a ver su final, sino por otras razones que a lo mejor pudieran ser esotéricas. Aquí lo que ocurre es distinto a los inconvenientes del resto del mundo actual, nada tenemos que ver con ellos, la “revolución” en prodiga en ideas, capaz de superar cualquier coyuntura adversa.

Tenemos un Presidente a la vanguardia del pensamiento del siglo XXI, hombre de probadas reservas morales y hondamente identificado con su pueblo. Idóneo si es necesario para socorrer a toda América latina, aportándole recursos para su liberación a los pueblos oprimidos, preservando las libertades tan pisoteada durante décadas por el imperialismo burgués. Tocándole un turno adverso que a veces se hace hasta incompresible para su sapiencia, con sus innovaciones y maravillosos planes en marcha que, han llevado al florecimiento de nuestra patria en su conjunto con colosales glorias deportivas y musicales que pasean el tricolor y sus ocho estrellas por todos los rincones del orbe.

País que se salió de la orbita capitalista para generar sus propias riquezas y nunca abandonar a nuestros hermanos del continente. Por qué no entender este temperamento de un innovador de la política, de la diplomacia y con una reflexión que cada vez nos queda más grande. Acompañado de sus aprovechados discípulos ha emprendido el cambio imbatible del siglo XXI. Hemos comenzado el período no como ocurriera en el siglo XX con veintisiete años de atraso, sino a la delantera del progreso, sin que haya escasez en tan firmes propósitos. Todo lo hemos duplicado, poseemos dos ejercitos uno regular y otro paralelo llamado milicias que sirven para proteger a nuestros militares y salvarle la vida a nuestro Presidente en casos de excepción. Así somos los venezolanos de previsivos, así aprendemos cada vez más de nuestro esmerado conductor, enseñándonos buenas costumbres y haciéndonos respetar ante la ignominia extranjera. Pronto todo se solucionará radicalizando la “revolución,” el paraíso descrito en quimeras le quedará pequeño a la patria de Bolívar - por cierto frase asaz de trillada- pero de encomiable evocación cada vez que tratamos acontecimientos patrióticos y ceñidos a la moral “revolucionaria”. Vamos bien enrumbados hacia donde no sabemos, dirigidos por regios prohombres hechos para la grandeza “revolucionaria”. Entonces mi señor, no podemos sucumbir por la escasez de alimentos, este país necesita del arresto de todos y debemos estar bien comidos, por qué no se le ha ocurrido implementar una libreta de racionamiento, perdón de abastecimiento, observados los buenos resultados obtenidos por nuestros hermanos cubanos, quienes viven en ese mundo superior que usted ha denominado el mar de la felicidad; qué espera para darnos esa satisfacción, lo demás, poco a poco, lo veremos cuando sus designios se cumplan y Venezuela será grande, henchida en la América, alborozada con sus honores y su nueva historia . Qué bueno es ser venezolano y contar con un segundo Libertador que cortó el cordón umbilical con ese imperialismo opresor. Qué viva la “revolución”, con nuestra libertad explayada en el continente, por instantes nos hace sentirnos tan soberbios como usted, aunque sean los delirios, padre de la “revolución”.

La ruptura de las viejas complicidades de Teódulo López Meléndez

Ante el cierre de los canales de la democracia del siglo XX, y equivalente a la era industrial, surgen por doquier nuevas formas de organización que practican una democracia deliberativa. La creación de una nueva democracia para la era postindustrial o para el mundo global, implicará, implica ya, un traslado de los asuntos sociales hacia las asociaciones democráticas que emergen. El ciudadano, es decir, el habitante del espacio geográfico que ha abandonado el desinterés por los asuntos públicos, está retado a un acercamiento con el otro, a la construcción de una red de comunicación que deberá extenderse a una red de redes donde los elementos de interés común permitan la creación de un nuevo tejido democrático.

Nacerá así, lo que bien podemos llamar con propiedad y exactitud, la voz de los ciudadanos que creará el nuevo lenguaje, uno por encima de los viejos paradigmas en que se mueven los actores tradicionales. Ello conlleva, necesariamente, a un aumento de la intervención colectiva en un debate público del cual se alejó y al cual las evidentes fallas lo han hecho regresar, esta vez para quedarse. Sólo que los cauces tradicionales para esa expresión están obturados y así debe recurrirse a otros medios.

Los escépticos arguyen que no hay respuesta colectiva y que la multiplicidad de criterios produce, en cambio, la inmovilidad y la falta de toma de decisiones o, al menos, la pérdida de su eficacia. Los realistas arguyen que las decisiones nunca resultan neutras, que nada se logra si el colectivo no participa y, finalmente, ponen sobre la mesa el argumento de la autonomía moral; esto es, resulta inaceptable que otros tomen las decisiones que afectan nuestras vidas. Por lo demás, se gana eficacia con el conjunto decidiendo, sólo ejerciendo los derechos se aprende a enfrentar la complejidad de los problemas y la única forma de evitar que otros decidan por nosotros es inmiscuyéndonos. Si participamos en la toma de la decisión se reduce al mínimo cualquier expresión de resistencia social al propósito que se busca.

Hay que afincarse en un proyecto de transformación social mediante la creación de formas de sociabilidad inconformistas, la reinvención de la ciudadanía y la maximización de la participación política. En cualquier caso, lo que se exige es una “repolitización global de la práctica social”, esto es, superar la mera participación electoral, lo que significa “identificar relaciones de poder e imaginar formas prácticas de transformarlas en relaciones de autoridad compartida”.

De allí la imperiosa necesidad de construir espacios que deliberan e influyen o determinan las decisiones políticas. Esto es, hay que levantar sujetos políticos abiertos a la diversidad y a la tolerancia, con suficiente poder adquirido y derivado de la práctica de lo deliberativo. He dicho que la democracia es siempre una posibilidad en camino donde no se congela un ordenamiento institucional y donde el Derecho no es un simple instrumento de mineralización del pasado. La política, vista así, no es más que una práctica continua, una transformación incesante marcada por la toma de decisiones de los nuevos actores ciudadanos.

Hay una hegemonía que, obviando en este instante viejos factores ideológicos, podemos referir a los partidos políticos, como monopolizadores de las prácticas de la democracia representativa. Las prácticas articuladoras de los diversos sectores sociales emergentes que deliberan se producirá tarde o temprano para hacer saber que terminó al fin un predominio abusivo. Siempre aparecerá el elemento identificatorio del todo, el que produzca el sentido común. La incompletitud de cada sector emergente encontrará la articulación, una que puede ser circunstancial para el ejercicio de un movimiento de poder, una que puede ser de mediano alcance para propósitos de lento perseguir o, inclusive, el nacimiento de bases permanentes sobre la cual continuar manteniendo la diversidad. Para lograrlo se requiere de la conformación de nuevas demandas subjetivas que confluyan mediante un sistema de equivalencias democráticas. No se trata de alianzas sino de un proceso de modificación de la identidad de las fuerzas actuantes. Esto requiere que ninguna lucha se libre en términos que afecten negativamente a los intereses directos de otras fuerzas posibles a la articulación y que subsista la confrontación de diversas posiciones.

Cierto es que frente al nuevo mundo que aparece ante nuestros ojos estudiar la democracia y procurar innovar en ella se ha tornado en una tarea esencial. Ciertamente la asociación entre los factores emergentes criticará los conocimientos y los prejuicios, se dará cuenta de la insostenibilidad de los viejos paradigmas y la claridad saliente lo impulsará al ejercicio de la toma de decisiones. Una de las características será de inmediato la puesta bajo sospecha de la soberbia de los “expertos”, llamados también dirigentes partidistas. El ciudadano no será, pues, un ser aislado en lo político, pues tendrá muchas interlocuciones de las cuales ocuparse. La asociación implicará que cada quien se haga representante de sí mismo. El ciudadano pasivo que vemos en la democracia del siglo XX llegará, por fuerza, a su extinción. Lo político regresa. La política cesará como privilegio. Las viejas complicidades se están rompiendo. Los viejos cimientos se están hundiendo.

teodulolopezm@yahoo.com

EL BICENTENARIO de Juan Páez Ávila

La confiscación del Bicentenario del 19 de Abril de 1810, por parte del gobierno de Hugo Chávez, para darle un sentido fundamentalmente militar al primer gran momento que señalaría el rumbo de lo que sería nuestra Historia Republicana, no cambia el verdadero carácter cívico de una fecha gloriosa de los patricios caraqueños y de los pardos, incluidos para reflejar la unión de todos los habitantes de la ciudad que decidieron comenzar a ejercer los derechos universales de hombre y del ciudadano, que en otras partes del mundo lo había logrado mediante la lucha contra las monarquías y la tiranías de la época.
La celebración de los 200 años de la primera manifestación cívica los caraqueños, encabezados por el Cabildo de la ciudad, para solicitarle la renuncia al Capitán General Vicente Emparan, la cual aceptó, y se embarcó para España, el 19 de abril de 1810, nos encuentra a los venezolanos profundamente divididos. Por un lado, el Presidente de la República convoca a un desfile militar, mientras gran parte de la ciudadanía y en particular nuestros más importantes historiadores invitan a celebrar dicho bicentenario, como una gesta de los principales representantes de la sociedad civil de la época, que un año más tarde, una vez proclamada la independencia de la Corona de España, asumieron su defensa en los campos de batalla.
La acción militar se hizo presente y necesaria, en la mayoría de los casos heroica, no sólo después del 19 de Abril de 1810, sino y sobre todo después del 5 de Julio de 1811, cuando los mismos ciudadanos del año anterior, incluyendo algunos militares, como Francisco de Miranda, de reconocida actuación en diferentes batallas internacionales, dieron el paso definitivo de proclamarse independientes y desafiar el poderío militar que habían recuperado los Reyes españoles. Y aunque la improvisación de la mayoría de los militares que se alistaban con una gran voluntad y espíritu patriótico, pero sin conocimiento de las técnicas y estrategias de la guerra, condujo al General Francisco de Miranda a capitular y por lo tanto a la pérdida de la Primera República, esa mayoría de civiles volvió a la guerra conducidos por Simón Bolívar, se entrenaron y se formaron como jefes militares en los campos de batalla, hasta derrotar a los caudillos y generales españoles al servicio de la Monarquía de esa potencia de ese tiempo.
Todo lo dicho tiene como finalidad reconocer la preponderancia del poder civil sobre el militar durante los pronunciamientos independentistas de 1810 y 1811, sin negar el rol fundamental de nuestros libertadores en los campos de batalla, con posterioridad a la decisión política de constituir una república soberana, cuyas bases doctrinarias están establecidas en la Constitución Nacional de 1811, en cuyo texto también nos legaron los patricios y los pardos, algunos indios y algunos esclavos reclutados e incorporados al Ejército Libertador de esa época, un régimen de profundo contenido democrático, igualitario y libertario.
Para resumir, nuestros fundadores de la República de Venezuela se inspiraron en las constituciones de los Estados Unidos de Norteamérica y de la Francia revolucionaria, no bonapartista, no militarista. Y aunque nadie puede negar el papel de los militares en la guerra para consolidar la independencia, que fue una consecuencia de la Declaración y la decisión de ser libres, pronunciada y firmada por los miembros del Congreso de 1811, no se puede admitir impunemente que se tergiverse la historia para satisfacer las ambiciones personalistas, autocráticas y militarista del Presidente de la República, cuyo mandato debe finalizar en el 2012, constitucionalmente, sin ningún acto heroico. Y algo más que demuestra la firme decisión de alcanzar la libertad, por parte de los dirigentes de los mantuanos y de los pardos, es que la mayoría de ellos, civiles, se convirtieron en militares para garantizar la obra independentista. De allí que en la actuación definitiva de la División de Caballería para ganar la Batalla de Carabobo, estuviera comandada por el General José Antonio Páez, antiguo peón de hacienda que ganó sus laureles en los campos de guerra, después de abandonar la escardilla con la que labraba la tierra, para tomar en sus manos y sobre un caballo, una lanza, con la que dio muerte a muchos de los representantes de la Monarquía y de la tiranía, hasta su triunfo final.

¡AHORA NADIE ES INCA VALERO! de Agustín Blanco Muñoz

Un entrevistador radial se molestó cuando respondimos a su pregunta sobre el significado del 19 de abril de 1810, con lo expuesto en Modelos de violencia en Venezuela. Caracas, 1974: esta historia está determinada por la derrota y la frustración que ha recaído y recae sobre las mayorías desde hace 518 años.

Aquí se mantienen incólumes los privilegios por encima del colectivo. Libertad, igualdad, soberanía y autonomía sólo rinden beneficios a los propietarios de ayer y de hoy. Las señas y manipulación del padre Madariaga establecen el fraude-trampa que ha regido y sigue rigiendo los destinos de esta república que no es.

Y cualquier aspecto de la realidad actual refiere este cuadro de descomposición y destrucción. En ese marco debemos ver el caso de uno de los actuales ídolos del deporte venezolano, campeón mundial de la industria del boxeo, orgullo del régimen actual, hombre de Chávez en pecho y recientemente celebrado en ‘Aló Presidente’, quien luego de confesar, bajo los efectos de la droga, que había asesinado a su esposa, es detenido y enviado al Retén de Carabobo donde aparece muerto por asfixia mecánica.

En pocas horas, este hombre, vuelto desecho humano por los efectos de las drogas, se suma a las muertes que cada día ocurren en nuestras cárceles. Un asesinato sólo imputable a un Estado incapaz hasta de garantizar la vida de sus presos y que nada tiene que envidiar a la propia delincuencia.

Allí cae finalmente el Inca Valero, después de haber solicitado ayuda a gritos. Luego del incidente en que golpea a la esposa, admitió necesitar ayuda profesional. Por recomendación del juez que conoció del caso en Mérida, se inició un tratamiento de desintoxicación que se interrumpe al quinto día, tal vez por efecto de la declaración oficial de que sería enviado a Cuba.

Pero, al salir del hospital, el padre dice que no viajará. Y desaparece de Mérida junto con la esposa. Para esta movilización debieron sobornar a las autoridades que custodiaban a Jennifer desde el último episodio violento que vivió la familia. Es así como el Inca logra seguir en sus andanzas, Y sólo se tiene noticia de su paradero cuando ocurre la muerte de la madre de sus dos hijas. (EN, 21/04/10) Declara no saber cómo ocurrió pero que está manchado de sangre.

Un detenido en estado crítico, se lanza, por orden de un juez, a una celda a su propia suerte y cuidado. La declaración del jefe policial señalando que se ahorcó con los sus jeans es grotesca.

Seguramente, por lo inverosímil de esa versión, la propia policía ordena una ‘investigación exhaustiva’. El informe concluye que no hubo anomalías. A las 3:00 am se supo de la muerte ocurrida a la 1:30 am.

El informe dice que en la tarde del domingo 18, el Inca entró en depresión. No pudieron comunicarse con el juez de la causa ni conseguir un psiquiatra que le administrara un sedante. Estaba preparado el escenario para “el suicidio”.

Y mientras, discurría el circo-espectáculo de los 200 años de gritos de independencia y libertad, se preparaba el traslado de la pareja a su tierra natal para la correspondiente sepultura.

En cosa de horas el Inca formará parte de los nombres olvidados. Hace días todos éramos Inca Valera. Hoy ya nadie lo es. Porque esta república sin república, con su democracia sin democracia, ha hecho posible que la inmensa mayoría de los habitantes de este ex-país formemos parte de la militancia del pasado, el atraso y el dolor.

Indispensable, en consecuencia, levantar voz y acción para contribuir a forjar un futuro que no esté presidido ni controlado por los Emparan ni los Madariaga.

Una sociedad donde las Mesas supuestamente unitarias no estén al servicio del mismo modelo de dominación prevaleciente, donde se pueda vivir y actuar en base a la acción colectiva para conformar su auténtico porvenir y donde ya no tengan espacio las tragedias Inca Valero ni la humillación de un colectivo reventado por los padecimientos. abm333@gmail.com

El Universal, 23 de abril del 2010.

Qué pasa con el dólar paralelo, pues nada, seguirá subiendo!! de Alexader Guerrero*


Las profecías auto cumplidas de los operadores y el publico

Se desliza en los medios a diario, constituyendo “casi” un 'acuerdo" entre operadores y opinadores especializados, que el mercado del dólar paralelo y la presión al alza, se deba casi exclusivamente a combates y diferencias dentro del gobierno, a menudo entre el Ministro de Economía y el Presidente del BCV. También se argumenta en torno a que el “overshooting” en el paralelo se debe a contradicciones en la política monetaria del gobierno, y digo gobierno porque ya por Ley –después de cuatro reformas en ocho años!!!- este, el gobierno, confiscó la independencia y autonomía funcional del BCV para hacer política monetaria.

De hecho y desde hace varios años, profesando identidad ideológica del comunismo y presión presidencial, el directorio de BCV hace lo que el fisco quiere, desde transferir reservas internacionales al gobierno (fisco) manteniendo los bolívares emitidos habiendo perdido en su contabilidad monetaria las reservas transferidas, hasta su participación como agente financiero y “punta final” en el casino financiero de compra y ventas de bonos soberanos argentinos, ecuatorianos, pagares del Banco de Cuba, y otros instrumentos financieros de dudosa reputación financiera.

El Banco Central de Venezuela: la caja grande del fisco.

Para muestra solo un botón. El BCV no es independiente ni posee autonomía en sus decisiones de política monetaria; y ello es grotescamente visible en el ritmo inflacionario de la economía venezolana en estos años, una de las mayores del mundo, al lado de la de Mugabe, un patriota africano que se pasea por su continente con la espada de Bolívar, con una réplica que los venezolanos le regalamos.

Recordemos con rigor académico y científico que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario – no existe eso de inflación de costos o de salarios pamplinadas ideológicas - y por ende político porque las decisiones del Banco Central se han generado para promover y compensar las fuentes de pagos del gasto público; es decir, crear dinero sin contrapesos ni contravalores, la gente en la calle le llama eso dinero inorgánico, aunque el concepto no existe en la economía, al menos es grafico para mencionar algo que no sirve.

Para convertir al BCV en un agente fiscal-monetario, la Asamblea Nacional por pedido presidencial ha reformado la ley del BCV cuatro veces en ocho anos, las dos últimas para “sincerar su posición como agente fiscal ya no de última instancia sino como financista del desarrollo económico, el cual va en la factura del fisco, o bien en la Ley del presupuesto o en la expansión del gasto fiscal para presupuestario.

La ortodoxia contable del fisco ha sido mutilada para lograr ese objetivo institucional de imprimir dinero según lo requiera el fisco. La inflación está pagando y seguirá pagando la crisis fiscal del régimen. Todas esas piruetas legales y legislativas muestran un gobierno cuya expansión fiscal ya no puede ser financiada con petróleo, impuestos y deuda. Se requiere dinero fresco y este sale de las impresoras de la Casa de la Moneda al ritmo de Patria Socialismo, inflación o muerte!!.

La expansión fiscal, la acumulación de deuda publica: impacto en el mercado paralelo

La inflación y la presión cambiaria en el mercado paralelo o permuta que lleva el precio del dólar en ese mercado permuta a multiplicar por más de tres veces la tasa de cambio del dólar en CADIVI, describe claramente que el desequilibrio monetario en Venezuela, factura exclusiva del BCV, se origina en un fisco que acumula un colosal déficit fiscal que muestra los niveles de insolvencia del gobierno y que apunta a un hecho incontrovertible: un dólar a 7.25 en el mercado permuta aunque es caro, es mejor tenerlo que los bolívares “soberanos” que el BCV imprime para financiar el gasto publico.

Todo el mundo conoce que un Estado que crece en base a expropiaciones y nacionalizaciones, y a costas de la expansión el propio gobierno, y que acumula un proceso de descapitalización severa de empresas estatales (Guyana y PDVSA), además de la infraestructura eléctrica –como Planta Centro por ejemplo- no le queda otra que pagar ese gasto con “dinero inorgánico” y con la inflación; acotemos que esta es un impuesto.

La última reforma de la Ley del BCV, de hace dos semanas, coloca al BCV a disposición finalmente del gobierno,- cumpliendo así el sueño del Che Guevara cuando reformo el Banco de Cuba en 1962 en la oportunidad de ser nombrado Presidente del BNC, donde sabemos, fundió las reservas internacionales del BCC con el fisco cubano, la historia ya se conoce, inflación y escasez, ambas medidas por la longitud de las cosas, de harinas, azucares, caraotas, arroz, carne, jabón, y hasta papel toilette-, para financiar las economías o finanzas de empresas, ligadas en general al fisco o al flujo de caja del Estado (aunque ya esto lo tenemos con aquella última reforma entre gallos y media noche donde se autorizo al BCV a comprar bonos –chimbos- petroleros. . Ahora sin mucho prejuicio y más directamente el BCV ejercerá como caja no ad hoc, sino de dinero de alta potencia o como lo conoce el hombre de a pie: dinero inorgánico.

Que impacto produce la matriz expansiva fiscal en el mercado paralelo ¿

Volviendo a nuestro planteamiento inicial arriba, sobre las percepciones de la industria financiera, operadores, bancos y casas de bolsas y corretaje, acerca del mercado del dólar permuta, notamos que mediáticamente el gobierno, junto a ellos parecieran estar mareando a la opinión pública, pues se manipulan algunos fundamentos institucionales que están detrás y que inducen la enorme presión cambiaria en el mercado permuta que ha puesto el precio del swap hacia el dólar arbitraje- de 7.25 bolívares.

Toda esta parafernalia mediática del gobierno y las expectativas de los operadores a quienes el público, empresas y gente, buscan los recónditos caminos de información privilegiada que permita adivinar por dónde van los tiros en emisiones de bonos y su efecto en el dólar permuta, no pareciera adecuarse a la realidad descrita en los párrafos anteriores que muestran que la propia política monetaria, ahora visiblemente diseñada en Min Finanzas, y operada por el BCV, corre al ritmo de las finanzas públicas y al endeudamiento público. En el horizonte, el gobierno busca convertir al dinero en un mecanismos exclusivamente de cuenta, como en Cuba, es decir, pierde totalmente su característica de precautelitividad y resguardo; quien lo guarde en cuentas o en el colcho pierde o deteriora al paso de la inflación. Y si esta es de 2 a 3 % mensual, al cabo de un ano, 100 Bs –y que fuertes- solo podrán comprar los que hoy compran 50 de esos bolívares!!.

Mueren el dinero y el ahorro: dinero solo como unidad de cuenta, quien lo guarda pierde

De esta manera, con pasivos –bonos y títulos de deuda pública- colocados en el mercado que, aunque pueden dejar buenos dividendos a los bancos y operadores en las transacciones del día día, van al mismo tiempo licuando –depreciando- fideicomisos, reservas de empresas de seguros, capitales de los propios bancos, cajas de ahorro, portafolios diversos mutuos, todo ello, unido a mecanismos de represión financiera por tasas de interés groseramente negativas, van licuando el menguado ahorro en activos líquidos de empresas y medianos ahorristas en el mercado bancario.

La inflación va sustituyendo –destruyendo más precisamente- ahorro y capital por efectivo circulante de alto poder inflacionario y con poder de compra brutalmente depreciado. La ruta del empobrecimiento por destrucción del poder de compra de la moneda se retroalimenta con los cambios institucionales que coloca al BCV en manos del gobierno. El mar de la felicidad de Cuba está a la vuelta de la esquina, así como también una importante posibilidad de cambio. Una cosa traerá la otra, como en la tragedia de Plinio con los huevos de la serpiente.

De esta manera, por el horizonte de insaciabilidad del gasto público que no se recorta en los momentos en que cae la renta petrolera, y no precisamente por los precios, sino por una ley universal que dice que la relación ingreso fiscal por renta respecto del gasto público va disminuyendo en el tiempo porque los gobiernos son por definición deficitarios, pero el nuestro aun mas por carecer de mecanismos de contra-balance y controlabilidad de las finanzas públicas, en otras palabras un grado de ingobernabilidad absoluto afanosamente buscado por el Presidente para evitar dar respuestas a los órganos de poder público, ya inexistentes, es decir, sus horizontes en términos de descapitalización y (des)gobernabilidad son infinitos.

Estado y fisco: una unidad monetaria indisoluble

Y este fenómeno es aun mas grave por cuanto el Estado y el fisco viven una aberrante fusión, que nos dice que es difícil divisar dónde termina y uno, y donde comienza el otro, y esta diferencia es vital desde el punto de vista del gasto público y el impacto que él ejerce en la economía nacional. Todo ello transmite la idea muy, pero muy clara, que todos los dineros del mundo no alcanzara al estado socialista que crece y crece, con empresas nuevas y expropiadas y empleados y millones de supernumerarios afines al proceso revolucionario y llamados a defenderlo cuando este se encuentre en peligro.

Agréguesele a esto que las fuentes de ingreso fiscal, PDVSA y Guayana, y otras empresas públicas, viven hoy un proceso de descapitalización severo, que las convertirá de dadoras en pedidoras, de hecho ya muchas de ellas tendrían que cerrar, no solo por razones financieras, sino económicas, aunque sabemos que el fenómeno se produjo por "missmanagment", pero también porque el fisco pide y pide, y tiene urgente necesidades fiscales y políticas que no pueden esperar, so riesgo de que la revolución se trunque súbitamente.

Resumiendo, el enorme e incalculable déficit fiscal, que podemos leer como un déficit de caja no ‘financiable’ sino con inflación, porque el fisco es manejado como una caja, combinado por una política monetaria super-expansiva, e inflacionaria por efecto, -y defecto- no puede evitar que la precio del dólar en el mercado paralelo presione al alza, ese es el fondo del problema. Sin embargo, la visión mediática es que si el BCV interviene a 4.85, y si CADIVI aligera la entrega de dólares a 2.60, el mercado cede la presión la tasa pudiera bajar, toda una profecía no-cumplida de operadores financieros que esperan los bonos para ganarse su boloña.

Volviendo a las profecías del mercado: el gobierno no quiere que baje, tampoco lo puede bajar, por ahora.

Pero en el mercado los operadores no comprenden al gobierno. Como de costumbre, en estos casos de mercados cambiarios restringidos, esta una profecía auto cumplida, que pudiera cumplirse. Pero que opera con información privilegiada, y la gente, el publico y empresas siente que ese mercado no opera de manera fair o transparente, y ve como ese mercado de intervención del BCV o Min Finanzas opera por arreglo entre operadores y burócratas y por lo tanto no gana en el alguna confianza, la presión sobre el paralelo, o libre se mantiene, aunque en el entorno ayudado a no explotar por la severa contracción económica que sobrevive la economía venezolana desde el año pasado y que hace que la demanda en el mercado permuta (paralelo) caiga por la falta de negocios y economías.

A estas percepciones de la gente, fundadas sobre un esquema fiscal y monetario de ruina, surgen algunos hechos no muy visibles, porque el gobierno de alguna manera al desplegar una colosal propaganda y nada de transparencia en las cuentas y balances del gobierno y sus empresas -PDVSA, GUAYANA, FONDEN, y bancos estatales- ha impedido que la opinión pública aprenda que el fisco está viviendo dificultades fiscales intensas y severas y prácticamente una insolvencia crónica, dependiendo no de uno sino de varios milagros petroleros.

Y que por contrapartida el BCV vive la misma fortuna en el volumen de reservas internacionales, donde ya sabemos no todo lo que allí brilla es oro, en otras palabras, las reservas internacionales disponibles al BCV (y al gobierno) no son todas liquidas, compromisos financieros y algunas "chimbas" matemáticas financieras expresadas en el mercado de capitales tanto por adquisición de bonos y su respectiva colatelarización en letras y bonos estructurados han disminuido los volúmenes de reservas internacionales disponibles para la "economía" tanto para el mercado regulado por CADIVI como el mercado regulado del BCV a una tasa de cambio efectiva que ya es 100 % mayor que el dólar CADIVI.

EL BCV tampoco lo quiere bajo, además no puede hacer mucho, está amarrado por el fisco.

Pero también porque los fondos en divisas e inversiones FONDEN, PDVSA y otros cogieron un soberano palo en la pasada crisis financiera. No nos mostraron los balances para medir las perdidas. Recordamos que todo el mundo perdió en la crisis financiera recién pasada, y desde luego al republica de Venezuela también perdió, solo que no sabemos cuánto.

Y finalmente, por ser el mercado paralelo, un mercado sui generis, por carencia de mecanismos de esterilización monetaria, ejecutado en una sola frontera, es decir off shore, y ante las dificultades fiscales y de caja del gobierno y del Estado, no existe la menor intención de empujar ese dólar a la baja, porque después de todo ellos son beneficiarios en el mercado de bolívares, ellos son los dueños de los dólares y los que necesitan muchos bolívares, y si estos son más por cada dólar colocado off shore, la estructura de incentivos va en dirección de mantener un mercado con presión al alza, lo cual desde luego no quiere decir, que la corrupción y otros esquemas de apropiación de renta de funcionarios del gobierno en el mercado "libre' del dólar, no impliquen en un momento dado la colocación de algunas reservas para darle al BCV algunos bolívares que sabemos ya no van a los hornos monetarios sino al fisco.

Sin embargo como el BC V dispone de escasas reservas internacionales se ha permitido ir ñinguita por ñinguita en el mercado de bonos cambiarios para recomponer la escasez en CADIVI, pero a un miserable ritmo de 600 millones de dólares por mes. En esas condiciones, porque debería caer el dólar paralelo, si el gobierno no lo quiere ?..........

Economista, PhD(London)

PERIPECIA DE UNA FRASE de Américo Martín

La famosa frase, “fíjese en lo que hago, no en lo que digo” proviene de un precursor de Den Xiaoping, el de los gatos. Me refiero a Chou En Lai, de quien Kissinger dijo que era uno de los estadistas más inteligentes que había conocido.

Angustiado el presidente Nixon -de incógnito en China para iniciar la reconciliación entre ambas potencias- tuvo que soportar por televisión, una diatriba de Chou contra EEUU. Regresa Chou y con gesto amistoso, le dice: bueno, continuemos negociando. Confuso, Nixon le espeta: “Pero usted….” Chou lo interrumpe: “fíjese en lo que hago, no en lo que digo”.

¿A quién le calza mejor esa expresión de cinismo amable que a nuestro Lula de Silva, a propósito de su convenio militar con EEUU? UNASUR mantiene en su agenda el acuerdo colombo-norteamericano, y de pronto en inaudita forma, la potencia subhemisférica le irroga un golpe mortal al tema. “Brasil deberá soportar un embargo comercial venezolano” comentó con sorna el ministro colombiano, Luis Guillermo Plata. Chávez y sus seguidores del ALBA han enmudecido. Balbuciente, alguien explicó que en este caso no se contemplaba la instalación de bases, argumento bien pobre a la vista del flamante instrumento, todavía más amplio que el colombiano.

Y en efecto, mientras el otro tiene un objeto específico, éste consagra una relación estratégica de fondo. Aquel fue diseñado para combatir el narcotráfico y la guerra irregular y nadie discute que, en efecto, Colombia está asediada por esa doble plaga, pero Brasil se encuentra en un momento estelar. ¿Para qué necesita la cooperación norteamericana en materia de defensa? Obviamente las dos potencias están mirando al largo plazo, y por supuesto se percibe también en el fondo del escenario la carrera armamentista, inflada por las ruidosas compras venezolanas de armamento ruso.

Lo primero a destacar en el convenio Lula-Obama es el convenio mismo. Hasta ayer Lula permanecía más o menos cercano a los que criticaban a Colombia por un convenio parecido, ahora le quita la banqueta al ALBA mientras anuncia que en compensación baja la presión occidental contra Irán. “Fíjense en lo que hago….” Según el diario El Tiempo de Bogotá, el convenio aporta realismo político en materia de seguridad continental. Quedan vacías la diplomacia ideologizada y las consignas guerreras del presidente Chávez, basadas en un descabellado conflicto con EEUU. Lula plantea más bien un acercamiento realista.

La carrera armamentista ha cobrado impulso.

El SIPRI, acreditado Instituto especializado en gasto militar, reseña que los presupuestos de defensa de los países centro y suramericanos pasaron de 29.000 millones de dólares en 2003 a 39.600 en 2008. ¡Un aumento de 36% en cinco años! Además, ¿cómo justificar la masiva compra de armas rusas por Venezuela? Putin tiene que saber que esas armas se destinarán a financiar extravagantes fórmulas paramilitares.

¿Contra quién se arma Chávez? Lo primero, es el enemigo interno. Ponerle el guante a Alvarez Paz, Zuloaga o Escarrá es parte de una operación envolvente, dictada por la urgencia de impedir la derrota electoral que el presidente tiene pintada en la frente. Con chapucera visión “estratégica”, desata la brutal dinámica. ¿Acaso la guerra asimétrica? Si así fuera todo quedaría en la adquisición de material ligero para una resistencia a lo chino-vietnamita. ¿Pero cómo entran en esa asimetría los SU-30, los helicópteros MI35, los tanques T-80, los submarinos, los misiles, la anunciada industria nuclear?

En Caracas desfilaron armados unos estólidos milicianos, en su mayor parte empleados públicos bajo amenaza de despido. Pero la espiral fatídica suele arrastrar a sus imprudentes iniciadores, y por eso las alarmas se han encendido en todas partes. Incluso en Brasil.