Mr. Larry Palmer go home? de Francisco Alarcón



Las declaraciones del nuevo embajador de Norteamérica en Venezuela, señalando que nuestra fuerzas armada tienen “moral baja”, tomaron por sorpresa a muchos venezolanos, comenzando por quienes ejercen funciones de poder o comandan ese componente. Es terrible que esa sea la percepción del representante de una nación primordial del orbe, y además exprese que se mantienen bajo la influencia de los cubanos. Para estas afirmaciones dadas por Mr. Larry Palmer al Congreso de los EUA no hay respuestas, las palabras no bastan para hacer una aclaratoria, ni los insultos son graciosos para elucidar la situación, paradójicamente cualquier agresión o desprecio resultaría contraproducente. Únicamente aquí caben los hechos, demostrando que las cosas no son así, cuestión que llevará bastante tiempo para que los venezolanos se den cuenta y las naciones vecinas lo perciban como una realidad.

La gran traba está en cómo debe sentirse el pueblo venezolano con esta observación, si su fuerza armada baluarte de defensa nacional la ven con “baja moral” y dirigida o asesoradas por extranjeros, esto atentaría contra toda creencia de nuestra autonomía e independencia, contra toda tradición libertaria. Contra la gesta emancipadora que concluyó en Carabobo una vez que la Patria se independizó del yugo extranjero. Entonces qué será lo que pasa, se estará perdiendo todo ese esfuerzo que hicieron nuestros próceres dirigidos por Simón Bolívar, estaremos de regreso a una nueva dependencia y por voluntad expresa de un solo individuo, que está empeñado en emparentarnos y subordinarnos a Cuba, a su régimen ominoso y comunista?

Esto debe ser objeto de revisión por parte de los venezolanos más que de crítica hacia el nuevo embajador yanqui; civiles y no civiles se obligan en revisar el origen de la “detracción”, porque igual que él deben haber muchos otros que lo creen así. De manera que Venezuela dejó ser Venezuela para convertirse en una subordinada de otra nación que, nada bueno tiene que mostrarle al mundo y que a la hora de las chiquiticas no estamos seguros de quienes defenderán nuestra soberanía. Tampoco deben estar seguros los seguidores de la “revolución” con quién deben contar, a pesar de ese poco de aviones que hemos vistos en los últimos desfiles militares, y a la profusión de pertrechos que ahora exhiben en las celebraciones patrias. Estoy seguro que de Bolívar o de Páez nunca nadie hubiera dicho que sus dirigidos se conducían con moral baja porque todo estaba a la vista y la integridad ni se compra ni se improvisa, y así quedó demostrado con nuestra emancipación. Y ahora que están de moda las exhumaciones y otros procedimientos para indagar sobre nuestros auténticos héroes, y no los que fabrica el papiro de una revolución burlesca, sino los que ofrendaron vuestras vidas en aras de la libertad de la cual gozamos durante largo tiempo, y que ojalá no se le esté entregando por cuotas a ninguno, ni hipotecando nuestros haberes conquistados con dignidad y valor.

Honda preocupación ha creado Mr. Palmer cuando lanza estas apreciaciones que tampoco son un secreto en nuestro diario acontecer y que traen muchas murmuraciones. Ojalá ocurra que sea un llamado a tiempo para despertar conciencia en los habitantes de esta nación, sin que constituyan una manipulación política de exaltación a los antivalores de libertad, expresándose con desprecio de quien prácticamente nos está alertando y no en vano hace sus planteamientos paladinamente frente al Congreso de los EEUU. Si nuestros camaradas lo asumen como una provocación a su patriotismo que no han demostrado, estarían realizando un nuevo yerro igual que cuando asumen la figura “señera” del Che Guevara como baluarte de esta “revolución”, quien en alegoría desdeñosa se entiende como motivo de ornamento para estampar su efigie en unas camisas crepusculares. Bueno, incumbirá al gobierno y no a nosotros preocuparse por lo expresado por Mr. Larry Palmer, o si deciden nuestros acérrimos camaradas a despacharlo de una vez con la vetusta consiga ¡Go home!

Venezuela está en la visión de muchos Palmers y no se borrará este comentario con palabra alguna, podrán ser muchas las explicativas que haga el régimen pero de nada servirán si los hechos no lo confirman. O somos gente de moral baja o comenzamos de una vez a la recuperación ética, que pudiera ser una molestia no únicamente circunscrita a lo que dijo el nuevo embajador americano sobre nuestra fuerza armada.

¡NO VOTARÉ POR MAURICIO Y SU COMBO! de Agustín Blanco Muñoz

Una andanada de críticas nos lanzó un grupo de lectores debidamente alistados con el circo electoral del 26S, a propósito del artículo de la semana pasada titulado: ¡A Mauricio le espera un palo cochinero electoral!
Se trata, en general, de gente que manifiesta una gran preocupación y hasta angustia por salir del ‘proceso revolucionario’ de destrucción que nos estamos calando, por decir lo menos, desde el 02F-99.
Nos tachan de pesimistas por no coincidir con ellos, en la creencia de que el régimen perderá las elecciones y las oposiciones obtendrán la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional.
Intentan descalificar nuestra posición de que aquí hoy la salida no es electoral, porque estamos ante un régimen autoritario-totalitario que no comulga con la democracia, más allá del efecto careta.
En otras oportunidades hemos hablado del contrasentido y absurdo, de concebir un totalitarismo con elecciones sin manchas de fraude.
Si esta revolución marxista-socialista-totalitaria es y actúa como una democracia, estaremos obligados a revisar de inmediato la caracterización asumida.
Tendremos que admitir el error y convencernos de que hay totalitarismo con elecciones libres. Algo inédito que debe ser comunicado al mundo.
Por esto hemos dicho hasta más no poder que Mauricio y su pandilla no pueden perder elecciones. Esta es su arma fundamental para mantener vigente su revolución.
El suyo es un voto envenenado, unido a la tarifa misiones-consejos comunales-comunas-milicias, mesas, brigadas, pensionados, becarios, empleados controlados y demás staff de adeptos al ´socialismo’.
Pero esta es la última fase de una secuela electoral que se inicia con el Kino de la constituyente de 1999 y que se va perfeccionando en sus contenidos y propósitos fraude-trampa-smartmatic.
Para la fecha está totalmente establecido un modelo que, apoyado en la capacidad de inversión y el voto-trampa como su máxima arma de dominación, de manera infalible, tiene que otorgar el triunfo al régimen.
Un voto criminal y negador de toda libertad. El mismo voto con el que se monta la burla electoral en Cuba. El que no permitirá que los hermanos Castro sean desplazados del mando-poder.
Pero si su sentir y opinión es ir a votar el 26S, hágalo. Viva una vez más su experiencia.
Eso si, tenga la seguridad que cuando el CNE dé el primer boletín ya ‘las oposiciones’ habrán dicho que están contentas con su 37% de los votos.
Y agregarán que este es un triunfo apoteósico porque vienen de cero y comienzan a remontar la cuesta con muy buen pie.
Por eso es que ninguna de las fracciones ha vuelto a mencionar que las oposiciones cogerán la mayoría absoluta. El discurso generalizado alude ahora a lograr una Asamblea Plural.
Y hay grupos angustiados que piden votos exhibiendo los resultados que dará la trampa montada: si la oposición coge el 50% de los votos obtendrá el 39% de los cargos. Si le favorece el 52% tendrá el 47% de los 165 diputados. Y tendrá que sacar el 56% para conseguir el 63% de los escaños.
El pedido o esperanza tiene que ver con un posible milagro para que los inclinados a no votar, los llamados nini, puedan decidirse por las oposiciones.
Y esto ocurre en momentos en que este régimen se labra una de sus facetas de mayor inestabilidad a partir del caso pudreval, crisis Pdvsa, cambiaria, productiva, alimentaria, inflacionaria, fronteriza, laboral, educacional, militar, partidista.
Cuando al régimen se le acusa directamente de estar vinculado con el terrorismo y monta el deprimente espectáculo de la ruptura de relaciones con Colombia, de no respetar la división de los poderes y la libertad de expresión, entonces se resquebraja su careta de democracia a nivel internacional.
Pero frente a esta quiebra y falta de perspectivas, las oposiciones se aprestan a darle sl soporte y el oxígeno que requiere para recomponer su situación y se presente ante el mundo como una genuina democracia.
Lo cierto y definitivo es que el golpista y presidente Mauricio se goza como le da la gana a estas oposiciones que son, además, su columna vertebral.
¿Puede sacarse de alguna parte una posición optimista, de perspectivas, de este miserable cuadro?
¿Quién puede negar que la fuerza consciente y organizada del colectivo es la llamada a establecer el camino de la Venezuela que deje atrás la condición de ex-país?
Yo no votaré el 26S por Mauricio, su combo o sus aliados! abm333@gmail.com