Por qué Chávez perderá las elecciones de Francisco Alarcón

Esbozaremos en forma sucinta porqué Chávez debe perder las elecciones del 26 de septiembre. Quedó demostrado que el PSUV es un partido virtual sin militancia tangible sino de movilizaciones espasmódicas, cuando se obliga a los empleados públicos a ponerse una camisa roja y a marchar; comprobándose al mismo tiempo que perdieron la calle. Chávez quedó sin blancos, antes tuvo siempre un blanco fijo o se encimaba sobre la supuesta oligarquía, ahora no lo pudo hacer con tantos candidatos, sin poder atinar ni siquiera a uno. Salir en un camión con altavoces lleno de guardaespaldas es una manera extraña de hacer campaña, quien no patea las calles, los barrios en este país no puede ganar. En esta oportunidad no logró trasmutar la campaña en un plebiscito por lo que dijimos anteriormente, cuando no encontró una diana disponible y no tuvo a quien lanzarle sus improperios. Se descontroló con la cantidad de gente joven y nueva representación de la disidencia presentada unitariamente. Su campaña fue repetitiva y signada por la decadencia con las molestias que causan sus cadenas diarias, insípidas e insustanciales. El cierre de campaña chavista es una manifestación desesperada con un supuesto “Torbellino” convocado para el jueves y cómo sitio de cierre escogieron la Plaza Venezuela lugar no acostumbrado por ellos para estos actos, donde prevalece la disidencia y de mucho menor espacio que la Av. Bolívar.
En el ámbito internacional Vargas Llosa le hizo un gran favor a la disidencia venezolana, alertando sobre la posibilidad de un fraude, esta vez le ahorró esfuerzos a los opositores al régimen para que la gente se mantenga alerta sobre lo que pudiera ocurrir en el CNE, o con la posibilidad palpable que se vea y voten más gente de oposición y ganen más candidatos oficialistas por los cambios de circuitos. Todo quedará para ser juzgado por sus propios actores, candidatos, votantes, Plan República, CNE, opinión pública nacional e internacional, el final lo protagonizará el pueblo venezolano con sus votos y la historia lo recogerá con la mayor veracidad.
Lo demás lo conoce todo el mundo, se ha denunciado y se ha manoseado, se seguirá viviendo por mucho tiempo ante un país destrozado, sin manera alguna que puedan resolverse los problema al corto plazo como la electricidad, y que ojalá las fallas no ocurran durante las votaciones y el régimen trate de trasladarle las culpas a la disidencia diciendo que son sabotajes. Ojalá que tampoco está vez sobrevengan hechos de violencia con motorizados tratando de atemorizar a la gente, ya esos tiempos pasaron como igual pasaron los vicios de la cuarta república; actualmente la que se juzga es a la quinta con suficientes vindictas y errores como para echarlos de la Asamblea, queriendo acabar con el orden jurídico de este país, malversando leyes y pretendiendo trocar la voluntad del pueblo
Historia es todo, es la Venezuela empobrecida en que hoy estamos sin alimentos para comprar ni medicinas, con una hiperinflación indetenible, con un elevado desempleo y con una inseguridad que mata. Somos las victimas del “socialismo del siglo XXI” quienes saldremos a votar masivamente para comenzar a salvar este país.
Así que Chávez comenzó a cavar su propia fosa en esta oportunidad, equivocó su campaña y fue tanto su desespero que evidenció que no poseía ninguna organización partidista y despersonalizó a sus candidatos que nadie conoce y además les endosó su catastrófica gestión de gobierno de doce años. Nada nuevo para ese chavismo que se consume en su propia hoguera y que no le quedó más remedio que, suplicar los votos que una vez tuvieron y se encargaron de despreciar con el chantaje. Por eso, el oficialismo debe perder las elecciones porque no existen organizadamente ni mucho menos son mayoría como ellos se lo creyeron, porque se burocratizaron y desertaron del pueblo venezolano, porque depauperaron a Venezuela, por estas causas el oficialismo, o chavismo, debe perder las elecciones del domingo 26 de septiembre de 2010.