DETERIORO DE LA INFRAESTRURA. de Juan Páez Ávila

El deterioro de la infraestructura física nacional ha sido denunciada por diversos especialistas y en particular por los usuarios, que pagan las consecuencias de una política de irresponsabilidad e ineficacia de los más altos funcionarios públicos encargados de su mantenimiento.   Cada vez que comienza un año escolar, miles de l escuelas y  liceos e incluso edificaciones para educación superior, se encuentra en total abandono. Sólo después de las campañas que realizan maestros y profesores a través de los medios de comunicación social, es cuando algunos funcionarios deciden realizar algunas reparaciones, dejando muchos edificios a medio hacer, con graves consecuencias para la salud de alumnos y profesores, quienes conminados a empezar las actividades escolares, solamente les queda la alternativa de  esperar el próximo año para repetir las denuncias. 
 Y  todos los venezolanos que viajan permanentemente por nuestras carreteras y autopistas, se quejan del deterioro de las mismas y se exponen a accidentes de todo tipo, como sucedió en el pasado carnaval cuando  esperaban encontrarse con alguna mejoría substancial, después de leer las declaraciones del Vicepresidente Elías Jaua y del Ministro de Transporte y Comunicaciones, Francisco Garcés, en las que garantizaban que la mayoría de las vías de  comunicación en todo el país, estarían en el mejor estado posible para esos días da asueto,  durante los cuales se movilizaron miles y hasta millones de personas  a lo largo del territorio nacional. Pero como en otras oportunidades los usuarios reportan que la misma calamidad: deterioro de  las vías, huecos y derrumbes que dificultan el tránsito con gran pérdida de tiempo y averías en sus  vehículos.
            De allí que las palabras del Vicepresidente y del Ministro del ramo, ratifican la incompetencia de los más altos funcionarios del gobierno y la manipulación de la información, que si bien afecta a usuarios de carreteras y autopistas, también colocan a las autoridades en un plan de permanente irresponsabilidad, porque sus palabras no se compadecen con la realidad, con total ausencia de credibilidad que tarde o temprano el país deberá cobrar.
            Cuando millones de personas pueden comprobar por su propia experiencia que tienen que pagar repuestos cada día más costosos, debido a la indetenible inflación, y en casos extremos correr el riesgo de heridos y muertos por la falta de capacidad del gobierno, tienen necesariamente que reaccionar contra las políticas oficiales y formarse la opinión de que este régimen debe ser cambiado, hasta para disfrutar los días de asueto de carnaval y de la  Semana Santa, que se aproxima.  Aunque  la falta de mantenimiento de las vías de comunicación es un mal de muchos años, con llegada de la revolución bolivariana mucha gente pensó que si no todos, por lo menos la mayoría de los problemas serían solucionados, pero el país sigue igual o de mal en peor.
            Y si hablamos de la falta de vivienda, de los damnificados por las lluvias, que dejó sin techo a más de un centenar de miles de personas, la situación del país resulta verdaderamente alarmante, y  si no se ha producido un estallido social es porque la mayoría confía en una salida pacífica y electoral en el 20112, con la finalidad de ponerle coto  a la incapacidad para administrar la hacienda pública,  a la corrupción y el burocratismo, que el propio Presidente ha denunciad públicamente.
            La conclusión a la que indefectiblemente hay que arribar es que por estas y  muchas razones más, el país necesita salir de Hugo Chávez y su camarilla civil y  militar, para poder comenzar a resolver los problemas fundamentales de la sociedad: económicos, políticos y sociales, para lo cual requerimos fortalecer y ampliar la Unidad Democrática de los venezolanos. Sin aventurar atajos de ninguna especie hay que confiar en la dirección política de la Mesa de la Unidad Democrática, en la que se conjugan la experiencia de hombres y mujeres formados en las luchas políticas de muchos años, y el empuje y vitalidad de millones de jóvenes que se abren paso mediante el estudio y el combate político y social, como lo han demostrado los estudiantes que han realizado varios huelgas de hambre y las han suspendido en el momento justo y adecuado. Igualmente el movimiento sindical se reorganiza y se une para defender sus intereses de clase y los del país, también demostrado en las últimas jornadas en las que han salido victoriosos como lograr la libertad de Rubén González, y han dejado muy claro que sus luchas también comprendes la conquista de la liberad y la democracia como sistema de vida.