Por qué Chávez se operó en Cuba



Real­mente resulta insó­lito para los vene­zo­la­nos enten­der por­qué Chá­vez se operó en Cuba y cana­lizó su tra­ta­miento en la isla. A pesar de toda la des­con­fianza que pudiera tener de sus com­pa­trio­tas, aquí le hubie­sen brin­dado la sapien­cia sus par­ti­da­rios y los que no lo son, con los mejo­res cui­da­dos y al lado de sus panas sin tener que estar en esa via­ja­dera asaz cos­tosa, tam­bién pen­sa­mos que en su patria obten­dría mejo­res recur­sos cien­tí­fi­cos para la cura. Pero la ocul­ta­ción abrumó al Coman­dante e intem­pes­ti­va­mente se operó la pri­mera vez en Cuba y como todos saben siguió allá tra­tán­dose, sin que cono­cié­ra­mos la resulta de alguno de los médi­cos. En una opor­tu­ni­dad escribí en torno a esto, con­si­de­rán­dolo un grave error que bien pudiera ser hasta polí­tico. De haberse hos­pi­ta­li­zado en Vene­zuela hasta los “escuá­li­dos” le habrían hecho vigi­lias y el pro­pio Car­de­nal Urosa qui­zás pro­di­gado los rezos, resul­tando un acon­te­ci­miento, y ade­cuado en analo­gía con los otros pre­si­den­tes lati­noa­me­ri­ca­nos, que se han enfer­mado y han hon­rado a sus médi­cos y a su medicina.




Algún día se sabrán las ver­da­des, no solo de eso, sino de lo ocu­rrido en la tie­rra de Bolí­var durante estos tres últi­mos quin­que­nios. Sal­drá a relu­cir la reali­dad de quie­nes nos gober­na­ron, y se enca­de­na­rán los pen­sa­mien­tos y accio­nes para quie­nes des­co­no­ce­mos casi todo, o todo lo que se rea­liza en los entre­te­lo­nes polí­ti­cos, y supo­ne­mos las cosas cuando ya son dema­siado evi­den­tes que hasta un ciego las vería o un sordo las escucharía.
A veces, cree­mos se trató de una honda medi­ta­ción del Coman­dante para exi­mir a sus com­pa­trio­tas de cual­quier desen­lace impre­visto, aun­que según sus pro­pios voce­ros no ten­dría nada de ines­pe­rado su inca­pa­ci­ta­ción o defun­ción. Son ellos los únicos que pare­cen estar infor­ma­dos de la vera­ci­dad, o alguno que otro “tau­ma­turgo” apo­yado en sus bue­nas fuen­tes cuando nos logra infor­mar vía Inter­net. Ahora ima­gí­nense que pudiera ocu­rrir en el país si la ope­ra­ción de Chá­vez se hubiese rea­li­zado aquí, con los anun­cios que cono­ce­mos hasta el momento es pro­ba­ble que ya estu­vie­ran impu­tados algu­nos médi­cos o hasta pre­sos. Hay quie­nes dicen “por algo será” y en este caso aplica la acep­ción. Los cuba­nos se cubri­rán de glo­rias frente a cual­quier even­tua­li­dad del Coman­dante, o se hun­di­rán en el tre­me­dal de las dudas y crí­ti­cas que, pro­ba­ble­mente no serán las de sus com­pa­trio­tas. Los bra­si­le­ros fue­ron muy dili­gen­tes y se pusie­ron a la orden para tra­tarlo pero no cris­ta­lizó ni por la media­ción de su amigo Lula. El resto es his­to­ria des­co­no­cía u oscura, no sabe­mos como dis­tin­guir un cuento donde se es autor, pro­ta­go­nista y agnado. Está en el aire la per­ple­ji­dad de quien bai­lara durante su reciente cam­paña elec­to­ral y se decla­rará curado, y no tuviese la pre­vi­sión siquiera de haber nom­brado un suce­sor sabiendo que un cán­cer tiene recu­rren­cias fre­cuen­tes. Pare­ciera todo muy bien cal­cu­lado, o haber resul­tado una gran coin­ci­den­cia en los pla­zos hasta para fijar las fechas de las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les y regio­na­les. Algún día será cuando nos ente­ra­re­mos de la auten­ti­ci­dad, quié­nes falla­ron, quié­nes min­tie­ron, quié­nes se ven­die­ron, de lo con­tra­rio habrá que fruc­ti­fi­carle tri­buto a las mentiras.
La his­to­ria es para la Vene­zuela cha­vista o no cha­vista, para todos los que exis­ti­mos actual­mente, inde­pen­dien­te­mente de la inse­gu­ri­dad y esca­sez de pro­duc­tos de pri­mera nece­si­dad. Esta­mos viviendo el final de una “epo­peya revo­lu­cio­na­ria” con ras­gos bur­les­cos. Ojalá alguien del gobierno se le ocu­rra tirar la pri­mera pie­dra para comen­zar la recons­truc­ción de la nación, la tole­ran­cia entre sus habi­tan­tes y no diri­gién­dose por tele­vi­sión como si se tra­tara de un país comu­nista de la Europa Orien­tal antes de la caída del Muro de Ber­lín. Los vene­zo­la­nos no nos tra­ta­mos de cama­ra­das sino de ciu­da­da­nos, de com­pa­dres en ins­tan­cias más cer­ca­nas de amis­tad; no debe­mos estar imi­tando a los cuba­nos aun­que nos unan los lazos fra­ter­nos por per­te­ne­cer al mismo con­ti­nente. Cada uno en su lugar, y mien­tras más res­peto haya, más res­peto nos ten­drán; serán refle­xio­nes con­tra la inma­du­rez polí­tica o fun­cio­nal. Bolí­var no les decía paisa a los colom­bia­nos, ni los obtu­raba con su jeri­gonza, nos pare­ce­mos pero no tanto. Lo cierto y vol­viendo al tema cen­tral, sigo cre­yendo que el gran error del com­pa­triota Chá­vez fue haberse ope­rado fuera de su país, a menos que haya refle­xio­nado para “excul­par” a sus pai­sa­nos médi­cos de cual­quier admo­ni­ción a la hora de las chiquitas.
Autor: Francisco Alarcón
LA HISTORIA PARALELA - ARGENTINA