En la mañana del jueves, el presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó me llamó para conversar sobre la situación de Venezuela.
El ingeniero Guaidó me expresó su voluntad de permanecer en su patria para seguir luchando por la libertad, de modo pacífico pero sin claudicaciones.
Por mi parte, le señalé que la mayoría del pueblo uruguayo apoyaba ese proyecto de democratización, aunque lamentaba la actitud del gobierno uruguayo, que se había negado sistemáticamente a reconocer la condición dictatorial del régimen.